
La presidenta de la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia, Cani Fernández, ha lanzado un mensaje de tranquilidad en un momento marcado por la incertidumbre internacional: los precios del combustible están siendo vigilados en tiempo real para evitar posibles abusos. El organismo ha reactivado su sistema de seguimiento, que analiza los movimientos en más de 12.000 gasolineras de todo el país.
Durante su comparecencia en el Congreso, Fernández explicó que este control permite detectar si las subidas responden a dinámicas normales del mercado o si, por el contrario, esconden comportamientos especulativos. En un contexto de tensiones geopolíticas, la vigilancia se ha intensificado para evitar impactos injustificados en el bolsillo de los consumidores.
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La responsable de la CNMC recordó que este mecanismo ya fue clave durante la crisis energética derivada de la guerra en Ucrania. Ahora, ante un nuevo escenario internacional complejo, el organismo ha decidido volver a activarlo como medida preventiva.
Transparencia para frenar posibles abusos
El objetivo principal de este sistema es aumentar la transparencia en el mercado de los carburantes. Según Fernández, contar con datos en tiempo real permite actuar con rapidez si se detectan irregularidades. “Si hay movimientos que no se corresponden con un comportamiento normal del mercado, lo vamos a detectar a tiempo”, aseguró.
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La presidenta de la CNMC insistió en que, en situaciones de crisis internacional, es habitual que los precios suban. Sin embargo, subrayó que esa subida debe responder a factores objetivos y no a prácticas especulativas que perjudiquen a los consumidores.
Este control busca, además, generar confianza tanto en los ciudadanos como en los propios mercados. La transparencia, según el organismo, es una herramienta clave para evitar distorsiones y garantizar una competencia justa.
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El gas, bajo control pese a la incertidumbre
Más allá de los carburantes, la CNMC también mantiene un seguimiento constante del precio del gas, otro de los indicadores clave en el actual contexto económico. Fernández destacó que, a diferencia de lo ocurrido durante la crisis energética anterior, la situación actual es más estable.
En concreto, señaló que los precios del gas se sitúan actualmente en torno a los 50 euros, lejos de los niveles cercanos a los 100 euros que se alcanzaron durante el pico de la crisis provocada por la guerra en Ucrania. Esta diferencia marca, según explicó, un escenario menos tensionado.
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Además, el mercado ibérico del gas, conocido como Mibgas, mantiene una evolución alineada con el referente europeo TTF, lo que indica que, por el momento, la situación está “bastante controlada”.
Impacto en la economía
El seguimiento del precio del gas no es solo una cuestión energética. La CNMC advierte de que cualquier incremento puede tener efectos en cadena sobre otros sectores. Uno de los principales focos de atención es la denominada “operación reforzada”, cuyo coste podría aumentar si sube el gas.
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Pero el impacto no se queda ahí. El organismo también vigila de cerca la evolución de los precios en la cesta de la compra, ya que el encarecimiento de la energía suele trasladarse, directa o indirectamente, al consumo diario.
Esta vigilancia responde a la preocupación por el efecto dominó que puede provocar una subida energética en la economía doméstica. Evitar ese traslado injustificado de costes es una de las prioridades actuales del supervisor.
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Lecciones de la crisis y medidas preventivas
Fernández concluyó que la estrategia actual pasa por replicar las medidas que ya demostraron su eficacia durante la crisis energética anterior. La experiencia adquirida entonces ha permitido al organismo reaccionar con mayor rapidez ante nuevos escenarios de incertidumbre.
España, recordó, ya partía de una posición relativamente favorable en el ámbito del gas frente a otros países europeos durante la crisis de Ucrania. Ahora, esa ventaja, unida a los sistemas de control, permite afrontar la situación con mayor solidez.
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Subida del 16% de la gasolina y del 28% del gasóleo
En esta línea, el ministro de Economía, Carlos Cuerpo, ha asegurado que el “mayor reto” que se observa tras el inicio de la guerra en Irán es la evolución de los precios de la gasolina, que han subido un 16 %; del gasóleo, un 28 %; y de los fertilizantes, entre un 40 y un 50 %.
Cuerpo ha incidido en que “a día de hoy la situación económica dista de ser la que vivimos tras el inicio de la guerra en Ucrania” en 2022, además de que España llega “más preparada” y “más protegida”.
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Aseguró que en el Gobierno son conscientes “del efecto en el día a día sobre los bolsillos de nuestros ciudadanos y de nuestras empresas por este crecimiento” de los precios, ha dicho el ministro, quien ha hecho referencia a los sectores más expuestos, que son el del transporte, logística, campo, sector pesquero e industrias más intensivas en uso de energía.
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