El tráfico de Singapur que sufrió Verstappen y a punto estuvo de perjudicar a Alonso: “Hay demasiados putos coches”

La concentración de monoplazas desató el enfado del piloto neerlandés. El asturiano cruzó la línea de meta en el último suspiro para poder realizar su postrera vuelta cronometrada

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Fernando Alonso durante el GP
Fernando Alonso durante el GP de Singapur (REUTERS).

Verstappen se cayó con todo el equipo en Singapur. Por primera vez esta temporada estuvo irreconocible y se mostró humanizado y vulgar. Tuvo constantes problemas con el cambio de las marchas que se tradujo en falta de tracción a la salida de las curvas. “Ha sido una experiencia absolutamente impactante”. Así describió el neerlandés la sesión de clasificación. Durante toda la temporada había tenido entre manos un cohete, pero por primera vez este año se ha encontrado con un monoplaza normal.

Y curiosamente, certificó su eliminación el ‘rookie’ Lawson con un Alpha Tauri, piloto y escudería dentro del organigrama de Red Bull. Superó también de Pérez que finalizó 13º tras sufrir un trompo cuando venía en vuelta rápida personal. La situación la aprovechó un inconmensurable Carlos Sainz en estado de gracia. Se llevó la pole por segundo gran premio consecutivo, quinta en su carrera deportiva. La más dominante de todas. Este domingo buscará romper la hegemonía de Verstappen con una victoria que tiene a tiro. En los últimos 13 grandes premios en Singapur, más de la mitad de los triunfos se los ha llevado el piloto que salía desde la pole.

El tráfico jugó en contra de Verstappen estuvo a punto de hacerlo con Alonso

Las dificultades de Verstappen se evidenciaron y quedaron reflejadas en la Q2, pero ya dieron los primeros atisbos en la primera sesión clasificatoria. La Q1 agonizaba al mismo ritmo que la pista mejoraba. Cada vuelta que daban los pilotos, el tiempo que marcaban era más rápido que el anterior. Por ello, todos querían apurar el tiempo de la sesión para rodar con las mejores condiciones posibles. En ese momento el tráfico se convirtió en el mayor inconveniente para los pilotos.

Los 20 monoplazas buscaban espacio suficiente para poder rodar con aire limpio y marcar su mejor tiempo. El tráfico fue tal, que Alonso cruzó la línea de meta para poder realizar una nueva vuelta en el último suspiro. Mientras que Verstappen, se desahogó con su equipo por la radio. “Hay demasiados putos coches”, dijo enfurecido en el preámbulo a su tempranera eliminación en el siguiente corte.

La segunda etapa en Fórmula 1 del asturiano comenzó marcada por malos resultados en Mclaren. Sin embargo, desde que llegó a Aston Martin su suerte ha cambiado

Dificultades de Singapur

La Fórmula 1 es uno de los deportes más cambiantes en menos tiempo. Lo que hace una semana tenía un gran valor, siete días después pierde importancia y la relevancia pasa a otros factores. Así ha ido sucediendo en los últimos dos grandes premios, tres con el de Singapur que ya ha recogido el testigo de Zandvoort y Monza. Hace dos semanas las miradas de todos los pilotos e ingenieros de equipo estuvieron más puestas en el cielo que en su garaje. La lluvia amenazaba el trazado de Zandvoort y dificultaba la elección de los neumáticos.

Siete días después, el Gran Circo se trasladó a Monza, cuna de la velocidad, y las prioridades cambiaron. Los ojos ya no estaban puestos en el cielo, sino en el trazado. Los viejos fantasmas de los límites de pista volvieron a entrar en juego. Y dos semanas después, en Singapur, otro intangible salió a escena: la temperatura. Los monoplazas tuvieron dificultades para alcanzar el punto óptimo de los neumáticos. Alguno, como Fernando Alonso, tuvo que dar dos vueltas de aclimatación antes de comenzar la cronometrada y saldrá desde el séptimo puesto. Mal menor teniendo en cuenta el rendimiento en los entrenamientos libres.