
Hacer la cama es de las primeras tareas que hacemos cada mañana. Este sencillo hábito da una sensación de orden y limpieza en la habitación, así como un sentimiento de realización nada más comenzar el día. Pero el conocido Farmacéutico Fernández (@farmeceuticofernandez) aconseja esperar aunque sea unos minutos para empezar a tachar esta tarea de la lista. “Tu madre te va a querer matar, pero es la verdad”, sentencia en un reciente vídeo.
Según ha contado el sanitario en la red social TikTok, “durante la noche, aumenta la humedad de la habitación por el sudor y la falta de ventilación”. Este incremento en la humedad puede favorecer el desarrollo de ácaros, “unas mini arañitas que, entre otras cosas, hacen caca en tu cama y pueden provocar alergia y asma”, dice Fernández.
Los ácaros son, efectivamente, una subclase de arácnidos y, en su mayoría, imperceptibles para el ojo humano debido a su tamaño de entre 0,2 y 0,55 milímetros. Estos pequeños bichitos aparecen en los domicilios, especialmente en colchones, almohadas y alfombras, cuando las condiciones son propicias. La temperatura (entre 25 y 30 grados) y la humedad son clave para que estos animales sobrevivan, además de la presencia de polvo, del que se alimentan.
En los humanos, sus partículas fecales suelen producir reacciones alérgicas: asma, rinitis o dermatitis son algunos de los síntomas que la revelan.
Cuándo hacer la cama
Para Farmacéutico Fernández, será siempre mejor esperar un rato después de levantarse para hacer la cama. “Lo que tienes que hacer es abrir para que se pueda ventilar. Después ya vas, te duchas, te tomas el café... y si no dejas que el perro se suba a la cama, mejor también”, comenta en su vídeo.
Por tanto, habrá que dejar las sábanas abiertas al menos media hora y, si se puede, también la ventana durante unos minutos para permitir la ventilación del entorno antes de volver a colocar las sábanas de nuevo. “Lo ideal es que te vayas a estudiar o a trabajar y ya si eso cuando vuelvas la harás. Es por tu salud”, concluye Fernández.
¿Qué dice la ciencia sobre hacer la cama?

La teoría de Fernández se basa en un estudio de 2005 realizado por la Universidad de Kingston (Reino Unido) analizó en qué condiciones eran menos propensos a aparecer estos mini insectos. Sus modelos de simulaciones informáticas mostraron que dejar sin hacer la cama podía reducir la humedad en las sábanas y el colchón, una característica que necesitan los ácaros para sobrevivir. Sin embargo, la investigación nunca llegó a replicarse fuera del mundo virtual.
Esto choca con que, en el mundo real, los ácaros pueden sobrevivir varios días en un ambiente seco, por lo que ventilar la cama durante unas horas podría no acabar con ellos. Por tanto, no hacer la cama tampoco parece la solución ideal para las personas con alergia a los ácaros, que son los que más sufren su presencia.
Además de ventilar, si sufres alergia a estos bichitos minúsculos, será mejor hacerse con colchones de látex o espuma viscoelástica tratada, menos propensos a acumular ácaros, o directamente colchones antiácaros.
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