El francés se consolida como la segunda lengua más demandada por las empresas en España: “La confianza es lo que desbloquea el uso real del idioma”

El 26% de los estudiantes estudia francés por motivos profesionales y el 19% por razones educativas

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Hombre vestido de traje sosteniendo un currículum durante una entrevista de trabajo con una mujer en una oficina luminosa.
El francés se consolida como la segunda lengua más demandada por las empresas en España. (Imagen Ilustrativa Infobae)

El francés consolida su posición como uno de los idiomas más relevantes en España, tanto en el ámbito laboral como en el social. Su crecimiento lo sitúa como la segunda lengua extranjera más demandada por las empresas, solo por detrás del inglés. Según datos del Instituto Nacional de Estadística (INE), analizados por la plataforma Preply, más del 7% de los residentes en España habla francés. Así, es la tercera lengua más hablada en varias comunidades autónomas.

Aragón lidera el uso del francés (4,6%), seguido de Madrid (4,5%), Andalucía (3,6%) y La Rioja (3,5%). Esto se debe a que el crecimiento de la lengua tiene una lectura económica. Actualmente, supera al alemán, el portugués y el chino en demanda empresarial, con más de 5.300 ofertas de empleo que requieren su dominio.

“Estas estadísticas refuerzan que el francés, tras el inglés, es un idioma muy respetado y requerido por los españoles. Es una gran herramienta a nivel social, pero también se está demostrando que tiene gran valor y atractivo en términos laborales”, explica Yolanda del Peso, portavoz de Preply.

A escala global, el francés ocupa el tercer lugar entre los idiomas más estudiados, solo por detrás del inglés y el español. Además, el 26% de los estudiantes lo hace por motivos profesionales y el 19% por razones educativas. Incluso, el 54% de los encuestados en el estudio de la plataforma consideran que es la lengua más romántica.

Escuelas de la Ciudad promueven el bilingüismo y el contacto con diversas culturas (GCBA)
Estudiar francés podría llevar a más y mejor salidas laborales. (GCBA)

Cultura y tendencias que refuerzan su atractivo

El auge del francés no se entiende sin su dimensión cultural. Las plataformas de streaming han acercado el idioma a nuevas audiencias con series como Emily en París o Lupin. A ello se suman eventos internacionales como la Semana de la Moda en París.

Pero el interés por el francés se enmarca en un debate más amplio. La dificultad por aprender idiomas y los métodos que se usan en los colegios o por profesores particulares. Además, con la llegada de la IA, dichos sistemas de aprendizaje están evolucionando hacia apps para aprender idiomas, siendo ahora “el objetivo entender qué métodos ayudan de verdad a progresar”, señala Sofía Tavares, directora de marketing en Preply, en una entrevista concebida a Infobae.

En este sentido, un estudio de la misma entidad concluye que estudiar con un profesor duplica la tasa de éxito frente al uso de aplicaciones: un 66% frente a un 30%. “El éxito significa alcanzar los objetivos personales del estudiante, como hablar con más confianza, ganar fluidez o usar el idioma en situaciones reales. No se trata de completar ejercicios o pasar tiempo en una app”, explica la directora.

El pueblo se ubica en la frontera entre ambos países. Sus habitantes hablan dos idiomas y hay, incluso, dos fusos horarios

Más allá del método: la confianza al hablar

Junto a los datos sobre aprendizaje, la compañía subraya un factor clave que explica estos resultados: la confianza. “Muchos estudiantes saben más de lo que creen, pero no usan el idioma por miedo a equivocarse”, apunta Tavares. “La confianza es lo que desbloquea el uso real del idioma”, destaca.

Y en este sentido, la interacción humana resulta fundamental. “Un profesor adapta el aprendizaje a cada estudiante, corrige errores en contexto y mantiene la motivación. Esa combinación de feedback, acompañamiento y conexión humana es difícil de replicar solo con tecnología”.

Así, el aprendizaje de idiomas es un “proceso social por naturaleza”, donde la práctica activa y el entorno marcan la diferencia. Sin conversación real, muchos estudiantes encuentran dificultades para avanzar en fluidez, pronunciación o seguridad. “Aprender no es solo acceder a información, sino también motivación, empatía y confianza. La tecnología puede apoyar el proceso, pero no sustituir la relación humana que impulsa al estudiante a avanzar”, resume Sofía.

Por ello, el avance del francés refleja una necesidad, pero también una demanda. Y su verdadero reto es utilizarlo. No basta con haber estudiado un idioma, sino en atreverse a hablarlo.