Cámaras y GPS prometen transformar el transporte público en El Salvador

La estrategia contempla la instalación de cámaras, botones de pánico y GPS en buses y microbuses para optimizar la seguridad, el seguimiento y el control del servicio en todo el territorio nacional

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La nueva tecnología de monitoreo
La nueva tecnología de monitoreo en tiempo real pretende optimizar rutas, controlar la oferta de transporte y supervisar el uso del subsidio estatal. (Foto cortesía PNC).

«La información es la base de toda política pública exitosa». Con esa afirmación, el viceministro de Transporte Nelson Reyes defendió el nuevo proyecto para instalar cámaras de videovigilancia y GPS en las 9.473 unidades de transporte público del país, una medida que busca transformar no solo la seguridad de los pasajeros, sino también la eficiencia y el control del servicio.

El funcionario destacó que la prioridad de este sistema será reforzar la seguridad en los autobuses y microbuses, permitiendo una vigilancia constante ante posibles hurtos o actos delictivos menores. Aunque, en palabras de Nelson Reyes, los crímenes violentos están prácticamente eliminados, reconoció que persisten incidentes menores y la tecnología ayudará a prevenirlos y sancionarlos.

El plan incluye cámaras y botones de pánico, diseñados para que los usuarios y conductores puedan alertar de inmediato a las autoridades ante cualquier situación irregular. Además, el componente de GPS permitirá, por primera vez, monitorear en tiempo real la operación de cada unidad en circulación.

El sistema de videovigilancia incluye
El sistema de videovigilancia incluye botones de pánico en los autobuses y microbuses para alertar rápidamente a las autoridades ante incidentes. (Imagen destacada)

Según el Viceministerio de Transporte, esta innovación permitirá conocer en detalle los movimientos de cada vehículo, optimizar rutas y ajustar la oferta de servicio a la demanda real. Reyes subrayó, en la entrevista AM, que el funcionamiento del transporte público ha sido “una caja negra”, sin supervisión efectiva. Ahora, la incorporación de tecnología promete un control exhaustivo sin necesidad de incrementar la plantilla de inspectores ni realizar controles manuales.

La información generada por el sistema servirá para garantizar que los operadores que reciben subsidio estatal cumplan con las normas y presten un servicio adecuado. El viceministro insistió en que la asignación de recursos públicos debe estar respaldada por datos objetivos sobre la calidad y regularidad del servicio, para asegurar que los beneficios lleguen realmente a los usuarios.

Accidentabilidad en el país y uso de la tecnología

El impacto de la tecnología en la movilidad no se limita al transporte colectivo. Reyes atribuyó también a la fiscalización tecnológica el éxito del sistema de fotomultas implementado en diferentes puntos del país. Destacó que la presencia de cámaras y la posibilidad de ser sancionado de forma automática han cambiado la cultura vial, sobre todo en tramos de alta siniestralidad como la autopista Comalapa y la carretera Monseñor Romero.

El viceministro explicó que, antes de la llegada de las fotomultas, muchos conductores ignoraban los límites de velocidad. Las señales, en ocasiones confusas, tapadas o despintadas, dificultaban el cumplimiento de la normativa. Con la nueva estrategia de señalización y la actualización de los límites, la autoridad buscó claridad absoluta para los conductores.

El primer año del sistema
El primer año del sistema de fotomultas en El Salvador registra una disminución del 25 % en los siniestros viales a nivel nacional. (Foto: Viceministerio de Transporte)

En paralelo, se reformaron los montos de las multas: ahora las infracciones leves ascienden a $50, las graves a $100 y las muy graves a $150, frente a los montos anteriores que no superaban los $57,14 en el caso de las más severas. Este aumento, sostuvo Reyes, “sirve como incentivo para que la población evite conductas de riesgo”.

La colaboración ciudadana ha sido otro pilar. El funcionario resaltó que las denuncias enviadas por usuarios, muchas veces mediante videos o fotos captados con celulares, han permitido identificar infracciones y sancionar a conductores imprudentes. «Hoy todos tienen una cámara en su bolsillo», enfatizó, al explicar que la amenaza de ser grabado disuade comportamientos peligrosos incluso en ausencia de policías o inspectores visibles.

Una reducción notable en la siniestralidad vial ha marcado el primer año de funcionamiento del sistema de fotomultas en El Salvador. Según el viceministro Reyes, la implementación de esta tecnología permitió una disminución del 25 % en los siniestros viales a nivel nacional. En la autopista Comalapa, la reducción fue aún más pronunciada: los incidentes por exceso de velocidad bajaron el 50 % tras la instalación de los controles automáticos.

Este descenso adquiere especial relevancia porque la autopista conecta directamente con el aeropuerto internacional, una ruta que concentra los accidentes más graves. Reyes subrayó que la diferencia entre “accidente” y “siniestro” radica en la responsabilidad humana: “La distracción al volante y el exceso de velocidad son conductas evitables y, por tanto, responsabilidad de quien las comete”, remarcó.

En la autopista Comalapa, la
En la autopista Comalapa, la instalación de fotomultas logró bajar un 50 % los incidentes por exceso de velocidad. (Foto: Viceministerio de Transporte)

A pesar de los avances atribuidos al sistema de fotomultas, el observatorio nacional de seguridad vial registró un incremento en los incidentes viales durante el año, en comparación con 2025. El reporte señala que los incidentes aumentaron un 33 %, el número de lesionados creció en un 35 % y los fallecidos en un 45 %.

Reyes, también se refirió a la reacción de la ciudadanía ante las sanciones, Reyes afirmó que “realmente no hay mayor queja, ni siquiera de las personas que reciben la multa”. Explicó que cada fotomulta va acompañada de fotografías claras donde se observa la infracción, la placa del vehículo y la hora exacta, lo que dificulta cualquier intento de impugnación infundada. Para quienes deseen recurrir, existen mecanismos internos que permiten presentar pruebas y, si procede, anular la sanción, pero la evidencia gráfica suele ser concluyente.

El funcionario concluyó que la suma de tecnología, vigilancia y participación ciudadana está consolidando una nueva cultura vial en El Salvador, orientada a la prevención y al respeto de las normas.