La sequía prolongada y el estrés térmico devastan los cultivos de granos básicos en El Salvador

Las pérdidas en las cosechas de maíz y hortalizas afectan la seguridad alimentaria en el oriente salvadoreño, impulsando el uso de geomembranas comunitarias para almacenar agua de lluvia

Plantas secas de maíz sobre suelo de tierra arcillosa agrietada con colinas áridas al fondo.
Un cultivo de maíz con plantas marchitas sobre suelo agrietado refleja el impacto de la sequía en el oriente de El Salvador. (Imagen Ilustrativa Infobae)
Guardar

La prolongada ausencia de lluvias de hasta 45 días en el oriente de El Salvador y el incremento de las temperaturas amenazan la seguridad alimentaria y la disponibilidad de agua en las comunidades rurales.

La intensificación de la sequía meteorológica ha dejado a decenas de familias sin cosechas básicas de maíz y hortalizas, mientras las fuentes hídricas disminuyeron su capacidad de suministro en diversas localidades del país, según informó Isidro Sánchez, especialista en Gestión Integral del Recurso Hídrico y Protección Ambiental de Visión Mundial El Salvador, durante una entrevista concedida al programa Enfoque de Canal 8 Ágape TV.

PUBLICIDAD

El impacto del déficit de precipitaciones se concentra de forma crítica en el oriente salvadoreño. En el departamento de La Unión se reportaron periodos de hasta 45 días sin lluvia, mientras que en San Miguel la sequía meteorológica acumuló 26 días consecutivos sin precipitaciones.

“Hay familias que me expresan que no lograron tener milpa este año y eso reduce la capacidad de generar alimentos o ingresos para el hogar”, explicó Sánchez en conversación con la conductora Cecilia Navarrete.

De igual manera, el experto abogó que la escasez de lluvia coincide con un severo estrés térmico en la vegetación. Las altas temperaturas rebasaron los límites de tolerancia de cultivos tales como:

PUBLICIDAD

  • El chile
  • Tomate
  • Maíz, lo que redujo el rendimiento agrícola.
El especialista Isidro Sánchez abordó en el espacio informativo Enfoque la crisis por la sequía prolongada y los proyectos de recolección de agua de lluvia en El Salvador.
El especialista Isidro Sánchez abordó en el espacio informativo Enfoque la crisis por la sequía prolongada y los proyectos de recolección de agua de lluvia en El Salvador.

La disminución de la recarga hídrica también perjudicó el abastecimiento de consumo doméstico en los pozos comunitarios. Diversas poblaciones rurales informaron que el suministro de agua cayó de tres veces a una o dos veces por semana.

Pese a las complicaciones del entorno, los diagnósticos hídricos de la organización indican que se alcanzó un 60% de cobertura en el acceso o mejora de sistemas comunitarios de captación hídrica dentro de los territorios de intervención institucional en El Salvador.

Soluciones e intervenciones de Visión Mundial ante la escasez de agua

Para contrarrestar la crisis hídrica en los sectores más vulnerables, la entidad ejecuta el programa WASH, enfocado en la protección, habilitación y saneamiento del recurso. Una de las alternativas técnicas implementadas es la cosecha de agua de lluvia mediante cisternas de geomembrana plástica conectadas a techos comunitarios.

“Esta cosecha tiene la capacidad de almacenar alrededor de 25 mil litros”, detalló Sánchez, quien explicó que estos depósitos proveen agua para uso doméstico o abastecen sistemas de riego por goteo durante un ciclo productivo.

En las viviendas que carecen de agua potable por tubería, la organización entrega filtros de arcilla microporosa con capacidad de 12 litros. La tecnología de estos dispositivos elimina la carga biológica del agua recolectada en fuentes naturales y previene enfermedades digestivas. La medida alivia la carga de las familias que realizan largas caminatas desde las cinco de la mañana para acarrear agua en caminos de difícil acceso.

Un gran tanque negro de agua bajo un techo metálico con tuberías y un cultivo de brotes verdes regado con tubos de goteo.
Un sistema de recolección de agua de lluvia y riego por goteo abastece cultivos hortícolas en una comunidad rural de El Salvador. (Imagen Ilustrativa Infobae)

A nivel de restauración ambiental, la organización promueve el proyecto Reverdeciendo Comunidades en siete departamentos del país. La iniciativa impulsa la reforestación de áreas de recarga acuífera, la conservación de suelos y la adopción de prácticas agrícolas sustentables, como la labranza mínima y la protección de rastrojos. Estas labores son gestionadas directamente por comités locales de acción climática, integrados por entre 15 y 20 habitantes comunitarios.

En el ámbito escolar, la institución lanzó la prueba piloto del proyecto Eco Ternura, diseñado para educar a la niñez en actividades agrícolas sostenibles y preservación de los ecosistemas. A nivel regional, las acciones locales se vinculan con la iniciativa del Corredor Seco Centroamericano, una alianza de trabajo transnacional entre Guatemala, Honduras, Nicaragua y El Salvador para la protección de cuencas hidrográficas compartidas.

PUBLICIDAD

PUBLICIDAD