atresplayer cierra este domingo 22 de diciembre su año de estrenos con una nueva ficción original: Santuario. Este thriller distópico está basado en el exitoso pódcast homónimo creado por Manuel Bartual y Carmen Pacheco y cuenta con ocho episodios de 50 minutos de duración.
La serie, producida por Atresmedia en colaboración con Pokeepsie Films (Banijay Iberia) y protagonizada por Aura Garrido y Lucía Guerrero, traslada al espectador a un futuro en el que la humanidad sufre las consecuencias de un desastre climático. Así, las mujeres embarazadas se trasladan al Santuario, una cúpula diseñada para protegerlas de la contaminación hasta que den a luz a sus bebés.
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Para Aura Garrido esta historia no es nueva, pues ya puso voz a su personaje en la ficción sonora, motivo por el que confiesa a Infobae España que le hizo “mucha ilusión” que la llamaran para participar también en la versión televisiva.
Pese a que soñaba con que Santuario pudiese llegar a convertirse en serie, asegura que tenía dudas sobre si en España se atreverían a arriesgar con un contenido así: “Era muy difícil que alguien apostase por una ciencia ficción tan compleja, tan cara...”, explica la protagonista, aunque apunta que “siempre hubo la esperanza, porque la historia merecía la pena y los guiones estaban muy bien”.
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Lucía Guerrero, por su parte, destaca la alta exigencia que conlleva rodar una serie así: “El rodaje fue muy intenso. Me sentía absorbida, que tiene un lado muy bonito, porque haces este efecto piña y estás muy centrada, pero también por momentos es cansado, es muy intenso, mental y emocionalmente”.
¿Distopía o realidad?
Pese a tratarse de una distopía, ambas actrices coinciden en que el espectador puede tener la sensación de que lo que ocurre es verosímil. “Desde el Covid hay una sensación de que ya cualquier cosa puede suceder. La cotidianidad se ha roto”, reflexiona Garrido.
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La actriz, que da vida a Valle en la ficción, denuncia que “hasta que el ser humano no está al borde de la extinción, parece que no nos tomamos en serio las cosas”, por lo que invita a actuar frente al cambio climático “ahora que quizá todavía estamos a tiempo de hacer algo y no el día antes de que nos extingamos como especie”.
En ese sentido, Lucía (Pilar en la serie) apunta que esta ficción “daría mucho que pensar” a un negacionista climático, por lo que invita a que todo el mundo la vea y saque sus propias conclusiones. “No te puede dejar indiferente”, advierte.
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Sobre sus personajes, Guerrero afirma que ella y Pilar son “muy diferentes”, aunque ha podido aprender mucho de ella en cuanto a “cómo se enfrenta a situaciones extremas”, mientras que considera que ambas comparten “la fragilidad”.
«El viaje ha sido largo», le dice Pilar a Valle al comienzo de Santuario. El de esta historia también lo ha sido: lo que comenzó como un podcast que escribí con @carmen_pacheco hace cinco años, llega a @atresplayer el 22 de diciembre. Este es su tráiler. pic.twitter.com/dVMwp6mSeF
— Manuel Bartual (@ManuelBartual) December 5, 2024
Por su parte, Garrido relata que afronta los trabajos de forma que sus personajes la “atraviesen en lo personal”, por lo que no trata de encontrar similitudes, sino de pensarse a sí misma para encontrar la esencia del personaje. “Me abrió cosas de mí que he aprendido muchísimo, me ha hecho cuestionarme cosas muy profundas y ojalá eso le pase a los espectadores también de alguna manera”, expresa.
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Así es ‘Santuario’
En el futuro, tras el desastre climático, las mujeres pasan sus embarazos en el Santuario, una enorme cúpula diseñada para evitar que la contaminación del aire afecte a la gestación.
Allí viven en paz, cuidadas y relajadas, lejos de su familia y del resto de la sociedad. O al menos eso les han dicho siempre. La llegada de Pilar a este centro sacará a la luz la verdad que oculta el Santuario.
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Aura Garrido interpreta a Valle, una brillante ingeniera especializada en inteligencia artificial con una visión muy humanista de la tecnología, pero, ante todo, es una idealista que lucha contra las injusticias sociales y piensa que la inteligencia artificial puede mejorar las condiciones de vida de la gente. El problema es que el Gobierno impide cualquier tipo de experimento con esta tecnología. Cuando le ofrecen trabajar en el Santuario, financiado por el propio Gobierno, acabará aceptando pese a los conflictos éticos y morales que le provoca.
Lucía Guerrero es Pilar, una mujer que llega al Santuario embarazada de tres meses, pero muy pronto todo le empieza a resultar muy extraño. Por un lado, las cosas que le cuentan sobre el funcionamiento del santuario no le resultan creíbles y, además, empieza a tener problemas de memoria y a confundir pasado con presente. Ciertos sucesos le hacen sospechar que tal vez ya estuvo en el santuario en otra ocasión.
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