Rodrigo Arteaga, doctor: “Estos son los tres hábitos que necesitas para no perder memoria con la edad”

A medida que envejecemos es importante estimular el hipocampo para proteger la función cerebral

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Una pareja de ancianos paseando
Una pareja de ancianos paseando (Freepik)

El tiempo no perdona. Dentro del proceso de envejecimiento, es natural la aparición de las canas, los problemas de sueño o el empeoramiento de la memoria. Cuando nos hacemos mayores, nuestro cerebro sufre una serie de cambios estructurales que afectan a la velocidad con la que procesamos nueva información y a la capacidad de retención.

Aunque a medida que crecemos nuestra función cerebral se resiente, esta no responde tanto a ir soplando números más altos en las velas de una tarta, sino al entrenamiento que le damos al hipocampo. Así lo explica el doctor Rodrigo Arteaga en una publicación en sus redes sociales (dr.rodrigoarteaga).

Según explica el experto, “tu memoria no se pierde solo por cumplir años”, pues esta “se debilita cuando dejas de estimular el hipocampo, el centro de la memoria en tu cerebro”. Por ello, existen ciertos hábitos que pueden ayudarnos a no perder la memoria con la edad.

Estas actividades tienen que ver con un ejercicio de la mente, concretamente del hipocampo, que puede prevenir o ralentizar la progresión de la demencia. En España, en torno a unas 800.000 personas sufren Alzheimer, según datos de la Sociedad Española de Neurología (SEN), siendo esta enfermedad la forma más común de demencia.

Camina 30 minutos

Una de las formas más simples y con eficacia demostrada es caminar al menos 30 minutos al día. “Cuando caminas, aumentas el flujo de oxígeno y sangre al hipocampo. Eso mejora su funcionamiento y su capacidad para crear conexiones y recuerdos nuevos”, aclara el doctor.

Estos minutos de ejercicio leve pueden hacerse en un solo bloque, aunque el médico cuenta que suele ser mejor dividirlo en dos bloques de 15 minutos o en tres bloques de 10 minutos. ”Así te mueves más a lo largo del día".

Protege tu sueño

Dormir bien no responde solo a la cantidad de hora que dormimos, sino también cómo lo hacemos. “Durante el sueño profundo es cuando tu cerebro realmente consolida los recuerdos del día. Si tu sueño no es de calidad, esto no ocurre como debería”.

Mejorar la calidad de tu sueño no tiene por qué ser complicado, explica. Algunas de las claves son acostarse más o menos a la misma hora durante cinco noches a la semana para establecer un patrón.

Otros de los hábitos son dormir “en un cuarto oscuro para que tu cuerpo pueda fabricar suficiente melatonina, la hormona del sueño, y que tu cuarto esté fresco, porque una temperatura baja favorece el sueño profundo”. Si nos despertamos en mitad de la noche, lo ideal es no mirar la hora ni el teléfono móvil, pues eso reduce la calidad de nuestro sueño.

La neuróloga Miriam Emil Ortíz ha redactado un curso con una serie de pautas para retrasar la enfermedad del Alzheimer

Entrena fuerza tres veces por semana

El tercero de los hábitos saludables para proteger la memoria es hacer un entrenamiento de fuerza dos o tres veces por semana, porque la fuerza eleva el BDNF, “una proteína que facilita nuevas conexiones entre tus neuronas y mejora tu capacidad de aprender y recordar”.

El BDNF se puede estimular a cualquier edad con ejercicios simples como sentadilla, levantar pesas o subir escaleras. “La genética influye en tu memoria, pero no la determina. Lo que haces cada día decide cuánto la fortaleces y cuánto la proteges”, concluye el doctor Arteaga.