Juanma Lorente, abogado laboralista: “Las sanciones en la empresa son mucho más peligrosas que un despido”

Una sanción puede dejar al trabajador sin sueldo durante meses y, si no se impugna, facilitar un despido sin indemnización

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El abogado Juanma Lorente habla
El abogado Juanma Lorente habla sobre las sanciones empresariales (Composición Infobae)

El peligro oculto de las sanciones empresariales, muchas veces ignorado por los trabajadores, supera en varios aspectos al propio despido, según la mirada del abogado laboralista Juanma Lorente. Desde su análisis, la severidad de estas medidas radica tanto en el impacto inmediato en los ingresos como en las consecuencias legales acumulativas de no impugnarlas a tiempo.

“Sinceramente, esto es muchísimo más peligroso que un despido y la gente no le echa ni cuenta. Se trata de las sanciones en la empresa”, afirmó Juanma Lorente en un vídeo compartido en su canal de TikTok (@juanmalorentelaboralista).

El jurista subrayó la diferencia crucial en la subsistencia económica entre un despido y una sanción de suspensión de empleo y sueldo: “La primera es porque hay sanciones que, por ejemplo, pueden ser de noventa días sin empleo y sin sueldo. Ojo, si a ti te despiden, al día siguiente pides el paro y entra dinero en casa”.

Alternativas ante la situación

La gravedad de la sanción no radica solo en la ausencia de trabajo, sino fundamentalmente en la imposibilidad de percibir ningún tipo de ingreso durante el periodo sancionado. “Si a ti te sancionan con noventa días de empleo y un sueldo, son tres meses que estás sin trabajar, sí, pero también sin cobrar, sin que entre dinero en tu casa. Es una locura”, explicó Lorente.

Frente a esta situación, reconoció: “Yo, personalmente, prefiero cobrar el paro el día siguiente de que me despidan, que esté tres meses que a ver cómo pago mis cosas”. A este panorama se suma un riesgo legal menos visible para muchos empleados: las sanciones menores, aparentemente inocuas, también pueden acumularse y servir de base para un despido disciplinario sin indemnización.

Despido (Freepik)
Despido (Freepik)

Lorente alertó: “Hay sanciones que no te sancionan con el mismo sueldo, pero sí te ponen una amonestación por escrito, sin que te haga daño en realidad. Puede ser que como no te quita absolutamente nada y tu relación laboral sigue siendo casi la misma, tú no le eches cuenta”.

El verdadero peligro emerge cuando estas amonestaciones se reiteran y no se impugnan formalmente. “Si te ponen una, dos y tres, y tú no pones una demanda para impugnar esa sanción, cuando lleves dos o tres, la empresa va a tener razones para despedirte disciplinariamente y, por lo tanto, sin indemnización”, manifestó Juanma Lorente.

La opción de demandar

El experto resaltó que, si llegado el momento del despido el trabajador decide demandar, carecerá de opciones reales de defensa: “Si una vez despedido, sí quieres demandar para impugnar el despido, si no has impugnado las sanciones anteriores, va a ser muy complicado”.

La advertencia es clara: para el jurista, las sanciones exigen vigilancia y acción inmediata por parte de los trabajadores, ya que su gravedad jurídica y económica puede pasar inadvertida frente al tradicional miedo al despido. Lorente insistió en que una de las claves para evitar consecuencias negativas es no subestimar ninguna sanción y consultar con un especialista si se recibe cualquier notificación por parte de la empresa, aunque parezca poco relevante.

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Además, el experto recordó que los plazos para impugnar suelen ser breves, lo que obliga a actuar con rapidez. La información y la prevención se convierten en herramientas fundamentales para proteger los derechos laborales y evitar situaciones que puedan comprometer seriamente la estabilidad económica del afectado.