
En cada cita electoral miles de ciudadanos son llamados a participar activamente en el proceso electoral como parte de las mesas electorales. Por otro lado, existen otras figuras también importantes para garantizar que el proceso electoral se desarrolle con total normalidad y con las máximas garantías.
Los apoderados son personas que supervisan el correcto funcionamiento de las votaciones a lo largo de la jornada electoral, su importancia es relativa y está recogida en la Ley del Régimen Electoral.
PUBLICIDAD
Asi, los candidatos de cada lista pueden otorgar poder a favor de cualquier ciudadano, mayor de edad y que se halle en pleno uso de sus derechos civiles y políticos, al objeto e que ostente la representación de la candidatura en los actos y operaciones electorales.
Los apoderados tienen el derecho a acceder libremente a todos los locales electorales, además de poder examinar en el desarrollo de las votaciones y el escrutinio de los votos de cualquier mesa. Por otro lado, los apoderados también pueden formular reclamaciones y protestas, al tiempo que exigir certificaciones.
PUBLICIDAD
De no estar presente ningún interventor de la candidatura, también pueden actuar como tales ante la mesa participando en sus deliberaciones con voz, pero sin voto.
Los apoderados de las formaciones no son parte de la Administración electoral, ya que su función es meramente representativa y no tienen competencias instrumentales, simplemente deben velar por la objetividad del escrutinio.
PUBLICIDAD
Durante el día de las elecciones, los apoderados deben ir identificados en todo momento con sus credenciales y su documento nacional de identidad y a su llegada, mostrarle estos documentos a la presidencia de la mesa.
La labor de los interventores
Según la Ley Orgánica 5/1985, del Régimen Electoral General, un representante de cada candidatura electoral puede nombrar, hasta tres días antes de las elecciones, a dos interventores por cada mesa electoral.
PUBLICIDAD
Además, los interventores votan en la mesa en la que se acreditan. Es más, uno de los requisitos para ser designado interventor es estar inscrito como elector en la circunscripción. Además, pueden participar en las deliberaciones de la mesa electoral con voz pero sin voto.
Tanto los trabajadores por cuenta ajena, como los funcionarios que acrediten tanto su condición de interventores, como el su actividad como apoderado, tiene derecho, al igual que los miembros que son parte de las mesas electorales, a una reducción de su jornada de trabaja de cinco horas al día inmediatamente posterior a la votación.
PUBLICIDAD
La principales formaciones políticas tienen apoderados en cada una de las plazas donde se juegan votos. No obstante, las pequeñas formaciones tienen más problemas para acreditar tanto interventores como apoderados. En las anteriores elecciones generales celebradas el 10 de noviembre de 2019, el Partido Socialista contó con 1454 interventores y con 809 apoderados, el Partido Popular contó con 1254 interventores y 625 apoderados.
Seguir leyendo:
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Fran Sánchez, psicólogo: “Existen 4 tipos de autoestima que marcan la forma en la que vives”
El experto explica cómo influye en la forma de pensar, actuar y relacionarse con uno mismo

Idoia Alcalde, experta en recursos humanos: “Si crees que, si no coges tus vacaciones, la empresa te las va a pagar, estás muy equivocado”
La normativa laboral obliga a disfrutar el descanso anual dentro del año natural y prohíbe su compensación económica, salvo en casos de despido, fin de contrato o incapacidad

Cómo hacer una tarta de limón y arándanos: una receta con pocos ingredientes para conseguir un equilibrio de frescura y dulzura
Un postre ideal para reuniones familiares y para sorprender a cualquier tipo de paladar

Más de 100.000 colombianos acuden a las urnas en Madrid en una jornada electoral masiva de ambiente festivo: “La gente tiene muchas ganas de votar”
Colombia celebra la primera vuelta de las elecciones presidenciales

Quién es Ana Torrens, la auditora que rompe el techo de cristal y se convierte en la primera mujer al frente de una ‘Big Four’ en España
Licenciada en Administración y Dirección de Empresas por la Universidad Abad Oliva CEU, se incorporó a Deloitte en 1994 y desde entonces ha ido ascendiendo de forma progresiva hasta alcanzar las máximas responsabilidades


