
“Debemos saber y conocer qué funcionaba y quedarte con ello, con lo positivo, no se puede arrasar con todo porque hay cosas muy útiles”, aseguraba Diego Alonso, el nuevo entrador del Sevilla, tras desembarcar en territorio hispalense con las ideas claras y con un objetivo en mente: “ser dominantes en todos los sentidos”. El uruguayo llega para sustituir a José Luis Mendilibar y tratar de revertir los malos resultados cosechados en este inicio liguero: cinco empates y cuatro derrotas. Con una larga trayectoria como jugador y entrenador en ligas americanas y mucho carácter, llega con un contrato hasta final de temporada para situar al Sevilla en la parte alta de la tabla, dado que ahora ronda los puestos de descenso.
El técnico comenzó su andanza en el mundo del fútbol como jugador en 1998 cuando debutó con el BellaVista, un equipo de su país. De ahí pasó a Gimnasia y Esgrima de La Plata. En ese momento comenzó a despuntar y a suscitar el interés de equipos europeos como el Valencia. Así en el año 2000 desembarcó en Mestalla, pero no llegó a encajar en el club y fue cedido a los rojiblancos, que en ese momento se encontraban en Segunda División, y el charrúa cuajó en seguida con el Atlético, llegando a cosechar nueve goles en tres partidos. Lo que contribuyó a que el club ascendiera. Además, se coronó como el pichichi al anotar un total de 22 goles en su cuenta personal.
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Sin embargo, tras el ascenso, el equipo colchonero se deshizo de él y pasó a vestir la camiseta del Racing de Santander y tras ello la del Málaga. Murcia sería el último equipo español en el que jugaría Alonso. Tras ello, se fue al Pumas de la UNAM; el Nacional, Greenland Shenhua, Gimnasia La Plata y el Peñarol, donde en 2011 anunció que colgaba las botas y las cambiaba por la pizarra. Comenzaba entonces su carrera como entrenador.
Los comienzos de Diego Alonso como entrenador
“Soy un entrenador que tuve la suerte de jugar al fútbol, porque yo a los 21 años me di cuenta de que quería entrenar”, dijo uruguayo en una entrevista. Y, efectivamente, tras pasar por distintos equipos como jugador, donde asegura que aprendió de todos los técnicos que tuvo, finalmente se convirtió en entrenador.
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Dio sus primeros pasos en el Bellavista, donde consiguió nueve victorias en 25 partidos. De ahí pasó al Guaraní en Paraguay, donde está casi medio centenar de encuentros entre el torneo Clausura y el Apertura de las campañas 2012 y 2013, logrando 25 triunfos y cayendo únicamente en once, reza el comunicado del Sevilla. Con estos datos sobre la mesa, volvió a su país para dirigir al Peñarol primero y al Olimpia después. En 2015, decidió cambiar de aires y marcharse a México para ponerse al frente del Pachuca, donde permanecerá durante tres campañas y registrará los mejores datos de toda su carrera: 173 encuentros, con 74 triunfos, 46 empates y 53 derrotas. Además, ganó el campeonato nacional de Clausura en 2016 y la CONCACAF Liga de Campeones en 2017, el máximo título continental en la Confederación de Fútbol de Norte, Centroamérica y el Caribe.
Las dos siguientes temporadas será como técnico del Monterrey, también en México, donde gana su segundo título de la CONCACAF Liga de Campeones, en el año 2019. Al año siguiente, viajó hasta Estados Unidos para dirigir el Inter de Miami, el actual equipo de Messi. Y finalmente, recibió la llamada de su selección para que se pusiera al frente de la selección de Uruguay. Su desembarco con los charrúas fue más que satisfactorio dado que consiguió clasificar al combinado nacional para el Mundial de Catar y donde compartió banquillo con el profe Ortega. El equipo estaba formado por grandes nombres como Federico Valverde, Luis Suárez, Cavani o Ronald Araujo. Sin embargo, cayó eliminado a la primera de cambio, durante la fase de grupos.

Diego Alonso aterriza en España
El uruguayo nunca ha entrenado a un equipo español, aunque sí es fiel seguidor de grandes entrenadores de España. En concreto, guarda especial recuerdo de Luis Aragonés, a quien calificó como una “persona especial”. También se deshace en buenas palabras para Rafa Benítez, a quien define como “metodológicamente brillante”. Ahora llega para ponerse por primera vez al frente de un club español, el Sevilla.
Con quien ya este martes se ha entrenado nada más firmar el contrato. No hay tiempo que perder, el Sevilla necesita comenzar a registrar victoria. Nico Olivera, amigo de Diego Alonso y exdelantero del equipo hispalense, considera que llega en un buen momento. “Lo veo muy preparado, no solamente intelectualmente, sino en su forma de poder jugar”, aseguró Olivera en una entrevista.
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