Qué se sabe del incendio en Crans-Montana en Suiza: de las reformas ilegales del local a la vida ‘de lujo’ del dueño a partir de fondos del covid

El propietario se encuentra en prisión preventiva investigado por homicidio imprudente

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Mujeres encienden velas en el
Mujeres encienden velas en el homenaje silencioso a las víctimas del incendio mortal en el bar "Le Constellation" en Crans-Montana, Suiza, en Kocani, Macedonia del Norte, el 10 de enero de 2026. (REUTERS/Ognen Teofilovski)

El Año Nuevo ha comenzado en tragedia en Suiza, donde se investiga el incendio del bar Le Constellation, en la estación de esquí de Crans-Montana. El dueño del establecimiento, Jaques Moretti, ha sido enviado a prisión preventiva mientras continúan las pesquisas del caso, Su mujer, Jessica Moretti, está siendo investigada por homicidio imprudente.

El accidente tuvo lugar alrededor de las 1:30 horas de Año Nuevo. Según las autoridades competentes, unas bengalas fijadas a unas botellas de champán pudieron ser las causantes del incendio: la fiscal general del cantón de Valais, Beatrice Pilloud, estas luces “se acercaron demasiado al techo”, lo que hizo que “el incendio se propagara rápidamente” por el establecimiento.

Alrededor de 400 personas se encontraban en ese momento en el local, que contaba solo con una única salida de emergencia. El incidente ha dejado 40 víctimas mortales y 115 heridos, muchos de ellos de gravedad, lo que ha llevado al presidente suizo, Guy Parmelin, a calificar el suceso como “una de las peores tragedias que ha vivido nuestro país”. La causa del incendio fue accidental, pero detrás del desastre se encuentran una serie de posibles negligencias por parte de los propietarios del bar, que ya habían sido investigados previamente por el mal uso de ayudas a negocios para hacer frente a la crisis del Covid-19.

Las víctimas murieron en las escaleras

Un hombre mira el bar
Un hombre mira el bar "Le Constellation" bar, tras el incendio en Año Nuevo. (REUTERS/Umit Bektas)

El fuego se propagó de forma rápida por todo el local, pero los asistentes no lograron escapar. Según las conclusiones de los investigadores italianos, comisionados por el Ministerio del Interior y la Fiscalía de Roma, 34 de las 40 víctimas fallecieron al no poder usar la escalera para evacuar el edificio. Las fuerzas del orden suizas encontraron numerosos cadáveres al pie de la escalera tras el derrumbe de la barandilla de madera. Bajo la presión de la multitud que huía, la barandilla se desprendió de la pared y se precipitó al vacío.

Esta salida, la única disponible en el establecimiento, no estaba preparada para tal afluencia. El bar Le Constellation había realizado unas obras de renovación en 2015, que nunca contaron con los permisos necesarios para desarrollarse. En dicha intervención, según el periódico italiano Il Giornale, la escalera principal que conducía al edificio se redujo de tres metros de ancho a tan solo uno. El local no había superado las inspecciones anuales desde 2019.

Ante tal situación de emergencia, algunos testigos afirmaron tras el incidente haber visto al hijo de los dueños intentar romper los paneles de plexiglás para facilitar la evacuación. Las autoridades también investigan una acusación contra Jessica Moretti que, presuntamente, huyó del local con la caja registradora bajo el brazo.

Una imagen publicada por medios locales parece demostrar que las bengalas probablemente provocaron el incendio en Crans-Montana

Críticas a los Moretti

No es la primera vez que los Moretti están en el ojo de las autoridades suizas. Según ha revelado el diario suizo SonntagsZeitung, en el año 2020, la Fiscalía del Cantón del Valais inició una investigación sobre esta pareja de origen francés por el presunto uso irregular de fondos públicos concedidos con motivo de la pandemia. Los Moretti habrían utilizado parte de un crédito de 75.500 francos suizos (unos 81.000 euros), cuantía equivalente a una décima parte de la facturación del bar por aquel entonces, obtenido como ayuda extraordinaria en plena crisis sanitaria, para adquirir un coche Maserati valorado en 33.000 francos suizos (unos 35.400 euros). Este vehículo se sumaba a una colección que ya incluía una Mercedes-AMG, una Bentley y una Porsche Cayenne. Sin embargo, tras un año de pesquisas, los magistrados encargados del caso decidieron archivar el expediente, al determinar que el coche de alta gama había sido matriculado como vehículo de empresa vinculado al local nocturno y no destinado al disfrute privado de la pareja.

No ha sido el único episodio controvertido en torno a la gestión del establecimiento regentado por Moretti y Maric. En 2022, tal como han informado otros periódicos suizos, la inspección laboral intervino tras recibir denuncias de empleados relativas a presuntas infracciones en las condiciones de trabajo. De acuerdo con una persona con conocimiento del expediente citada por Ansa, las quejas aludían a “horarios laborales no respetados, trabajo nocturno impagado y descansos no concedidos”.

Otras informaciones señaladas en SonntagsZeitung apuntan a que Jacques Moretti ya arrastraba antecedentes penales previos en Francia. En 2005 fue arrestado y, posteriormente, en 2008, el tribunal de Annecy le condenó a un año de cárcel por proxenetismo, de la cual cumplió cuatro meses en prisión y los ocho restantes en libertad condicional.

Denuncian a ‘Charlie Hebdo’ por burlarse de las víctimas

En medio del duelo de las familias afectadas, una pareja suiza ha denunciado a la revista satírica francesa Charlie Hebdo y su dibujante Eric Schalch por “atentar contra la dignidad de las víctimas” del incendio de Crans-Montana en una caricatura publicada el viernes 9 de enero. La edición semanal incluyó en el “dibujo del día” una representación de dos víctimas del incendio con vendas en el cuerpo, esquiando en Crans-Montana, junto al título Los quemados esquían: la comedia del año” parodiando la película francesa de 1979 Los bronceados esquían.

Los autores de la denuncia consideran que el dibujo infringe el artículo 135 del Código Penal suizo, que castiga la representación de la violencia cuando se trate de actos de crueldad que atenten gravemente contra la dignidad humana. Esta infracción estaría penada con una multa o tres años de cárcel, que pueden aumentar a cinco si se dirigen contra menores.