Cómo hacer galletas de mandarina, crujientes por fuera y suaves por dentro

Para esta receta, preparemos unas sencillas galletas de mantequilla, a las que además les añadimos el sabor de la mandarina con un poco de ralladura de su piel y con su jugo

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Galletas de mandarina (Adobe Stock)
Galletas de mandarina (Adobe Stock)

En los meses más fríos del año, las mandarinas se convierten en las reinas de la temporada. Su característico sabor, una mezcla perfecta entre ácido y dulce, las convierte en la fruta favorita de muchos, que aprovechan esta época del año para sacarle todo su jugo a este producto. Más allá de su uso como fruta pura y dura, las mandarinas pueden utilizarse en muchas recetas dulces, y quedan genial tanto en bizcochos como en mousses y otros postres como tartas, pasteles o incluso flanes y panna cottas.

Hoy las utilizaremos para dar sabor a unas sencillas pero riquísimas galletas de mantequilla, consiguiendo un sabor ácido y dulce riquísimo y diferente a lo habitual. Para ello, utilizaremos tanto la ralladura de la mandarina como su jugo.

Para conseguir ese delicioso contraste de texturas que a todos nos encanta en una galleta, un exterior crujiente y un interior húmedo y blando, la clave está en no sobrehornear la masa, retirando las galletas del horno cuando el centro aún cede al tacto. Una vez hagamos esto, debemos dejar nuestras galletas reposando en una rejilla, para que terminen de enfriarse, adquieran la textura adecuada y queden muy crujientes también por la parte de abajo.

Receta de galletas de mandarina

La receta busca lograr una galleta dorada, perfumada y con una miga blanda y húmeda en su interior. El rebozado en azúcar previo al horneado contribuye al efecto crujiente externo, mientras que la combinación de jugo fresco y ralladura de mandarina brinda todo el sabor esencial.

Tiempo de preparación

  • Preparación de la masa: 15 minutos
  • Reposo de la masa (opcional, recomendado): 30 minutos
  • Formado y horneado: 12 minutos por tanda
  • Enfriado: 10 minutos 

Tiempo total estimado: 37 a 60 minutos según se realice reposo de la masa

Ingredientes

  • 250 g de harina de trigo
  • 1/2 cucharadita de polvo de hornear
  • 1/4 cucharadita de sal
  • 115 g de mantequilla a temperatura ambiente
  • 200 g de azúcar
  • Ralladura de 2 mandarinas
  • 1 huevo grande
  • 60 ml de jugo de mandarina recién exprimido
  • 1 cucharadita de extracto de vainilla
  • Azúcar granulado extra para rebozar

Cómo hacer galletas de mandarina crujientes por fuera y suaves por dentro, paso a paso

  1. Mezclar la harina, el polvo de hornear y la sal en un bol. Reservar.
  2. Batir la mantequilla con el azúcar hasta que la mezcla quede ligera, cremosa y de color más claro.
  3. Añadir la ralladura de mandarina y el huevo, mezclando bien hasta incorporar.
  4. Incorporar el jugo de mandarina y el extracto de vainilla, batiendo hasta amalgamar todo.
  5. Agregar los ingredientes secos poco a poco, mezclando solo hasta integrar sin sobrebatir. No amases en exceso la masa para que las galletas se mantengan tiernas por dentro.
  6. Cubrir la masa y, para mejores resultados, refrigerar durante 30 minutos.
  7. Precalentar el horno a 180 ℃ y preparar una bandeja con papel vegetal para hornear.
  8. Formar bolitas de masa de unos 2,5 cm de diámetro y rebozarlas ligeramente en azúcar extra.
  9. Disponer las bolitas separadas en la bandeja, dejando espacio entre ellas.
  10. Hornear durante 10 a 12 minutos, hasta que los bordes se vean dorados y el centro aún suave.
  11. Dejar reposar las galletas 5 minutos en la bandeja y luego colocarlas sobre una rejilla para enfriar completamente.

¿Cuántas porciones rinde esta receta?

Aproximadamente 24 galletas medianas.

¿Cuál es el valor nutricional de cada porción de esta receta?

  • Energía: 95 kcal
  • Grasas: 4,1 g
  • Grasas saturadas: 2,4 g
  • Hidratos de carbono: 13,5 g
  • Azúcares: 7,8 g
  • Proteínas: 1,3 g
  • Fibra: 0,3 g
  • Sodio: 45 mg

Cabe señalar que estas son estimaciones, y los valores nutricionales precisos dependen de los ingredientes específicos utilizados en la preparación y las cantidades de cada porción.

¿Cuánto tiempo se puede conservar esta preparación?

Guardadas en un recipiente hermético a temperatura ambiente, conservan su textura y sabor óptimos entre 5 y 7 días. Si se desea prolongar su frescura, pueden congelarse hasta por tres meses.