Las ranas que son capaces de devorar a avispones gigantes muy venenosos: “Un ratón puede morir por una sola picadura”

Un estudio de la Universidad de Kobe (Japón) ha documentado como la rana de estanque es inmune a uno de los venenos más potentes del mundo

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Fuente: naturalist2008

En los estanques de Asia Oriental, un pequeño anfibio está rompiendo todas las expectativas sobre la cadena alimentaria. La rana de estanque Pelophylax nigromaculatus, originaria de China, Japón y la península coreana, ha demostrado ser capaz de cazar y devorar avispones gigantes, insectos cuya picadura puede resultar mortal para pequeños mamíferos o aves.

“Mientras que un ratón de tamaño similar puede morir por una sola picadura, las ranas no mostraron ningún daño apreciable, incluso después de ser picadas repetidamente. Este extraordinario nivel de resistencia al potente veneno hace que el descubrimiento sea único y emocionante”, ha afirmado el ecólogo Shinji Sugiura, de la Universidad de Kobe, autor del estudio publicado en Ecosphere.

El equipo ha documentado cómo estas ranas adultas resisten a ataques repetidos de uno de los venenos más potentes del reino animal sin mostrar consecuencias fisiológicas perceptibles. Durante los experimentos, se colocaron a las ranas frente a obreras de tres especies japonesas de avispones, incluyendo ejemplares del temido avispón gigante del norte. “Alrededor del 80% de las ranas se tragaron los avispones gigantes del norte sin dificultad. Las otras dos especies las engulleron aún más fácilmente”, ha relatado Sugiura.

La sorprendente habilidad de la rana de estanque para devorar al temido avispón gigante
(Shinji Sugiura / Kobe University)

Sorprendentemente, los insectos lograron picar a las ranas incluso en zonas sensibles como los ojos o la lengua, pero los anfibios retomaron su comportamiento habitual casi de inmediato. Este comportamiento contrasta con la cadena alimentaria habitual, donde los insectos con defensas químicas suelen tener ventaja.

Los avispones adultos poseen un veneno muy tóxico, que incluye enzimas, aminas y péptidos capaces de causar necrosis, destrucción de glóbulos rojos y disfunción cardíaca. Diferentes ensayos de laboratorio han demostrado que una sola picadura de avispón gigante puede ser letal para pequeños mamíferos si el veneno entra directamente en la circulación sanguínea.

Posibles explicaciones biológicas

La tolerancia de estas ranas ha desconcertado a los expertos y ha apuntado a mecanismos evolutivos singulares. Sugiura ha planteado varias hipótesis:

  • Barreras físicas: tejidos bucales y mucosas podrían impedir que el veneno acceda al sistema interno.
  • Adaptaciones internas: posibles enzimas que neutralicen toxinas o modificaciones en los canales nerviosos que bloqueen la percepción del dolor.
La sorprendente habilidad de la rana de estanque para devorar al temido avispón gigante
Las ranas son inmunes a uno de los venenos más potentes del mundo. (Shinji Sugiura / Kobe University)

“Todavía tenemos un conocimiento muy limitado de cómo perciben el dolor las ranas, o si lo experimentan de la misma manera”, ha advertido Sugiura. En cuanto a la cuestión evolutiva, el investigador ha explicado: “Es posible que estos anfibios hayan desarrollado tolerancia al veneno de los avispones, pero, por el contrario, también podría ser que los avispones todavía no hayan desarrollado una fuerte toxicidad contra las ranas”.

El contexto evolutivo sugiere que, como muchos depredadores de avispones son mamíferos, estos insectos han dirigido su arsenal químico principalmente a ese grupo, mientras que las ranas (anfibios) han ejercido poca presión sobre la toxicidad del veneno.

La sorprendente habilidad de la rana de estanque para devorar al temido avispón gigante
(Shinji Sugiura / Kobe University)

Implicaciones científicas y médicas

Este descubrimiento abre nuevas perspectivas más allá de la biología de los anfibios. Comprender cómo estas ranas toleran venenos tan potentes podría ayudar al desarrollo de nuevos antivenenos o tratamientos relacionados con el control del dolor.

“El siguiente paso será determinar si estas diferencias se deben a reacciones fisiológicas fundamentalmente distintas entre los anfibios y los mamíferos, si solo difieren ciertos aspectos o si los mecanismos básicos son similares, pero las respuestas al veneno de los avispones son diferentes”, ha señalado Sugiura.

La capacidad de algunas ranas para ingerir avispones asesinos y tolerar sus picaduras ilustra la complejidad de las carreras armamentistas evolutivas, donde presas y depredadores ajustan sus estrategias en una dinámica que desafía las reglas establecidas por la naturaleza.