
“Este estudio se centra en descubrir el coste cognitivo de utilizar un LLM (por sus siglas en inglés, traducido como modelo de lenguaje extenso) en el contexto educativo de redacción de un ensayo”, explica el informe elaborado por el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) y liderado por Nataliya Kos’myna.
Así como se habla de las potencialidades que permite el uso de esta tecnología en términos de gestión del tiempo y productividad, las cuestiones sobre la honestidad intelectual o su impacto a mediano y largo plazo en ciertas habilidades es tema de interés y estudio.
¿Qué pasa en el cerebro cuando se usa ChatGPT? Es la pregunta que se hicieron un grupo de especialistas para analizar el impacto del uso de esta IA y obtener algunas observaciones preliminares- dado el corte de la muestra- y la necesidad de seguir ahondando.

El estudio
A partir de tres grupos identificados como Grupo LLM (usando Chat GPT), Grupo Motor de Búsqueda (Internet) y Grupo Solo Cerebro, se analizó cómo se comportan las neuronas a la hora de escribir un ensayo.
El estudio implicó tres sesiones -con 54 participantes- con las tareas divididas de acuerdo al grupo asignado y en el cuarto encuentro -con solo 18 participantes- se invirtieron los grupos LLM y Solo Cerebro para analizar los mapas cerebrales.
Mediante electroencefalogramas se evaluó “el compromiso cognitivo y la carga cognitiva [de las ondas cerebrales]” como así también las “actividades neuronales durante la redacción del ensayo”.
Con un análisis de Programación Neurolingüística, se entrevistó a cada participante luego de cada sesión y se estableció un sistema de puntajes con “la ayuda de profesores y un juez de IA (un agente de inteligencia artificial especialmente diseñado para el proyecto).

Los descubrimientos: el síndrome de la calculadora
El muestreo permitió observar una “homogeneidad consistente en el Reconocimiento de Entidades Nombradas (NER), los n-gramas y la ontología de temas dentro de cada grupo”. Pero a través de los encefalogramas se detectó que cada uno de los grupos tenían “patrones de conectividad neuronal significativamente diferentes , lo que refleja estrategias cognitivas divergentes”.
“La conectividad cerebral se redujo sistemáticamente con la cantidad de apoyo externo: el grupo Solo Cerebro exhibió las redes más fuertes y de mayor alcance, el grupo Motor de Búsqueda mostró un compromiso intermedio y la asistencia de LLM provocó el acoplamiento general más débil”, resaltaron desde el MIT.
Y cuando- en la sesión 4- se invirtieron los miembros de los grupos de LLM y de Solo Cerebro se observó que estos últimos- más allá de la asistencia de ChatGPT para este último encuentro- “ demostraron un mayor recuerdo de memoria y un nuevo compromiso de los nodos occipitoparietales y prefrontales generalizados, probablemente apoyando el procesamiento visual, similar al que se percibe con frecuencia en el grupo Motor de Búsqueda”.
Por otro lado, se observó que el grupo que utilizaba Motores de Búsqueda tenían una fuerte participación en todo el proceso, aunque siempre liderada por el grupo de Solo Cerebro.
Conclusiones preliminares
“Dado que el impacto educativo del uso de LLM apenas comienza a asentarse en la población general, en este estudio demostramos la urgencia de explorar una posible disminución en las habilidades de aprendizaje, basándonos en los resultados preliminares de nuestro estudio”, señalaron los investigadores del MIT.
Y agregaron, sin dejar de tener cautela con sus conclusiones: “El uso de LLM tuvo un impacto medible en nuestros participantes, y si bien los beneficios fueron inicialmente evidentes, como demostramos a lo largo de cuatro sesiones, que se llevaron a cabo durante cuatro meses, los participantes del grupo LLM obtuvieron peores resultados que sus contrapartes del grupo de solo cerebro en todos los niveles: neuronal, lingüístico y de puntuación.”
Entre las limitaciones de este primer estudio, los especialistas destacan la importancia de ampliar la muestra con diferentes edades y trayectorias académicas como así también “asegurar un mayor equilibrio de género en el estudio”.
Además subrayan: “Este estudio se realizó con ChatGPT, y aunque no creemos que, al momento de la publicación de este artículo en junio de 2025, existan avances significativos en ninguno de los modelos disponibles comercialmente que permitan obtener un resultado significativamente diferente, no podemos generalizar directamente los resultados obtenidos a otros modelos LLM. Por lo tanto, para trabajos futuros será importante incluir varios LLM o ofrecer a los usuarios la opción de usar su modelo preferido, si lo hay”.
Finalmente agregan: “Los estudios futuros también deberían considerar explorar los impactos longitudinales del uso de herramientas en la retención de la memoria, la creatividad y la fluidez en la escritura”. Lo cierto es que la primera piedra está lanzada y la pregunta vuelve a centrarse en ¿la IA nos potencia o nos vuelve más perezosos?
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