Reino Unido se rearma en Oriente Medio con 3.000 militares en Chipre y cazas en Qatar o Jordania ante los ataques a “fuerzas de la coalición”

El ministro de Defensa, John Healey, ha afirmado que “hay que estar dispuesto a adaptar las medidas que se toman”

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Keir Starmer addresses con un
Keir Starmer addresses con un caza F35 (RICHARD POHLE/Pool via REUTERS)

Reino Unido se ha convertido en un protagonista claro del conflicto de Oriente Medio. Su presencia militar en la región y el posicionamiento de sus bases como posibles objetivos de Irán le ha introducido en el tablero de juego. Su primer Ministro, Keir Starmer, ha dejado claro que no llevará a cabo acciones ofensivas ni se unirá de forma activa a los ataques estadounidenses e israelíes. No obstante, también ha asegurado que se guarda el derecho a responder y que protegerá sus enclaves.

En las últimas horas, el Ministerio de Defensa británico ha confirmado un importante rearme de la zona, con envíos de más militares o cuatro cazas para la protección aérea. Hace varios días tuvo que frenar misiles que podían impactar en sus bases en Chipre, Akrotiri y Dekelia. También han recibido el ataque de un dron, atribuido en principio a Irán por ser de su fabricación pero reconociendo después que no salió de su país.

Según el Ministerio de Defensa británico, cazas F-35B y Typhoon interceptaron naves no tripuladas que representaban una amenaza directa

Rearme británico en Oriente Medio

La decisión de reforzar la presencia militar británica en Oriente Medio ha tenido un nuevo impulso con el despliegue urgente de cuatro aviones Typhoon adicionales en Qatar. Según fuentes oficiales, Reino Unido busca fortalecer la protección de sus aliados frente a amenazas crecientes. Durante la última jornada, una unidad británica de sistemas contra aeronaves no tripuladas derribó varios drones en el espacio aéreo de Irak que se aproximaban a “fuerzas de la Coalición".

En este contexto, el secretario de Defensa británico se reunió con su homólogo de Chipre para analizar mecanismos de refuerzo de las capacidades de defensa aérea. Durante la noche del miércoles, las fuerzas británicas realizaron operaciones aéreas con cazas F-35B y Typhoon respaldados por aviones Voyager, abarcando espacios aéreos sobre Qatar y Jordania. Este despliegue se suma al envío de 400 efectivos adicionales a las bases británicas en Chipre, destinados a fortalecer las actividades de defensa aérea y respuesta ante amenazas y uniéndose a los 3.000 presentes.

Además, equipos británicos especializados en contramedidas contra drones, con experiencia previa junto a expertos de Ucrania, fueron desplegados para colaborar con aliados regionales en el perfeccionamiento de capacidades antidrones y defensivas. Según el Ministerio, estas acciones buscan garantizar un mayor nivel de protección para las fuerzas en la región y responder a incidentes con tecnología avanzada.

Una densa columna de humo se alza sobre Doha tras un nuevo bombardeo de Irán contra Qatar

El despliegue europeo

Starmer decidió no sumarse directamente a los bombardeos estadounidenses e israelíes contra Irán. Posteriormente, y ante el incremento de amenazas, autorizó a Estados Unidos a utilizar bases británicas para operaciones defensivas, señalando que el objetivo era “destruir los misiles iraníes antes de que sean disparados contra nuestro personal y nuestros aliados”.

En el Parlamento, Starmer defendió su postura afirmando que es su “deber juzgar lo que va en el interés nacional del Reino Unido” y subrayó que “no participaremos en acciones ofensivas en Irán”. Donald Trump criticó a su homólogo por no sumarse a lo que considera la lucha contra una amenaza común. En las últimas horas, el ministro de Defensa, John Healey, abrió algo la puerta a una posible implicación directa, afirmando que “ a medida que cambian las circunstancias en cualquier conflicto, hay que estar dispuesto a adaptar las medidas que se toman”.