
Cargar el móvil en el baño puede parecer algo inofensivo, pero nada más lejos de la realidad. Numerosos casos fatales han provocado que cada día exista una mayor concienciación sobre los peligros que supone esta terrible práctica.
Ann-Marie O’Gorman, una mujer dublinesa de 46 años y madre de tres hijos, murió el 30 de octubre del año pasado tras una electrocución mientras sostenía un móvil cargándose en el baño, como informa Daily Mail. La mujer fue trasladada en ambulancia al Hospital Beaumont, pero lamentablemente los esfuerzos no dieron resultado.
Su marido, Joe O’Gorman, declaró haberla encontrado acostada e inconsciente en el baño: Él había salido de la casa para llevar a su hija menos a una fiesta sobre las 6:40 p.m. Aproximadamente una hora más tarde, realizó una llamada de 23 segundos con su esposa mientras conducía de regreso al domicilio, hora en la que se cree que ya estaba en la bañera, según la forense Cróna Gallagher.
Tras encontrarla sin ningún signo de movimiento, le abrió un párpado. Fue en ese momento cuando se percató de que su iPhone y un cable estaban en la bañera, a lo que rápidamente decidió cogerlos y tirarlos al lavabo. El marido declaró que recibió una pequeña descarga eléctrica cuando estaba sacando a su esposa del baño, antes de llamar a su hija mayor para que llamara a los servicios de emergencia. Además, mientras le realizaba el RCP, notó marcas rojas en las manos y el pecho de la señora O’Gorman.
La investigación: un año más tarde
El marido de la víctima ha querido difundir un mensaje claro que repitió en numerosas ocasiones en la investigación: el peligro de cargar un teléfono móvil en el baño. Su finalidad es poder salvar vidas y pone el foco en la falta de advertencias en los embalajes de los dispositivos electrónicos. “Lo único que se escucha es que estos teléfonos son excelentes en hasta dos metros de agua. Esto da a la gente la idea de que se puede tener el teléfono cerca del agua”, dijo el Sr. O’Gorman según Daily Mail.
Joe se quejó de que los iPhones no tienen ningún tipo de advertencia de seguridad sobre el peligro de las descargas que pueden llegar a causar. Señaló que no es el primer caso similar, ya que otro hombre falleció de lo mismo en Londres en marzo del 2017, y tiene el conocimiento de la muerte de un niño en Estados Unidos que tenía un teléfono móvil cargándose en una bañera.
Agua y electricidad: una mezcla mortal
A diferencia de un dispositivo desenchufado, que presenta bajo voltaje y poco peligro, un teléfono cargando se exponen a la misma corriente que cualquier otro aparato conectado a la corriente, creando un riesgo mortal en la bañera. Por lo que el peligro real no recae en los teléfonos móviles en sí, sino en los cargadores. En definitiva, un móvil cargando al que le llega agua, que es un excelente conductor de la electricidad, podría equivaler a que caiga una tostadora en la bañera.
Por lo que ¿se puede morir electrocutado si estás en la bañera y te cae el teléfono dentro? La respuesta es, teóricamente, no, salvo que el dispositivo esté conectado a la red eléctrica.
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