Así se recuperaron las dos esculturas romanas que habían sido expoliadas de España: el coleccionista las devolvió al descubrir su origen ilegal

Las piezas llevaban más de 15 años en paradero desconocido

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Una de las esculturas romanas
Una de las esculturas romanas recuperadas. (EFE/Zipi)

Las autoridades españolas han anunciado la recuperación de dos esculturas de bronce de la época romana que habían sido expoliadas de un yacimiento del sur del país y subastadas en el extranjero. El hallazgo supone, para los expertos, una “rara avis” por la calidad y el estado de conservación de las piezas, valoradas en millones de euros, que ahora se encuentran bajo custodia del Museo Arqueológico Nacional.

Las obras representan a dos niñas persiguiendo perdices, una escena que, según los especialistas, es “poco habitual en la escultura romana conservada hasta la actualidad”. Las figuras, datadas entre los siglos I y II d.C., salieron ilegalmente de un yacimiento del sur de España entre 2007 y 2008, aunque la investigación sobre el origen exacto sigue abierta, ha señalado este jueves la máxima responsable de la Brigada de Patrimonio Histórico de la Policía, Montserrat de Pedro, en conferencia de prensa.

A continuación, los ladrones blanquearon su origen y su procedencia ilegal, tras lo cual las piezas se subastaron en 2012 por “varios millones de euros”. Las compró un coleccionista privado estadounidense, que las adquirió “de buena fe”. Ahora, tras tener conocimiento de su origen ilegal a través de las gestiones de la policía española, decidió cederlas “de manera irrevocable y gratuita” al Estado español. Los delitos de expolio, contrabando y blanqueo de capitales, sin embargo, ya han prescrito. Esto, según fuentes policiales, es frecuente en este tipo de casos, pues los delincuentes “suelen dejar dormir” las piezas durante años.

La Policía Nacional recupera una corona visigoda del siglo VI que había sido expoliada de un yacimiento arqueológico de Valladolid. (Policía Nacional

Cómo se recuperaron las piezas

El caso se destapó a raíz de una denuncia interpuesta por un ciudadano español, quien alegó que las esculturas le habían sido arrebatadas bajo el pretexto de ser restauradas. Sin embargo, la Policía Nacional estableció que el denunciante tampoco podía considerarse propietario legítimo, ya que las había obtenido mediante expolio. Para validar su versión, el hombre aportó fotografías de las piezas en su domicilio y documentos notariales, pero el juez suizo encargado del caso concluyó que “ninguna de las versiones de las partes eran creíbles” y consideró más plausible la hipótesis de que las esculturas fueron extraídas de un yacimiento arqueológico español.

La recuperación de las esculturas fue posible gracias a la colaboración internacional. Montserrat de Pedro explicó que las gestiones policiales y la cooperación con la policía suiza y el Departamento de Seguridad Nacional de Estados Unidos fueron determinantes. La directora general de Patrimonio Cultural y Bellas Artes, Ángeles Albert de León, ha subrayado en la conferencia de prensa la importancia de la coordinación institucional en estas operaciones: “Cada vez que hay un robo o un expolio del patrimonio español, nos roban a todos y trabajamos coordinadamente para su recuperación”. Además, destacó el carácter inusual del hallazgo: “Que una escultura de bronce romana llegue a nuestros días es algo extraordinario, por tanto, que lo haga una pareja completa con sus bases de metal incluidas, es absolutamente excepcional”.

Sobre el futuro de las obras, Albert de León confirmó que serán expuestas “lo antes posible, posiblemente este semestre”, tras una breve restauración y análisis detallado para determinar el yacimiento exacto de donde proceden. Mientras tanto, permanecerán en el Museo Arqueológico Nacional.

*Con información de EFE