Un hijo denuncia a su padre por abusos y ahora vive con él: la Justicia le concede la custodia exclusiva porque la maltratadora era la madre

La sentencia concede el régimen de visitas tuteladas para la madre, a pesar de la negativa del menor a relacionarse con ella

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Divorcio. (Adobe Stock)
Divorcio. (Adobe Stock)

Los conflictos familiares suelen ser muy complicados, pero algunos llegan hasta el extremo. Es el caso de esta historia que terminó en los tribunales y que involucra denuncias cruzadas, maltrato, violencia, mentiras y abusos.

La sentencia de la Audiencia Provincial de Cádiz que puso fin al caso recoge el relato de los hechos. Todo empezó de manera común y corriente: un matrimonio, el nacimiento de un hijo... y un divorcio. A partir de ahí es cuando se complicaron las cosas. Una primera sentencia acordó la separación y otorgó la custodia a la madre con un régimen de visitas para el padre y la obligación de este de pagar 300 euros al mes por la pensión de alimentos. Pero el padre recurrió esta decisión, y una segunda sentencia decretó la custodia compartida. Tras ello, el hijo, acompañado de su madre, puso una denuncia contra su padre “por malos tratos físicos y psíquicos”, que derivó en una orden de alejamiento contra el progenitor. Sin embargo, esta acusación fue retirada poco después y el padre fue absuelto.

Los conflictos no acabaron ahí. Más tarde, el padre acudió de nuevo a los tribunales a solicitar la custodia exclusiva del menor y la obligación de pagar, esta vez por parte de la madre, 350 euros mensuales por pensión de alimentos. Y ganó el juicio, que además ordenó visitas tuteladas para la madre en un Punto de Encuentro Familiar. ¿Cómo se dio este giro de 180 grados?

La Audiencia Provincial de Cádiz ofrece la explicación, al repasar los hechos que llevaron al cambio de la custodia de la madre al padre. “Consta relatado en la demanda, y admitido por los interrogatorios de ambas partes y por el atestado de la Policía Nacional, que tras una discusión entre la mujer y su hijo fue requerida la presencia policial en la vivienda familiar dos ocasiones el mismo día, y en la segunda visita al domicilio se encontraron los agentes de Policía a la madre con intención de tirarse por una ventana y manifestando a los agentes que le daba igual que su hijo la matara y que no podía soportar más esta situación. Los agentes se ponen en contacto con el padre y le hacen entrega del menor”. No fue el único incidente de este tipo. Otro día, la policía volvió al domicilio y se encontró al hijo “encerrado en el cuarto de baño, en la bañera, con agua hasta el cuello, con una botella de ginebra y un cuchillo de grandes dimensiones en sus manos”.

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Peleas y discusiones continuas

En el tribunal, tanto el padre como la propia madre y los hijos mayores de esta, de otro matrimonio, “coinciden en relatar episodios violentos, la difícil y complicada convivencia y la existencia de peleas y discusiones continuas entre ambos. El hijo ha llegado a denunciar malos tratos sufridos por parte de su madre, e incluso haber sido víctima de abusos sexuales por terceros sin que la madre le diera ninguna importancia”. Además, el menor presentaba ideas suicidas, no iba a clase y era muy conflictivo, unos problemas que remitieron cuando se fue a vivir con el padre. Por ello, la Audiencia Provincial ratificó la sentencia que entregaba la custodia al progenitor.

El tribunal ha valorado también la opinión del menor, quien manifestó su deseo de seguir viviendo con el padre y su negativa a mantener contacto con la madre. La Sala ha considerado que “todas las pruebas practicadas llevan a valorar que imponerle un régimen de custodia compartida con la madre que no desea y que no tiene garantías de funcionar con normalidad, es contrario al interés del menor”.