Récord de detenidos por yihadismo desde los atentados del 11-M: “Tenemos totalmente monitorizadas las redes sociales y controlados los centros de culto”

En lo que llevamos de año ya se han producido 94 arrestos, la segunda cifra más alta desde los atentados del 11-M en 2004. Cada vez son más jóvenes y tienen la nacionalidad española. Se radicalizan en las redes sociales y en Internet

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Un detenido en una operación
Un detenido en una operación antiterrorista de la Guardia Civil este verano en Cataluña

La Policía Nacional detuvo el pasado 20 de octubre en Huesca a un ciudadano español de 24 años que se había convertido al islam y había mostrado su deseo de hacer la yihad y convertirse en “mártir”. El arrestado se había puesto el nombre de Omar y trabajaba como vigilante de seguridad. Los servicios antiterroristas le detectaron tras hacer búsquedas en Internet para comprar armas de fuego y los seguimientos detectaron que había hecho ejercicios militares con réplicas de fusiles de proyectiles de aire comprimido.

El 29 de octubre, la Policía detenía en Melilla a tres hermanos (uno de ellos menor de edad) que se habían radicalizado “profundamente” y que consumían, editaban y publicaban material propio de organizaciones terroristas como el Estado Islámico a través de las redes sociales. Tenían fotografías portando machetes de grandes dimensiones acompañadas de mensajes ensalzando la yihad armada. Son las dos últimas operaciones antiterroristas llevadas a cabo en España.

Hasta el 1 de noviembre de 2025 los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad del Estado han realizado 58 operaciones con el saldo de 94 detenidos. La cifra de 2025 (año que todavía no ha finalizado) es la segunda más alta desde 2004, cuando se produjeron los atentados del 11-M (131 arrestos). Datos que se elevan a 106 si se suman los 12 detenidos en otros países en operaciones en las que ha participado la Policía Nacional o la Guardia Civil. Mientras Francia rendía homenaje este jueves a las víctimas de los atentados de 2015 (que dejaron 130 muertos), España realiza un trabajo continuo para evitar ataques: “Tenemos totalmente monitorizadas las redes sociales e Internet y controlados los centros de culto”, afirman a Infobae España fuentes antiterroristas.

Estadísticas de detenidos por yihadismo
Estadísticas de detenidos por yihadismo desde 2004

Sin embargo, la prevención total, lamentablemente, no existe. La Audiencia Nacional juzgó en octubre a Yassine Kanjaa, acusado de asesinar con un machete en enero de 2023 a Diego Valencia Pérez, sacristán de la iglesia de La Palma, y de herir a otras dos personas. La Policía lo considera el último atentado mortal en España de carácter yihadista. También se ha investigado como un acto de terrorismo yihadista lo ocurrido el 27 de marzo de 2024, cuando un hombre atacó con un hacha un restaurante de comida rápida de un centro comercial en Badalona (Barcelona), sin que se registraran heridos.

Lobos solitarios

“En España, la amenaza terrorista se materializa principalmente en los llamados actores solitarios, generalmente autorradicalizados, difíciles de detectar, lo que incrementa las probabilidades de éxito en sus potenciales ataques. Sus acciones son llevadas a cabo mediante el uso de métodos rudimentarios de fácil acceso que son empleados contra objetivos vulnerables o de oportunidad. No obstante, en ocasiones, estos actores solitarios muestran una mayor voluntad de sofisticación mediante el uso de armas de fuego y explosivos”, explican las mismas fuentes. Por eso es importante una monitorización constante de redes sociales y foros de internet, además de tener contactos y confidentes en centros de culto que puedan avisar de potenciales peligros.

Por ejemplo, en el detenido a principios de octubre en Huesca, los agentes de la Comisaria General de Información (especialistas en la lucha antiterrorista) detectaron su intensa actividad en redes sociales y chats de la aplicación de mensajería Telegram. Lanzaba mensajes radicalizados, visionaba vídeo con acciones violentas del Estado Islámico y escuchaba ‘nasheed’, temas musicales que ensalzan las acciones yihadistas y que tiene ritmos pegadizos e incluye sonidos de disparos.

