Fátima Escudero, psicóloga: “El olor de tu pareja es casi definitivo para que el vínculo se forme o se destruya”

Esta característica del cuerpo comunica información química y genética

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El olor químico y genético
El olor químico y genético de las feromonas influye, según una experta, en la compatibilidad sexual (Montaje Canva Infobae)

La atracción entre dos personas no depende solo de la conversación, la apariencia o la compatibilidad emocional. Existen factores silenciosos que influyen desde el primer contacto y que operan fuera de la conciencia. Uno de ellos es el olor corporal. Lejos de ser un detalle menor, el olor natural de una persona puede facilitar la conexión o generar rechazo inmediato. Para algunas relaciones, este factor resulta casi definitivo.

El cuerpo humano emite un olor propio que no es casual. No se trata únicamente de aroma, sino de una combinación de sustancias químicas que transmiten información biológica. Estas señales químicas, conocidas como feromonas, funcionan como un sistema de comunicación invisible entre cuerpos. Su función principal, desde un punto de vista evolutivo, está vinculada a la diversidad genética y a la supervivencia de la especie.

De esto informa la divulgadora de contenido, especializada en psicología clínica, Fátima Escudero (@yoursafaceplace.pe). En uno de sus más recientes vídeos explica el motivo de las feromonas y su vinculación con la carga genética y química de los cuerpos. Esta carga genética es intransferible y pertenece a cada persona. En consecuencia, según la experta olor corporal tiene un peso real en los vínculos afectivos. “El olor de tu pareja es casi definitivo para que el vínculo se forme o se destruya”, declara la experta.

El olor de las feromonas
El olor de las feromonas y su repercusión en la genética y la atracción sexual Foto: (iStock)

El papel de las feromonas en el deseo humano

Las feromonas se definen como sustancias químicas producidas y liberadas por un organismo que influyen en el comportamiento o la fisiología de otro individuo de la misma especie. Aunque en humanos su efecto no es tan directo como en otras especies, siguen teniendo un papel relevante. Estas sustancias pueden percibirse a través del olfato y desencadenar reacciones automáticas, muchas veces sin que la persona sea consciente de ello.

Según explica Escudero, el cerebro humano realiza una evaluación constante de compatibilidad biológica. De forma inconsciente, busca señales que indiquen diferencia genética, en especial en el sistema inmunológico. Este mecanismo responde a una lógica evolutiva básica: la combinación de sistemas inmunes distintos aumenta la probabilidad de descendencia más resistente frente a enfermedades.

Episodio: Feromonas de apaciguamiento.

Desde esta perspectiva, el olor corporal actúa como un indicador. Si el olor natural de una pareja resulta agradable, el cerebro interpreta esa señal como una posible compatibilidad biológica. Si sucede lo contrario y el olor genera rechazo persistente, el mensaje que recibe el organismo es distinto. Según la divulgadora, en esos casos es el sistema inmunológico el que “avisa” de que la combinación puede no ser la más favorable en términos biológicos.

Este punto no implica que el deseo o el amor se reduzcan a la biología. Escudero subraya que se trata de un factor más, no del único. La atracción humana está modulada por múltiples variables, como la historia personal, el contexto cultural, la experiencia emocional, las preferencias sexuales y la construcción consciente del vínculo.

Las feromonas no determinan de forma absoluta el éxito o el fracaso de una relación. Pueden influir en la atracción inicial y en la sensación de cercanía, pero no actúan de manera universal ni automática. Su efecto puede verse amplificado o atenuado por otros factores emocionales y cognitivos.