El mercado de fichajes está siendo caliente en Can Barça. Otra vez, y ya van dos veranos consecutivos, está marcado por las palancas que el club azulgrana debe afrontar para poder fichar e inscribir jugadores. La última de ellas fue activada por Joan Laporta la semana pasada y consiste, al igual que las anteriores, en la venta de patrimonio del club para tener dinero de forma inmediata. El club azulgrana saca 120 millones por la reventa de parte de la división audiovisual del club, Barça Studios, a dos fondos de inversión que adquieren en propiedad el 29,5% de Barça Vision.
La operación se cerró in extremis, a dos días de comenzar LaLiga. Hasta entonces, el club azulgrana únicamente tenía 12 jugadores inscritos para poder debutar ante el Getafe en el Coliseum Alfonso Pérez. No obstante, acudieron al feudo azulón con la mayoría de su plantilla inscrita en el campeonato. La venta de Ousmane Dembelé por 50 millones de euros al PSG también supuso una bocanada de oxígeno extra a las arcas económicas del Barça, mermadas tras la pandemia y la gestión de la directiva azulgrana.
Más llegadas y más caras en el filial
Por ahora, únicamente se han producido tres incorporaciones en el primer equipo: Iñigo Martínez y Gündogan como agentes libres al terminar contrato con Athletic Club y Manchester City respectivamente y Oriol Romeu tras el pago de 3,4 millones de euros a su club de procedencia, el Girona. Las operaciones low cost del cuadro azulgrana han provocado la rocambolesca situación de que el filial haya gastado más dinero en fichajes que el primer equipo en lo que va de mercado.

El último en vestirse con la elástica del Barça Atlètic ha sido Noah Darvich, extremo de 16 años procedente del Friburgo y por el que han desembolsado 2,5 millones de euros para hacerse con sus servicios. A la perla alemana se suma el central Mikayil Faye procedente del NK Kustosija croata por 1,50 millones y hay que añadir el pago de 250 mil euros por Diego Percan a la Cultural Leonesa y 200 mil al Deportivo para pescar a Trilli. Un total de 4,45 millones de euros que supera la cantidad gastada por el equipo de Xavi.
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Ni Vitor Roque lo evita
Esta circunstancia no la evita ni Vitor Roque, flamente fichaje del club catalán. El gasto fueron 30 millones fijos y 31 en variables, sin embargo, la operación no le computa al Barça hasta la temporada que viene, ya que debido al cumplimiento del fair play financiero, su llegada e inscripción a LaLiga no se producirá, como pronto, hasta enero de 2024, es decir, el próximo ejercicio económico.
Las actuales cifras evidencian la situación económica que vive el club y las dificultades que está teniendo para poder incorporar a jugadores deseados, pero que por su salario no son una opción viable para el club. Por ello, la apuesta en la cantera ha crecido. No supone un gasto excesivo y los salarios dejan de ser prohibitivos. Sin embargo, todavía con el mercado abierto, no es descartable otra llegada al primer equipo azulgrana.
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