El escándalo en el Ejército alemán con 55 soldados investigados por simpatías nazis, consumo de drogas y amenazas de violación

Una investigación de ‘Frankfurter Allgemeine’ ha desvelado este caso, que incluye “saludos hitlerianos” o expresiones como “follada anal” escondidas con el alfabeto fonético de la OTAN

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Regimiento Paracaidista 26 en Zweibrücken
Regimiento Paracaidista 26 en Zweibrücken (Bundeswehr)

En Alemania, una investigación que involucra a 55 militares por motivos muy graves ha explotado en los medios. Soldados del Regimiento Paracaidista 26 en Zweibrücken están bajo la lupa del Ejército y los tribunales a raíz de un caso que incluye amenazas de violación a una compañera, consumo de drogas y muestras de simbología nazi y simpatía por la extrema derecha más radical.

Una investigación del periódico alemán Frankfurter Allgemeine ha desvelado nueva información sobre este caso. El pasado mes de junio dos soldados presentaron un informe ante el Comisionado Parlamentario para las Fuerzas Armadas que destapó condiciones “intolerables, incluso delictivas” dentro de la unidad. Según detalla este medio, el expediente abarca más de 6.000 páginas y documenta más de 200 cargos penales y disciplinarios.

Las Fuerzas Armadas conocen el caso desde hace meses y ya han impuesto sanciones, con 18 militares con sanciones disciplinarias y nueve despedidos. El Bundeswehr ha tratado de responder con contundencia y ser muy claro en su condena. “Quiero dejar esto claro: en el Ejército no toleramos conductas sexuales indebidas, comportamientos extremistas ni consumo de drogas”, aseguró ayer el Teniente General Christian Freuding, añadiendo que siguen investigando para esclarecer todo lo ocurrido.

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“Saludos hitlerianos” y amenazas de violación

Entre las acusaciones principales se encuentran agresiones sexuales y acoso a mujeres, incidentes antisemitas y de extrema derecha —incluidos saludos hitlerianos y simbología nazi—, además de abuso de alcohol y drogas. En la investigación del periódico alemán, un integrante del regimiento reconoció la existencia de una “camarilla de extrema derecha, abiertamente antisemita” en el cuartel de Zweibrücken.

Las mujeres militares han sido especialmente vulnerables. La exsoldado Frieda Krüger relató que “después de mis primeros saltos con éxito, me hicieron clavar la insignia de paracaidista en el pecho. Todos los participantes del curso podían golpearme. Sangré. Simplemente quería pertenecer”. El Ministerio de Defensa advirtió que “ni siquiera el presunto consentimiento de los subordinados puede justificar la mala conducta”.

Se empleaban recursos nemotécnicos para asociar frases del alfabeto fonético de la OTAN, como “Alpha Foxtrot” o “Victor Hotel”, con expresiones sexuales explícitas, según consta en los archivos, como “follada anal” y “violación por la espalda”. Este tipo de conductas casi nunca tuvo repercusiones. El teniente general Gante señaló que “gran parte de esto, por decirlo suavemente, se manejó discretamente”.

Uno de los testimonios más sorprendentes figura en la denuncia a la Comisaria Parlamentaria. Una soldado relata que “el saludo hitleriano se utiliza como saludo común al entrar en una habitación” o que la gente ha gritado “Sierra Hotel” en lugar de las letras S y H del alfabeto fonético de la OTAN, para simular el saludo nazi “Sieg Heil”. El periódico alemán desvela que varias mujeres que presentaron denuncias desde finales del año pasado han abandonado la Bundeswehr

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Imagen de archivo de un ejercicio militar en Ulm, Alemania. 1 agosto 2023. REUTERS/Angelika Warmuth

Condena del Ejército alemán

El general Carsten Breuer afirmó que los incidentes le afectaron profundamente. Recalcó que los soldados que toleren esas conductas no pueden ejercer funciones de mando y que es fundamental garantizar un clima de respeto y confianza en las unidades. “Expreso mi respeto explícito a quienes informaron sobre estos incidentes. Actuaron con camaradería. Asumieron responsabilidad. Eso aún requiere valor y me alegra que este valor haya sido demostrado”, sostuvo Breuer.

Por su parte, el teniente general Christian Freuding dejó claro que en el Ejército “no toleramos ni conductas sexuales indebidas, ni comportamientos extremistas ni consumo de drogas”. Informó que existen 55 acusados y varios procesos judiciales en curso. Freuding anticipó un plan de acción para fortalecer la cultura de liderazgo y mejorar la prevención dentro de la tropa aerotransportada.