Joaquín Sánchez y su familia cuentan sus vivencias más insólitas en Japón: del semen de pez globo al sumo

La familia Sánchez Saborido ha pasado por ‘El Hormiguero’ para presentar su programa de televisión, ‘El capitán en Japón’

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La familia Sánchez Saborido en
La familia Sánchez Saborido en El Hormiguero (El Hormiguero)

La familia Sánchez Saborido ha acudido este miércoles al plató de El Hormiguero para presentar su nuevo programa, ‘El capitán en Japón’, y lo ha hecho relatando algunas de las vivencias más inusuales que han protagonizado durante su viaje al país asiático.

El estreno de la segunda temporada ha congregado en el espacio de Pablo Motos al exfutbolista del Betis Joaquín Sánchez, junto a su esposa Susana Saborido y sus hijas Daniela y Salma. El propio Joaquín ha sintetizado su experiencia en Japón calificándola como “auténtica”, asegurando que han vivido numerosos episodios curiosos y, en ocasiones, sorprendentes.

Pablo Motos ha querido que Joaquín resumiese su paso por Japón en un titular. El invitado ha respondido afirmando que, aunque han experimentado muchas cosas distintas, si tiene que elegir una sola palabra es “auténtico”. En este contexto, la familia ha rememorado las diferentes dinámicas de convivencia durante el viaje, confesando entre bromas que las discusiones han sido menos frecuentes, logrando rebajarlas de diez a nueve minutos.

Las hijas han señalado que en su casa las conversaciones acaban volcándose en disputas y han hecho referencia a las dificultades diarias con la comida, llegando incluso a acusar a su madre de no saber cocinar. Susana Saborido, por su parte, ha argumentado que el reto está en los distintos gustos de cada uno: a Joaquín no le entusiasma el puchero, una de sus hijas rechaza las lentejas y la otra opta siempre por platos más saludables.

Gastronomía japonesa y desafíos culinarios

En materia gastronómica, las experiencias han ido mucho más allá de la típica cocina internacional. La familia ha narrado su visita a un restaurante especializado en pez globo, un plato que solo puede servirse tras cortarlo adecuadamente, ya que una preparación incorrecta puede resultar letal para el comensal. Según ha contado Susana Saborido, probaron este plato “con mucho miedo”, aunque al final la experiencia resultó para ella “maravillosa”. En cambio, Daniela ha indicado que, en vez del tradicional corte, a ellos les ofrecieron “partes raras del pez”.

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La familia Sánchez Saborido en El Hormiguero (El Hormiguero)

Sin embargo, el momento más insólito lo ha protagonizado Joaquín al confesar en el programa que comió semen de pez globo. “Comí semen y me gustó. Era más bien salado... estaba durito”, ha detallado el exfutbolista en su intervención en El Hormiguero. Ante la sorpresa de los presentes, su mujer ha puntualizado que, mientras él optó por esta parte tan singular del animal, ellas probaron “una pizza de ovarios”, una experiencia que su hija ha calificado de “asquerosa”, aunque Joaquín ha insistido en que para él fue todo lo contrario: “A mí me gustó. Me encantó”.

El presentador, Pablo Motos, ha preguntado si es difícil describir el sabor, a lo que Joaquín ha respondido: “Yo diría que salado”. Durante la entrevista, también se ha recordado que la familia ha probado otras especialidades, como el culo de pollo, plato que Susana ha definido como similar a “comerse la piel del pollo”.

Dificultades en la comunicación y el sumo como experiencia deportiva

El choque cultural durante la estancia en Japón no ha estado limitado solo a los hábitos alimentarios. Joaquín ha descrito los obstáculos a la hora de comunicarse, destacando la ausencia tanto de habilidades con el inglés como de herramientas tecnológicas como ChatGPT. “Imagínate a esta mujer, se paró en una tienda y le decía ‘hija perdona’”, ha narrado el propio Joaquín, quien ha señalado que incluso surgieron confusiones con el nombre de la guía local.

Adelanto de la nueva temporada de 'Emparejados' en Antena 3 con Victoria Federica y Rocío Laffón. (Atresmedia)

Además de la gastronomía, el exfutbolista se ha adentrado en el deporte tradicional japonés, el sumo, llegando a participar en un combate. “El problema que tuve ahí, lo primero, fue ponerme el pañal. Yo notaba que tenía los huevos fuera porque ellos sí que es verdad que le tapa la carne que tienen pero eso es muy grande para mí. No me llegaba bien. 18 vueltas me tuvieron que dar, pero yo lo notaba holgado”, ha confesado en el plató.

La impresión de ver este deporte en directo le ha resultado “impresionante”, sobre todo por la combinación entre el tamaño y la agilidad de los luchadores. “Luego tuve la suerte de pelear con uno de ellos. Es como chocar contra una pared, pesan más que un remordimiento”, ha declarado Joaquín ante la audiencia, detallando además que la familia ha podido compartir el desayuno típico de los luchadores durante su estancia.