El truco para limpiarle los oídos a tu gato: “Busca la parte dura que está debajo de la oreja”

La limpieza requiere una técnica muy cuidadosa para evitar molestias o problemas de salud

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El truco para limpiarle los oídos a tu gato / Montaje Infobae España
El truco para limpiarle los oídos a tu gato / Montaje Infobae España

La limpieza de los oídos en los gatos requiere una técnica muy cuidadosa para evitar molestias o problemas de salud en el animal, y la observación de ciertos detalles para evitar complicaciones. Hay métodos sencillos y rápidos para que la higiene del felino esté bien cuidada y no tenga problemas en un futuro.

La cuenta de TikTok Mascotas y Familias Felices explica un método sencillo para realizar esta tarea en casa, siempre que no existan signos de alerta de peligro para el animal. El procedimiento comienza localizando la zona más firme situada justo debajo de la oreja del animal. En ese punto, se debe introducir la cánula del limpiador y aplicar el producto específico. Una vez que el gato mueva la cabeza, lo cual es una reacción habitual, se recomienda masajear suavemente esa área dura para favorecer la distribución del líquido.

A continuación, es fundamental retirar el exceso de producto que salga al exterior utilizando una gasa. “Es importante que utilices una gasa distinta para cada oreja”, con el fin de evitar posibles contaminaciones cruzadas, según ha detallado el canal Mascotas y Familias Felices.

Precauciones y recomendaciones adicionales

Durante el proceso, si se observa que la cera presenta un color oscuro o una textura pegajosa, la recomendación es no proceder con la limpieza en casa. En estos casos, lo más adecuado es solicitar una cita en la consulta veterinaria para que un profesional valore la situación, tal y como ha advertido Mascotas y Familias Felices en su vídeo.

Cómo mantener la buena higiene de tu gato

La higiene en los gatos domésticos ha adquirido una relevancia fundamental para su bienestar, más allá de la percepción habitual de que estos animales son completamente autosuficientes en sus cuidados. Aunque los gatos dedican una parte considerable de su jornada a acicalarse, la intervención de sus cuidadores resulta esencial en determinados aspectos para garantizar su salud y comodidad.

Durante el día, los felinos emplean una cantidad significativa de tiempo en limpiar su propio cuerpo, utilizando su lengua como herramienta principal para mantener el pelaje en condiciones óptimas. Por este motivo, no suele ser necesario bañarlos, salvo en situaciones excepcionales en las que el animal se haya ensuciado de forma considerable, como tras revolcarse en el barro.

¿Qué piensa tu gato cuando le hablas?

En el caso de los gatos que viven en el hogar, sus rutinas de limpieza diarias suelen ser suficientes. Sin embargo, el cepillado regular del pelo es una medida recomendada para complementar su higiene. Para los ejemplares de pelo corto, basta con un cepillado semanal, mientras que los de pelo largo requieren una atención diaria para evitar la formación de nudos y la acumulación de bolas de pelo en el aparato digestivo.

Limpieza más allá de las orejas

Las orejas de los gatos, en condiciones normales, permanecen limpias y saludables sin necesidad de intervenciones frecuentes. Sin embargo, es crucial su higiene.

Al igual que esta parte de su cuerpo debe permanecer limpia, hay otras que también son fundamental cuidar. Una de ellas son las uñas. Según Nature’s Variety, los gatos que viven en libertad suelen mantenerlas en buen estado al afilarlas en los árboles. Sin embargo, en el entorno doméstico, es necesario proporcionar alternativas para que puedan satisfacer esta necesidad. Se recomienda cortar las uñas de forma periódica utilizando tijeras específicas, siguiendo las indicaciones de un veterinario.

Además, es aconsejable ofrecer rascadores verticales y horizontales para que el animal pueda rascar libremente. Es fundamental no tapar ni eliminar las uñas, ya que son imprescindibles tanto para su instinto cazador como para su comunicación.

La importancia del arenero

El arenero constituye un elemento esencial en la rutina de higiene de los gatos. Si no se mantiene limpio, está mal situado o es compartido con otros animales puede provocar comportamientos inusuales, nerviosismo o incluso episodios de marcaje fuera de los lugares adecuados. Para evitar estos problemas, se recomienda situar el arenero a una distancia suficiente de los cuencos de agua y comida, cambiar la arena de forma regular y desinfectar el recipiente cada vez que se realice este cambio. En hogares con más de un gato, es preferible que cada animal disponga de su propio arenero para prevenir conflictos y garantizar una correcta higiene.