Qué es un río atmosférico, el fenómeno “inaudito” que trae la borrasca ‘Óscar’ y que puede provocar lluvias intensas

Se forman en los océanos cuando hay una pluma de humedad concentrada en la atmósfera y vientos fuertes y rápidos para desplazarla. Suelen provocar episodios de lluvias abundantes

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TERUEL, 03/06/2023.- Varias personas se protegen de la fuerte tormenta que ha caído a última hora de la tarde en Teruel. EFE/Antonio Garcia
Varias personas se protegen de una fuerte tormenta en Teruel. (EFE/Antonio García)

La borrasca Óscar dejará lluvias, viento y un intenso oleaje a lo largo de este martes en Canarias. Las islas más afectadas serán Gran Canarias, La Palma, Gomera, El Hierro y Tenerife. Además, la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) ha alertado de riesgo importante en La Palma y Tenerife por rachas de viento de hasta 90 km/h. La borrasca llegará al final de este martes al oeste de la Península, donde permanecerá durante varios días, probablemente hasta el fin de semana. Los efectos serán más limitados que en Canarias, sin embargo, se prevén lluvias generalizadas a partir del miércoles.

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El meteorólogo de la Aemet, Juan Jesús González Alemán, destaca en sus redes sociales que lo reseñable de la borrasca que se aproxima no reside en “su impacto en Canarias” sino su en “comportamiento extremadamente anómalo para estas fechas”.

Tuit del meteorólogo juan jesús gonzález alemán

El meteorólogo de la Aemet también menciona en sus redes que “es digno de resaltar desde un punto de vista climático: la llegada de un río atmosférico en junio”, y lo califica de “inaudito”, no por el fenómeno en sí, sino por la época en la que sucede, ya que la circulación atmosférica es “extremadamente anómala”.

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¿Qué es un río atmosférico?

Los ríos atmosféricos se forman cuando hay una pluma de humedad concentrada en la atmósfera y vientos fuertes y rápidos para desplazarla. Esa humedad concentrada procede del océano, más concretamente, de los océanos cálidos, que evaporan agua en la atmósfera. Los vientos y tormentas concentran ese vapor en bloques alargados, estrechos y veloces de aire extrahúmedo. Una vez sucede esto, los grandes vientos globales en las alturas más bajas de la atmósfera aceleran esas versiones ampliadas de las tormentas normales.

Estos ríos, que distribuyen la humedad desde zonas tropicales a otras latitudes medias y altas del planeta, pueden condensar y liberar el vapor en forma de precipitaciones en zonas continentales, si se dan las condiciones adecuadas. Se suelen traducir en episodios de lluvias abundantes y en ocasiones pueden provocar inundaciones.

Según explica National Geographic, estos ríos pueden extenderse miles de kilómetros. En 2017, un enorme río atmosférico de 8000 kilómetros de largo azotó el noroeste del Pacífico, arrojando más de cinco centímetros de lluvia sobre la región en unos pocos días. Sin embargo, la mayoría no son tan grandes, alcanzan un tamaño medio de 800 km de ancho y 1900 km de largo y duran varios días.

Transportan grandes volúmenes de agua por todo el mundo en forma de vapor y gotas de nubes. Los ríos atmosféricos son los responsables de casi un 90% del transporte meridional de flujo de humedad. Además, también contribuyen al transporte de calor latente entre latitudes tropicales a otras más altas.

En cada hemisferio, pueden encontrarse entre tres y cinco ríos atmosféricos en todo momento, que son identificables sobre los océanos en imágenes de satélite de vapor de agua. Sin embargo, son más destacados en invierno cuando hay más actividad atmosférica.

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