Los reyes acuden a su tradicional merienda en la casa del padre de la reina Letizia: la familia al completo junto a Telma Ortiz el Día de Reyes

Felipe VI y la reina Letizia han acudido junto a sus hijas a la casa del padre de esta en Pozuelo de Alarcón

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La reina Letizia, Felipe VI,
La reina Letizia, Felipe VI, la princesa Leonor y la infanta Sofía llegando a la casa de Jesús Ortiz (EUROPA PRESS).

Convertido ya en una costumbre de Año Nuevo, el Día de Reyes vuelve a reunir cada año a Felipe VI y a la reina Letizia en un entorno muy distinto al institucional. Tras cumplir con la Pascua Militar —el primer gran acto oficial del calendario y una cita de profundo simbolismo castrense—, los reyes reservaron la tarde del 6 de enero para un plan íntimo y cargado de significado personal: la tradicional merienda en casa de Jesús Ortiz, padre de la reina.

En esta ocasión, el encuentro contó con la presencia de sus dos hijas, la princesa Leonor y la infanta Sofía, apenas unas horas después de que Felipe VI y la heredera al trono presidieran la ceremonia militar en el Palacio Real. La ausencia matinal de Sofía no pasó desapercibida, pero la explicación es sencilla y coherente con la estrategia de la Casa Real: su papel institucional es distinto al de su hermana mayor y no está vinculado a las Fuerzas Armadas, ámbito en el que Leonor se está formando como futura jefa del Estado.

Ya por la tarde, la imagen era muy diferente. Los cuatro reaparecían juntos para disfrutar del que se ha convertido en el último plan familiar de las vacaciones navideñas, antes de que cada una de las hijas retome su camino. La princesa Leonor deberá regresar a la Academia General del Aire en San Javier (Murcia), donde completa su formación militar, mientras que la infanta Sofía aún dispone de unos días más en Madrid antes de reincorporarse al segundo trimestre en el Forward College de Lisboa.

La princesa Leonor, el rey
La princesa Leonor, el rey Felipe VI y la reina Letizia antes de los discursos en el Salón del Trono del Palacio Real en el marco de la ceremonia de la Pascua Militar, un solemne acto castrense que reúne a la cúpula de los tres ejércitos y de la Guardia Civil (EFE/ J.J. Martín)

La familia llegó a media tarde a la urbanización de Pozuelo de Alarcón donde reside Jesús Ortiz. Como es habitual, lo hicieron en un vehículo conducido por el propio rey Felipe, con la reina Letizia ocupando el asiento del copiloto y sus hijas en la parte trasera. Aunque no se detuvieron, todos saludaron con gestos amables a los medios que aguardaban en el exterior, conscientes del interés que despierta esta estampa doméstica que se repite cada 6 de enero.

El anfitrión, fiel a su carácter discreto, había accedido poco antes a su domicilio intentando pasar desapercibido. Algo similar ocurrió con Telma Ortiz, hermana de la reina, que también se sumó a la merienda junto a sus dos hijas, Amanda y la pequeña Erin. La reunión, pensada para compartir tiempo en familia, suele mantenerse al margen del foco mediático, pese a la expectación que siempre genera.

Las imágenes captadas dejaban claro que todos habían dejado atrás la solemnidad de la mañana. Ni rastro de los uniformes militares ni de los estilismos protocolarios. La reina Letizia prescindía de la blusa blanca de estreno que había lucido horas antes, mientras que Leonor cambiaba el riguroso moño y los discretos pendientes por un peinado más suelto, un maquillaje algo más marcado y algún complemento dorado que suavizaba su imagen. El rey, por su parte, optó por un look cómodo y práctico, incluso con bufanda para protegerse del frío madrileño.

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Un encuentro familiar íntimo

La merienda en casa de Jesús Ortiz es una tradición que se repite desde hace años y que rara vez se ha visto alterada. Solo las estancias académicas de Leonor y Sofía en el extranjero provocaron, en alguna ocasión, la ausencia de una de ellas. En torno a la mesa no falta el roscón de Reyes —preferiblemente en su versión más clásica, sin relleno—, acompañado de chocolate caliente y un intercambio de regalos que marca el cierre definitivo de las fiestas.

Este encuentro familiar no solo simboliza el final de la Navidad, sino también un paréntesis antes del regreso pleno a la agenda institucional. Tras unos días de descanso, Felipe VI y la reina Letizia retoman poco a poco sus compromisos públicos, aunque la semana se presenta relativamente despejada. Ella acudirá a una entrega de premios, mientras que él presidirá la clausura de la Conferencia de Embajadores.