
Uno de los principales motivos por los que muchas personas toman la decisión de mudarse a un país extranjero es para ahorrar dinero. Así, buscan destinos donde los sueldos sean generalmente más altos, lo que les permitiría hacerse con una gran suma de dinero antes de regresar a su lugar de origen.
Sin embargo, también debe tenerse en cuenta el coste de vida: el precio de los alquileres, la cesta de la compra o los impuestos pueden ser excesivamente altos, lo que provocaría que la diferencia entre los ingresos y los gastos no fuese demasiado elevada y el objetivo de ahorrar se viese frustrado.
Uno de los destinos más escogidos para conseguirlos es Suiza. Son muchos los jóvenes españoles que ya se han marchado a este país para aumentar las cifras de sus cuentas bancarias y, además, son una gran cantidad los que explican que esto efectivamente se cumple, por lo que animan a otros a seguir sus pasos.
Sin embargo, también hay bastantes jóvenes que destacan que la tarea de ahorrar se convierte en casi imposible dependiendo de los gastos de cada uno, del estilo de vida y de las facturas que deban pagarse. Heidi, una creadora de contenido española que utiliza sus redes sociales (@heidijinxx en TikTok) para explicar su experiencia en Suiza, ha explicado el motivo por el que ella no consigue ahorrar.
“Cuando por fin eres capaz de pagarlas, te llegan más”
“Yo creo que vivir en Suiza se resume básicamente en pensar ‘bueno, por fin me está yendo bien y puedo empezar a ahorrar un poco’ y que de repente te llegue una factura de mil francos”. Heidi explica que esa imprevisibilidad no le permite que sus ahorros vayan destinados a otra cosa que no sea abonar dichas facturas, por lo que es necesario tener acumulada una gran cantidad de dinero para hacer frente a los pagos pendientes.
“Abrir el buzón en Suiza es un deporte de riesgo. Personas con cualquier tipo de cardiopatía, por favor, abstenerse”, bromea la joven, pero tras sus palabras se muestra la realidad que vive en Suiza. Como muchos otros españoles, ella ha ido a Suiza precisamente a ahorrar, pero el hecho de tener tantas facturas imprevistas provoca que le resulte complicado.

Así, Heidi explica que en el buzón, junto a varias ofertas de distintos comercios y servicios, suele encontrarse “tres facturas de 300 francos cada una”. Pero eso no acaba ahí: “Cuando por fin eres capaz de pagarlas, te llegan más”.
Son muchos los usuarios que han secundado sus palabras en la sección de comentarios del vídeo, destacando que es una dinámica común y que ellos también temen el momento de abrir el buzón por si hay sorpresas desagradables en su interior: “Espérate a final de año”, “Cada vez que abro el buzón, tiemblo”, “Más cuando te vas dos semanas de viajes y ves diez cartas” o “Yo no abrí el buzón el finde, prefiero pasarlo en la ignorancia”, destacan algunos usuarios. Además, otros han tirado de humor y han señalado que la solución es bien sencilla: ”Existe una fórmula secreta. No lo abras".
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