
La agenda constitucional del rey Felipe VI abarca diferentes actos públicos, como su presencia en el Día de la Hispanidad, donde acaparó todos los focos junto a la futura heredera, la princesa Leonor. Si bien es cierto que su vida es bastante ajetreada e intensa, lo cierto es que el esposo de la reina Letizia también saca hueco para disfrutar de planes más distendidos y alejados del foco público.
Así, aprovecha cualquier instante libre para compartir momentos con sus amigos, ponerse al día y entablar pláticas más distendidas. Se trata de pequeñas escapadas organizadas con la mayor discreción posible y sin olvidar asegurar su protección, dada la relevancia pública del hijo de la reina Sofía.
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El pasado fin de semana, la agenda del rey tenía señalado un importante evento: la jura de bandera de la princesa Leonor en la Academia Militar de Zaragoza. No obstante, antes de asistir a este acontecimiento, el hijo del rey Emérito se citó con unos amigos en un conocido restaurante de Madrid.

Cuantiosa propina
El rey y sus amigos organizaron una salida en el restaurante La Castela, ubicado en la calle Doctor Castelo de Madrid, con la idea de disfrutar de un evento diferente a los que acostumbra acudir el soberano. La idea era estimular el paladar, cenar, tomar algo y compartir confidencias. Un planazo que supieron aprovechar al máximo y que se saldó con una gran sorpresa por parte de Felipe.
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Al parecer, los dueños del restaurante quisieron ser generosos con el rey, la infanta Sofía y sus amistades, por lo que decidieron invitarles. Los propietarios no quisieron cobrarles los platos degustados y el monarca agradeció sus intenciones dejándoles una generosa propina.
De acuerdo con la información recogida por El Mundo, el rey Felipe VI acostumbra a dejar cierta cantidad de dinero en los restaurantes como forma de agradecimiento del servicio que han recibido. Al parecer, el esposo de Letizia suele dejar una propina del 20% del importe de la cuenta.
Así lo han corroborado los testigos que se encontraban en otro restaurante, La otra crónica, donde también ha acudido el monarca junto a sus amigos. Los testigos aseguraron que, tras la cena, se enteraron de que estaban invitados y, por lo tanto, no tenían que pagar nada. Felipe respondió al gesto dejando 50 euros de propina, cuando el precio por comensal rondaba los 40 euros. Algo similar ocurrió la noche del viernes en La Castela.
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El personal del establecimiento afirmó que el rey es una persona muy educada, natural y cercana y que, siempre que acude allí, deja una propina generosa. Una acción que ha sido alabada por el sector hostelero, ya que consideran que el Felipe es un ejemplo de buen comportamiento, lo que animará a otros clientes a dejar propinas más cuantiosas.
Normalmente, en España la propina que suele dejarse en los restaurantes se encuentra entre el 5% y el 10% del importe de la cuenta. Sin embargo, la cantidad exacta puede variar y depende de otros factores como el tipo de restaurante, el servicio recibido y el presupuesto del cliente. En los restaurantes de alta gama es habitual dejar una propina del 15% o 20%.
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