Feijóo se arriesga al desautorizar a sus barones con Vox mientras Abascal empieza a presionarle a él: “Es empezar con mal pie”

El PP nacional coge las riendas de una negociación “descontrolada” y entrega un documento base para todas las negociaciones

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Santiago Abascal insiste en que para VOX lo más importante "no son los cargos, es el cambio de rumbo". El líder del partido advierte al PP que deben rectificar las políticas actuales y que serán "el doble de exigentes" en las negociaciones.

El descontrol en las negociaciones con Vox para salvar los gobiernos autonómicos de María Guardiola y Jorge Azcón ha llevado a Génova a pasar por encima de sus barones y descolgar el teléfono rojo.

Este domingo, Alberto Núñez Feijóo y Santiago Abascal mantuvieron una conversación “fructífera” -de una hora y media de duración- en la que PP y Vox se comprometieron a dar un reseteo a las negociaciones y a rebajar ciertos requisitos. Primero se negociará un programa político, después los asientos.

La tensión entre el PP y sus barones es especialmente alta en el caso de Extremadura, donde los populares ven cada vez más cerca una repetición electoral ante las altas exigencias de la extrema derecha, quien ha reclamado acciones concretas que están incluso fuera de las competencias autonómicas.

Santiago Abascal pone las cartas sobre la mesa: VOX no negociará cargos ni posiciones en el gobierno hasta que no exista un "programa de gobierno compartido" y un "cambio de rumbo".

Los bandazos de Guardiola chocan con la discreción que pide Feijóo

Las conversaciones entre María Guardiola y Bambú ni siquiera se producen y la desesperación de la mandataria es evidente. Guardiola ha multiplicado sus guiños públicos para contentar al partido de Abascal, pasando de denunciar que el PP “no debe travestirse la política de género de los de Abascal” a decir que el feminismo que ella defiende “es el mismo” que el de Vox.

Pero todo se resume a eso, a guiños en entrevistas y canutazos. Las últimas declaraciones de la dirigente extremeña han elevado la tensión del PP nacional, que insiste en la importancia de mantener las negociaciones en silencio para reducir disputas públicas tanto en medios como en redes sociales, que puedan contaminar la campaña en Castilla y León. “Sobra ruido y falta trabajo serio”, replicó la vicesecretaria de Sanidad y Política Social del PP, Carmen Fúnez.

La presidenta de la Junta
La presidenta de la Junta de Extremadura en funciones, María Guardiola, afirma en unas declaraciones a los medios que lo que les separa con Vox "es mínimo". (Europa Press)

Ahora, con la cúpula nacional con las riendas, el PP ha hecho llegar a Vox un acuerdo marco para fijar las bases orientativas de las negociaciones y que exige a Vox aprobar los Presupuestos de todos los territorios. En el escrito aparecen ciertas prioridades estratégicas del PP, que por sus cesiones parece hecha a la carta de Vox: corregir la política migratoria “descontrolada”, proteger a los trabajadores del campo contra las políticas climáticas y luchar contra la ocupación son algunos de los mandamientos. Todos esos acuerdos, menciona el acuerdo, “dentro de lo constitucional”. “La mano tendida está aquí y Vox también tiene intención a acuerdos”, aseguró el secretario general del PP, Miguel Tellado.

Abascal desacredita el marco del PP porque “es un insulto a sus barones”

La respuesta de Abascal cayó como un jarro de agua fría en el PP. “Es empezar con mal pie [...] Ponen un marco como si estuviesen pactando con salvajes. Yo he acreditado la defensa de la Constitución con mi propia integridad física. Me parece que es un insulto a sus dirigentes autonómicos porque entiendo que Azcón y Guardiola no van a pactar contra la legalidad”, afirmaba Abascal en una entrevista para Espejo Público de Antena 3.

La presidenta en funciones de la Junta de Extremadura, María Guardiola, insiste en la necesidad de alcanzar un acuerdo para formar gobierno 'cuanto antes'.

El líder de Vox matizó que estar de acuerdo con las “generalidades” del documento no suponía ningún avance y puso la patata caliente en el tejado de Génova. “En Extremadura no hubo manera de ponerse de acuerdo. La señora Guardiola hizo un esfuerzo de acercamiento a Vox y fue desautorizada. Queremos una fase medida a medida, decreto a decreto, partida a partida de todo lo que creemos que hay que hacer”, afirmó.

Abascal accedió a rebajar su requisito de entrar en el Gobierno autonómico y abre la ventana a pactar los presupuestos territoriales en bloque. Pero siempre supeditado a un programa que no será barato: “Primero hay que ver si somos capaces de ponernos de acuerdo en un rumbo, con plazos y con garantías”, sentenció.