
Reconocible por su cuerpo ovalado y aplanado, el lenguado es un pescado blanco que vive siempre en aguas litorales, desde las islas Canarias hasta la península escandinava. Gracias a su riqueza en nutrientes esenciales, es una opción que se tiene muy en cuenta dentro de una dieta variada y equilibrada.
Según la Fundación Española de la Nutrición (FEN), los pescados blancos como el lenguado son reconocidos por su bajo contenido en grasa. La FEN detalla que el lenguado tiene aproximadamente un 1,9% de grasa, lo que lo convierte en un alimento magro ideal para quienes desean controlar su peso o mantener una dieta sana. Su contenido proteico es considerable, ya que ofrece proteínas de alto valor biológico, fundamentales para la formación y reparación de tejidos, así como para el correcto funcionamiento del organismo.
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En relación con sus micronutrientes, el lenguado constituye una fuente natural de vitaminas del grupo B, especialmente la niacina (vitamina B3) y la B12, y aporta vitamina D, importante para la fijación del calcio en los huesos y el buen estado del sistema inmunológico. Entre los minerales, el lenguado suministra cantidades notables de fósforo, potasio y magnesio, elementos que contribuyen al mantenimiento de la salud de los músculos, la transmisión nerviosa y el equilibrio hídrico del cuerpo.
Beneficios del consumo de lenguado
El consumo regular de lenguado puede contribuir a reducir el riesgo de enfermedades cardiovasculares. Al ser bajo en grasas saturadas y tener una proporción favorable de ácidos grasos insaturados, ayuda a mantener los niveles de colesterol en sangre dentro de límites saludables. Por su parte, la vitamina B12 y la niacina participan en la protección de los vasos sanguíneos y la formación de glóbulos rojos.
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La presencia de proteínas de buena calidad, vitamina D, fósforo, yodo y otros minerales hace que el lenguado sea recomendable en etapas de crecimiento. Su aporte de nutrientes esenciales ayuda al desarrollo adecuado de huesos, músculos y el sistema nervioso en niños, adolescentes y mujeres embarazadas.
Por su bajo contenido en grasas y su textura ligera, el lenguado resulta fácil de digerir, por lo que es ideal en situaciones de convalecencia, en personas mayores o en quienes tienen el aparato digestivo delicado. Esta característica lo convierte en un recurso útil para menús de hospitales y residencias de mayores, así como en personas que siguen pautas dietéticas bajas en grasa.
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Contraindicaciones del lenguado
El lenguado, en líneas generales, es un alimento seguro para la mayoría de las personas, explica la FEN; sin embargo, existen situaciones específicas en las que se recomienda precaución. Las personas alérgicas al pescado deben evitar el consumo de lenguado, ya que puede desencadenar reacciones adversas graves.
Además, aunque el lenguado aporta cantidades moderadas de mercurio (muy por debajo de pescados como el atún o el pez espada), los profesionales de la FEN aconsejan que las mujeres embarazadas, los lactantes y los niños pequeños varíen el tipo de pescado en su alimentación. Esta variedad permite beneficiarse del consumo de pescado minimizando el riesgo asociado a la exposición a contaminantes marinos.
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