Una pareja de ancianos se va de viaje y al llegar al aeropuerto descubre que sus billetes son falsos: 2.800 euros de estafa

Desde entonces, la mujer acude a sesiones informativas sobre fraudes organizadas por las asociaciones locales

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Una pareja es estafada con
Una pareja es estafada con 2.800 euros por la IA. (IStock)

Llevaban ocho años ahorrando y por fin podían ir con sus maletas al aeropuerto. Dinesh, de 80 años, y Shashikala Jansari, de 78, llegaron al aeropuerto de Heathrow (Londres). Ambos residen en Leicester (Londres) y convencidos de que, por fin, volaban a su India natal para poder ver a su familia en Gujarat.

No obstante, la ilusión cambió cuando fueron al mostrador de facturación. La empleada vio los billetes, comprobó los asientos y saltó el error. Pidió ayuda a un superior. “Yo pensaba: ‘¿Qué están haciendo? ¿Por qué tarda tanto?’”, ha recordado Shashikala a la BBC. La respuesta llegó casi en un susurro: los billetes eran falsos.

“Mi marido se quedó allí parado. Estábamos en shock. Dije: ‘No, no puede ser’”, ha contado Shashikala, todavía consternada por lo ocurrido.

La trampa de la “oferta irresistible”

La pareja había estado convencida de que había reservado los billetes a través de Expedia. Tras años de organizar viajes mediante agencias tradicionales, Dinesh buscó una alternativa más económica en internet. Una página que imitaba el nombre de Expedia los llevó a un contacto de WhatsApp llamado “Fly Expedia”, que les pidió una transferencia directa de 2.857 euros. Al no usar tarjeta, perdieron cualquier protección ante fraude. “Era una muy buena oferta, y el nombre decía Expedia, de quien mi esposo había oído hablar”, ha explicado Shashikala.

La pareja realizó una transferencia
La pareja realizó una transferencia de 2.857 euros a un contacto de WhatsApp llamado “Fly Expedia”. (Piqsels)

Un regreso inesperado

En Heathrow les ofrecieron comprar nuevos billetes por 5.716 euros por persona, algo imposible para ellos. Su hijo, que había conducido durante horas, tuvo que regresar para recogerlos. Incluso, el desayuno en la sala VIP que esperaban se convirtió en un improvisado refrigerio de camino a casa.

“Entré en pánico y mi esposo estaba muy estresado. Estábamos en shock”, ha dicho Shashikala. Denunciaron la estafa y avisaron al banco, pero la respuesta fue fría: recuperar el dinero mediante transferencia bancaria resultaba poco probable. “No sé si recuperaremos el dinero”, ha admitido la mujer. Sin embargo, no se dieron por vencidos. Una semana después, reservando a través de una agencia de viajes de confianza en Leicester, lograron volar a Ahmedabad y reunirse con su familia.

El viaje se concretó, pero la experiencia dejó una marca imborrable. “Los estafadores son muy inteligentes. No sé cómo lo hacen, pero se dirigen a personas mayores como nosotros”, ha advertido Shashikala, que ha aconsejado pedir “ayuda a los más jóvenes”. “Los estafadores están en todas partes”, ha subrayado. “No queremos que nadie más pase por lo que pasamos nosotros”.

Dos jóvenes hackean las televisiones de un avión para jugar al Mario Kart. (TikTok/Les French Twins)

Aprender a desconfiar

Desde entonces, Shashikala asiste a sesiones informativas sobre fraude organizadas por asociaciones locales. Allí se habla de contraseñas seguras, verificar con quién se habla en internet y nuevos miedos, como imitaciones de voces familiares que piden dinero.

Por su parte la policía de Leicestershire recuerda que el fraude y la ciberdelincuencia representan cerca de la mitad de los delitos denunciados en Inglaterra y Gales. “Los delincuentes utilizan la tecnología para hacerse pasar por marcas de confianza. Es crucial verificar la autenticidad de los sitios web”, ha explicado Nicole McIntyre, supervisora del equipo contra fraudes.