El secreto de Djokovic para no perder la motivación: “Este tipo de desafíos sacan lo mejor de mi”

El serbio confesó en rueda de prensa cómo, a sus 38 años, todavía mantiene intacta su pasión por el tenis

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Novak Djokovic celebrando su victoria en cuartos (Reuters/Gonzalo Fuentes)
Novak Djokovic celebrando su victoria en cuartos (Reuters/Gonzalo Fuentes)

A sus 38 años, Novak Djokovic continúa desafiando las expectativas y regalando actuaciones memorables frente a los mejores tenistas del mundo. La semana pasada, el serbio alcanzó su título número 100 en Ginebra, y ahora se encuentra en las semifinales de Roland Garros tras una destacada victoria sobre Alexander Zverev. Dan igual los récords cosechados, los títulos y la pesadez de los años. Djokovic ha demostrado ser un deportista insaciable que no se cansa de ganar.

Tras su partido frente al alemán, Novak fue preguntado en rueda de prensa sobre el desafío que supone enfrentarse a Jannik Sinner en semifinales y si tiene algún tipo de fórmula secreta para enfrentarse a este tipo de rivales. “Va a jugar a un nivel altísimo, no espero menos de él. Sin embargo, este tipo de enfrentamientos y desafíos sacan lo mejor de mí. Mejor de cinco sets, rondas finales de Grand Slam, ante el número uno del mundo... nada me motiva más a esta edad“.

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Tras la retirada de sus grandes rivales históricos y con su récord de Grand Slams aparentemente a salvo por el momento, Novak Djokovic ha tenido que encontrar nuevas fuentes de motivación para seguir compitiendo al más alto nivel. Ya sin la presión de proteger su legado inmediato, el serbio se alimenta desafío que representan los grandes escenarios y los nuevos talentos que vienen pisando fuerte. Lejos de relajarse, Djokovic sigue ha encontrado su motivación en enfrentarse a una generación que apenas empuñaba una raqueta cuando él ya alzaba sus primeros trofeos .

Djokovic posando con su titulo 100 en Ginebra (Reuters/Stefan Wermuth)
Djokovic posando con su titulo 100 en Ginebra (Reuters/Stefan Wermuth)

No es casualidad que sus actuaciones más memorables lleguen en los grandes escenarios y en los partidos a cinco sets. Ahí es donde Nole demuestra que aún tiene cuerda para rato. La semifinal ante Jannik Sinner, número uno del mundo, será una prueba definitiva para saber si Djokovic sigue teniendo tenis (y hambre) para conquistar otro Grand Slam. Si algo ha demostrado hasta ahora, es que nunca conviene subestimarlo.

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Crisis de fe

Pese a su gran estado de forma actual, Novak Djokovic viene de atravesar una auténtica travesía por el desierto desde que, en agosto del año pasado, conquistara por fin el ansiado oro olímpico en París, el único gran título que le faltaba en su palmarés. Aquel logro, en lugar de ser un impulso, marcó el inicio de una etapa irregular: varios meses sin títulos, con derrotas inesperadas que hicieron pensar a muchos (y quizás también a él mismo) que estábamos asistiendo a los últimos compases de su carrera.

Uno de los momentos clave en esa pérdida de motivación fue la retirada de su mayor rival, Rafael Nadal, en noviembre. “Cuando Rafa se retiró, sentí algo que no había sentido nunca. Me dije: ‘¿Y ahora qué hago yo?’”, confesó Djokovic. “Fue difícil mantener la motivación sin él. Sinceramente, no pensé que sería así” confesó Djokovic tras el homenaje a Nadal en Roland Garros.

Durante casi dos décadas, su rivalidad con Nadal, Federer y Murray fue el motor que les empujaba a superarse constantemente. Sin ellos, Djokovic tuvo que reinventarse emocionalmente para seguir compitiendo.

El reto de Sinner

La semifinal de Roland Garros entre Jannik Sinner y Novak Djokovic enfrenta al número uno del mundo contra una leyenda del tenis. Sinner llega en un estado de forma impecable: no ha cedido ningún set y acumula 19 victorias consecutivas en Grand Slams. Djokovic, con 38 años y tras vencer a Zverev en cuartos, busca su octava final en París. El historial entre ambos está igualado (4-4), aunque Sinner ha ganado los últimos tres duelos. Juventud contra veteranía por un puesto en la final de Roland Garros 2025.

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