Los trabajadores que fabrican 400 millones de monedas van a la huelga: “Hay que rejuvenecer la plantilla, la edad media es de más de 55 años”

Este miércoles los empleados de la Fábrica Nacional de la Moneda y Timbre convocaron un nuevo paro y está previsto otro el 28 de febrero. Quieren cubrir las vacantes que hay, reducir su jornada laboral y renovar una plantilla muy envejecida

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La moneda conmemorativa de la Princesa de Asturias. (Fábrica Nacional de Moneda y Timbre)
La moneda conmemorativa de la Princesa de Asturias realizad por la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre.

No es un tema salarial. “Es un tema de respetar lo pactado”, explican desde CCOO. Los 1.193 trabajadores de la Fábrica Nacional de Moneda y Timbre continúan con las movilizaciones que iniciaron en enero para que Función Pública (que ha pasado de depender del ministerio de Hacienda al de Transformación Digital) ratifique el acuerdo alcanzado con los sindicatos el pasado 28 de junio. Este miércoles llevaron a cabo una nueva jornada de huelga en sus dos centros de trabajo, en Madrid y Burgos, que se repetirá el próximo 28 de febrero (con manifestación incluida) si la dirección de la empresa y el Gobierno central “siguen negándose a aplicar lo comprometido”.

La Fábrica Nacional de Moneda y Timbre es un organismo especial. En sus instalaciones se fabrican los principales documentos oficiales que sirven para que el país no se paralice, entre ellos el dinero, los billetes y las monedas de euro. Pero no solo. También elaboran todo tipo de documentos oficiales de identificación, como el DNI, pasaportes, visados, permisos de conducción, permisos de residencia, o licencias de armas. Además de todo tipo de billetes e impresos para juegos de azar o loterías y la estampación de toda clase de sello y demás efectos postales y de franqueo. “Sin olvidar las pegatinas que se llevan en el coche, las etiquetas oficiales que aparecen en el tabaco y las bebidas alcohólicas, o por mencionar una novedad, el nuevo bono cultural joven aprobado por el Gobierno”, señala un trabajador a Infobae España.

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La cantidad de trabajo es ingente. Solo en 2022 (últimos datos) de la Fábrica Nacional salieron acuñadas 400 millones de monedas de euros, se usaron 2.464 toneladas de papel para elaborar billetes de euros y del Banco de Argentina y de Nigeria. También se terminaron 7,2 millones de DNI y 4,4 millones de permisos de conducir. Se estamparon 39 millones de sellos y de sus imprentas salieron 61,5 millones de billetes de lotería, 75 millones de cartones de bingo y la nada desdeñable cifra de 3.100 millones de precintos de tabaco. Sus operarios también diseñaron 278.000 Bonos Culturales Jóvenes.

Trabajo hay, y mucho. Pero la plantilla “se ha cansado de recibir largas por parte de la dirección y ha decidido pasar a la acción para que el esfuerzo que se lleva realizando en la empresa durante años tenga un mínimo de recompensa”, explica Guillermo Fernández, delegado de CCOO en la Fábrica. “Se llevan años de retraso en la imprescindible reestructuración y rejuvenecimiento de la empresa”, explican desde el sindicato, que señalan que la edad media de los trabajadores supera los 55 años.

La sede de la Fábrica Nacional de la Moneda y Timbre
La sede de la Fábrica Nacional de la Moneda y Timbre

Los trabajadores protestan porque el pasado 28 de junio, después de una dura negociación, se logró suscribir un acuerdo con la dirección por el cual se sentaban las bases del proceso inicial de cobertura de vacantes, activación de la jubilación parcial y reducción de la jornada a 35 horas semanales, como establecía el Acuerdo Marco para una Administración del Siglo XXI que firmó el Gobierno con los sindicatos. “Pero el acuerdo no se ratifica. Hay 150 vacantes sin cumplir”. La última memoria oficial de la Fábrica reconoce que en 2022 la plantilla disminuyó en 32 personas como consecuencia de jubilaciones no reemplazadas. Entre 2020 y 2022 se han perdido 89 puestos.

“Ahora nos dicen que quieren renegociar un acuerdo que ya está firmado para incluir nuevos aspectos. Que cumplan primero lo pactado en el verano de 2023 y luego nos sentamos a negociar lo nuevo que quieran”, sentencia Fernández. Entre lo firmado, reducir la jornada laboral de 37,5 horas semanales a 35. “Después de más de seis meses, Función Pública sigue bloqueando el acuerdo sin base ninguna y la plantilla ha dicho basta continuando con el calendario de movilizaciones previsto. El próximo 28 de febrero se ha convocado un nuevo paro de 24 horas para toda la empresa en todos sus centros de trabajo si la empresa y Función Pública no dan su brazo a torcer”. Los paros están convocados por los seis sindicatos con representación.