El revés electoral en Aragón destapa la confrontación interna en el PSOE en un momento de desgaste y pérdida de apoyos: de Óscar López a Rebeca Torró

Las críticas del ministro a la etapa de Lambán y la pulla de la secretaria de Organización a Page evidencian un ambiente de crispación en filas socialistas

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El presidente del Gobierno, Pedro
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en su visita a Galicia por los incendios forestales del pasado verano (Europa Press)

El PSOE no atraviesa su mejor momento. A la secuencia de derrotas electorales encadenadas desde 2022 —con la excepción de Cataluña— se ha sumado esta semana un intercambio de reproches entre dirigentes que ha vuelto a sacar a la superficie una discusión soterrada sobre el rumbo del partido, la estrategia de alianzas y los límites de la crítica interna. A las palabras del ministro y secretario general del PSOE de Madrid, Óscar López, sobre la etapa del fallecido expresidente aragonés Javier Lambán, se ha sumado este domingo las declaraciones de la secretaria de Organización federal, Rebeca Torró, en referencia al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. Estos movimientos han desencadenado una cadena de réplicas que evidencian la incomodidad de varias federaciones con el tono de la dirección.

La polémica arrancó tras las elecciones autonómicas en Aragón del pasado 8 de febrero, donde los socialistas igualaron su peor resultado histórico en escaños en la comunidad. En una entrevista en RNE, Óscar López atribuyó parte del retroceso a la falta de una oposición “contundente” al PP durante la pasada legislatura y enmarcó esa valoración en las discrepancias políticas que mantuvo durante años con Lambán. La mención al expresidente, fallecido el pasado verano, fue recibida con malestar en la federación aragonesa, donde se interpretó como un señalamiento directo en un momento en el que el partido trata de recomponerse tras la derrota.

La reacción más visible llegó de la mano de la exministra y candidata socialista en Aragón, Pilar Alegría, que evitó entrar en el terreno de las responsabilidades individuales y defendió la trayectoria de Lambán. Otros cargos autonómicos consideraron “injustas” las palabras del dirigente madrileño y apelaron a la necesidad de cerrar filas en un contexto adverso. El propio López, sin retractarse, insistió en que se trataba de un análisis político y no personal.

El malestar territorial

El episodio no quedó ahí. Días después, Rebeca Torró concedió una entrevista a El País en la que, al abordar las críticas de algunos barones a la estrategia federal, afirmó que “hay compañeros como García-Page que compran el marco del PP”, en referencia al presidente de Castilla-La Mancha, Emiliano García-Page. La frase encendió las alarmas en varias federaciones, que vieron en ella una descalificación de cualquier matiz o discrepancia con la línea marcada desde Ferraz.

El presidente del Gobierno, Pedro
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, en el Congreso (REUTERS/Violeta Santos Moura)

La réplica no tardó en llegar. El secretario de Organización del PSOE castellano-manchego, Sergio Gutiérrez, respondió en la red social X que los socialistas merecen “más esfuerzos argumentales de la Ejecutiva” que limitar el debate a la idea de que la crítica interna equivale a “hacer el juego a la derecha”. Gutiérrez lamentó que no se dedicara “ni un minuto” a analizar los “planteamientos de fondo” y recordó que, desde 2022, el partido ha perdido “todas las elecciones salvo Cataluña”.

El dirigente castellano-manchego fue más allá al señalar que una de las cuestiones que “lastran” al partido son las cesiones parlamentarias a Junts, formación cuyo apoyo resulta clave para la estabilidad del Ejecutivo. En su opinión, existe un electorado que rechaza al líder del PP, Alberto Núñez Feijóo, y más aún a Santiago Abascal, pero que al mismo tiempo aspira a un PSOE “autónomo”, que no aparezca condicionado por sus socios.

Unidad frente a debate

En el entorno de la dirección federal se insiste en que el adversario está fuera y no dentro, y se subraya el riesgo de proyectar división en un momento de debilidad electoral. El argumento es que la crítica pública debilita la posición del partido frente al bloque conservador y alimenta el relato de desgaste. Sin embargo, en varias federaciones se replica que la acumulación de derrotas obliga a una reflexión más profunda sobre la estrategia, el discurso y la política de alianzas.

El ex secretario de Organización del PSOE Santos Cerdán ha replicado este miércoles a la observación de la senadora de UPN, María del Mar Caballero, de que haya acudido "solo" a la 'comisión Koldo' del Senado y sin el acompañamiento de senadores socialistas, proclamando que "mejor solo que mal acompañado". (Fuente: Europa Press, Senado)

El cruce de esta semana ha reabierto, además, una cuestión delicada: cómo gestionar el legado de dirigentes territoriales que mantuvieron posiciones propias respecto a la dirección federal. Lambán fue durante años una de las voces más críticas con determinadas decisiones del Gobierno y su figura conserva peso simbólico en Aragón. Para parte de la militancia, revisar su etapa en términos de responsabilidad electoral resulta inoportuno; para otros, forma parte de un debate legítimo sobre la estrategia seguida.