Los reyes presidirán este jueves la misa funeral en Huelva por los fallecidos en el accidente de Adamuz

Mientras el Gobierno ha suspendido el funeral de Estado, Casa Real mantiene su compromiso y acudirá a Huelva a la misa organizada en el Palacio de Deportes Carolina Marín

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Los reyes Felipe VI y
Los reyes Felipe VI y Letizia durante la inauguración oficial de la 46ª edición de la Feria Internacional de Turismo (FITUR), en IFEMA Madrid. (EUROPA PRESS).

Los reyes volverán a estar este jueves junto a las familias golpeadas por una de las mayores tragedias ferroviarias de la historia de nuestro país. Felipe VI y doña Letizia asistirán en Huelva a la misa funeral en memoria de las 45 personas que perdieron la vida en el accidente de tren ocurrido en Adamuz (Córdoba), un acto cargado de simbolismo que se ha convertido en el principal homenaje institucional tras la cancelación del funeral de Estado previsto inicialmente por el Gobierno.

La ceremonia religiosa se celebrará en el Palacio de Deportes Carolina Marín, un recinto con capacidad para cerca de 5.000 personas. El cambio de ubicación —en un principio estaba previsto que tuviera lugar en la Catedral de La Merced— responde al deseo expreso de la Diócesis de Huelva de facilitar la asistencia del mayor número posible de ciudadanos, familiares y allegados de las víctimas. El oficio estará presidido por el obispo onubense, Santiago Gómez Sierra, y concelebrado por el presidente de la Conferencia Episcopal Española, Luis Javier Argüello, junto al obispo emérito José Vilaplana y el clero diocesano.

Uno de los elementos más emotivos del funeral será la presencia de la Virgen de la Cinta, patrona de Huelva, que presidirá el altar. Junto a ella se colocará un crucifijo con una fuerte carga simbólica: el mismo que veneró el papa Juan Pablo II durante la misa que celebró en la ciudad el 14 de junio de 1993.

Los reyes Felipe y Letizia
Los reyes Felipe y Letizia visitan a los heridos del accidente de Adamuz (Casa Real)

La asistencia de los reyes adquiere un significado especial tras la decisión del Ejecutivo de suspender el funeral de Estado que estaba previsto para el sábado 31 de enero. Según ABC, desde Moncloa se optó por dar marcha atrás tras conocer el malestar de numerosos familiares de las víctimas, que expresaron su rechazo a participar en un acto organizado por el Gobierno, al que consideran responsable último del tráfico ferroviario. El temor a que se produjeran reproches públicos, como ya ocurrió en el funeral de las víctimas de la DANA, pesó en la decisión final.

De este modo, el acto impulsado por la Diócesis de Huelva y la Diputación provincial se ha consolidado como el gran homenaje oficial a las víctimas. Además de los reyes, está prevista la presencia de representantes institucionales y líderes políticos, entre ellos el presidente del Partido Popular, Alberto Núñez Feijóo. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, no acudirá a la misa, siguiendo la línea marcada en otros funerales de gran impacto social celebrados en los últimos meses.

El rey Felipe VI y la reina Letizia se han desplazado a Adamuz (Córdoba) para conocer de primera mano la situación tras el accidente ferroviario.

La tragedia que ha paralizado España

El accidente, ocurrido hace ya más de una semana, sigue conmocionando al país. El choque y posterior descarrilamiento de dos trenes dejó 45 fallecidos y más de un centenar de heridos, en una tragedia cuyas causas continúan bajo investigación. Mientras los peritos tratan de esclarecer qué falló, los homenajes se suceden en distintos puntos de Andalucía, reflejo de un duelo que trasciende lo local.

El pasado domingo, Adamuz acogió un primer funeral en la caseta municipal, organizado por el Obispado de Córdoba. Vecinos, familiares, autoridades y miembros de los servicios de emergencia se reunieron en un acto marcado por la emoción, presidido por la Virgen del Sol, patrona de la localidad. Allí se depositó también una corona de flores en la conocida como zona cero del accidente.

El rey Felipe y la
El rey Felipe y la reina Letizia de España visitan el lugar del descarrilamiento mortal de dos trenes de alta velocidad cerca de Adamuz, en Córdoba, España, el 20 de enero de 2026. (Casa de S.M. el Rey/José Jiménez/Distribuido vía REUTERS).

El compromiso de los reyes con las víctimas se manifestó desde el primer momento. Felipe VI y doña Letizia conocieron la noticia del siniestro mientras se encontraban en Atenas, donde asistían al funeral de Irene de Grecia, tía materna del monarca. Apenas un día después regresaron a España y se desplazaron hasta Adamuz para recorrer el lugar del accidente, interesarse por las labores de rescate y agradecer personalmente el trabajo de los equipos de emergencia.

Durante aquella visita, los monarcas también acudieron a centros hospitalarios para encontrarse con algunos de los heridos y conocer de primera mano la atención psicológica y sanitaria que se estaba prestando a los familiares. Felipe VI destacó entonces la profesionalidad y coordinación de todos los servicios implicados, subrayando que “un país tiene muchas maneras de manifestar su fortaleza y una de ellas es cómo se atienden las emergencias y se coordinan los servicios y que las personas se sientan amparadas y protegidas. Por buenas que sean las infraestructuras, hay accidentes. Este ha sido muy trágico (...) Podría haber sido muchísimo peor y la atención temprana ha minimizado el número de víctimas mortales”.