Yassine Kanjaa, el último detenido
Yassine Kanjaa, el último detenido en España por un atentado mortal de carácter yihadista

“El ciberespacio se mantiene como una constante herramienta para el uso y distribución de propaganda y como el instrumento más utilizado para mantener contacto entre los seguidores de los grupos terroristas, así como para trasladar directrices de actuación para la comisión de atentados y, sobre todo, como herramienta propagandística para la captación de simpatizantes. Además, este instrumento, sirve para la difusión de material formativo con manuales detallados para la fabricación de armas mediante impresión 3D, uso de drones, construcción de Artefactos Explosivos Improvisados (Improvised Explosive Device, IED), sin olvidar las indicaciones o el modus operandi para la comisión de atentados de baja sofisticación y difícil detección", señala el último informe de Seguridad Nacional.

Policía Nacional, Guardia Civil y CNI han estrechado más su vigilancia desde octubre de 2023, cuando el estallido de la guerra en Gaza tras los ataques terroristas de Hamás y la respuesta militar de Israel obligó al Ministerio del Interior a acelerar muchas de las investigaciones que tenía abiertas sobre sospechosos de actividades islamistas radicales ante el temor de que el conflicto los empujase a atentar. No hay que olvidar que España está en nivel 4 de alerta antiterrorista (riesgo alto) desde junio de 2015.

Plataformas sociales y juegos

El empleo de plataformas sociales para la difusión de propaganda yihadista constituye hoy en día la principal amenaza, “al ser el vehículo principal para la captación, la radicalización, la financiación, la difusión de consejos sobre el uso seguro de las comunicaciones o la incitación al ataque”. Además, las traducciones a otras lenguas de los boletines de las principales agencias mediáticas de las organizaciones terroristas hacen que el mensaje alcance una mayor repercusión a nivel mundial. Los juegos digitales o los vídeos cortos que permiten la edición y la creación de comunidades, especialmente integradas por adolescentes y jóvenes, se convierten en instrumentos empleados por los grupos yihadistas para la creación de propaganda específicamente diseñada para su uso en plataformas de ‘gamers’. Además de comunicaciones discretas, ofrecen la posibilidad de planear y ejecutar simulacros de atentados o acciones violentas que más tarde pueden ser trasladados al mundo real.

Detención de dos hermanos en Melilla por propaganda yihadista

Por otra parte, la IA ha añadido una nueva dimensión a la propaganda terrorista, “facilitando la creación de contenido falso y campañas de desinformación que buscan generar temor y desestabilización social”. También es destacable la tendencia, iniciada en 2023, de la presencia de mujeres en las actividades de radicalización y adoctrinamiento ‘online’, así como de menores de edad y jóvenes. Lo que está levantando todas las alarmas en los servicios antiterroristas. En 2024 fueron detenidos 15 menores, mientras que este año la cifra se puede superar. Además, la franja de edad de la mayoría de los arrestados se sitúa entre los 18 y 24 años.

La tradicional idea del menor como actor pasivo y vulnerable de ser adoctrinado por un adulto que ejerce como figura de referencia ya no es un perfil exclusivo en cuanto al rol que los jóvenes tienen en relación con actividades yihadistas. “En los últimos años, hemos visto un aumento entre los jóvenes que van un paso más allá y se erigen como iniciadores o dinamizadores de casos de adoctrinamiento y proselitismo sobre otras personas, tras haberse adentrado ellos mismos previamente en profundos procesos de (auto) radicalización en esos mismos entornos online sobre los que ahora adoctrinan a terceros”, señala el último informe del Observatorio Internacional de Estudios sobre el Terrorismo, en el capítulo referente a España.

Nacionalidad española

El perfil del yihadista no solo ha evolucionado hacia individuos cada vez más jóvenes. Hace una o dos décadas estaba asociado en buena medida a la nacionalidad marroquí. “Esta realidad ha ido transformándose en los últimos años. Tanto es así que por primera vez en 2023 la española fue la nacionalidad más repetida entre los detenidos por su implicación en actividades yihadistas, quedando representada en un 37% de las personas arrestadas. Esta tendencia continuó en 2024, siendo un total de 36 ciudadanos españoles los detenidos, lo que se traduce a un 44% del total”, señala el Observatorio. “Es lógico”, señalan fuentes antiterroristas. “Jóvenes de padres extranjeros nacidos en España. Cada vez hay más. Se radicalizan muy fácilmente”. En menor proporción, sigue siendo habitual la presencia de nacionales pakistaníes, argelinos y sirios.