¿Cómo seguir aprendiendo? Estas son todas las maneras en que las personas pueden formarse hasta los 100 años

La educación ya no se limita a la escuela o la universidad. En la actualidad, la formación es flexible, personalizada y accesible a lo largo de toda la vida, impulsada por la tecnología y las necesidades cambiantes del mercado laboral

Guardar
El acceso a la formación
El acceso a la formación continua se expande gracias a programas breves, plataformas digitales y tecnologías como la inteligencia artificial generativa.—(Imagen Ilustrativa Infobae)

En un pasado no muy lejano, las trayectorias profesionales solían ser lineales y predecibles. Una persona se formaba para ejercer un oficio o profesión concreta —como mecánico, panadero o delineante— y, salvo excepciones, su vida laboral se desarrollaba en ese ámbito únicamente. Es común escuchar historias de personas de la tercera edad que solo fueron contadores o oficinistas en más de 30 años laborales, y que además, siempre lo hicieron bajo los mismos métodos.

Sin embargo, el panorama ya no es el mismo en la actualidad. De hecho, se considera que el cambio en la educación es drástico gracias a las tecnologías de la información y la comunicación, junto con las demandas de un mundo laboral en constante evolución, que transforman la manera en que las personas acceden al conocimiento y desarrollan sus competencias.

Hoy en día, la formación ya no es un evento puntual, sino un proceso continuo, accesible y cada vez más personalizado. El concepto de “aprendizaje a lo largo de la vida” se consolida como un derecho y una necesidad, integrando no solo la educación formal, sino también experiencias no formales e informales que contribuyen al desarrollo personal, social y profesional. Hoy en día, el mismo trabajo exige que las personas sean innovadoras en su forma de hacer las cosas, y al mismo tiempo, las demandas del mundo, hacen que los empleos deban volcarse a nuevas vertientes.

Educación flexible y a la carta, una tendencia en expansión

La educación ya no se
La educación ya no se limita a las aulas: las microcredenciales y las herramientas de IA permiten aprender de forma flexible, rápida y orientada al empleo. —(Imagen Ilustrativa Infobae)

En las últimas décadas, la oferta de formación continua se ha diversificado de forma significativa. A los tradicionales programas presenciales se han sumado cursos en línea, itinerarios híbridos, microformaciones y certificaciones específicas diseñadas para responder a las necesidades del mercado laboral actual.

Plataformas digitales facilitan el acceso masivo a programas de formación de alta calidad, mientras que universidades e instituciones técnicas comienzan a ofrecer rutas de aprendizaje personalizadas, basadas en resultados medibles y orientadas a la empleabilidad.

Según datos recientes, el 76 % de los adultos en el mundo considera que la educación debe adaptarse a lo largo de toda la vida, y más del 60 % ya participó en algún tipo de formación posterior a la educación obligatoria. Esta tendencia se aceleró especialmente en sectores como las tecnologías de la información, la ciberseguridad o la inteligencia artificial, donde la actualización constante de conocimientos es imprescindible.

Una de las transformaciones más relevantes en el ámbito educativo es la expansión de las llamadas microcredenciales, que son certificaciones breves y focalizadas permiten acreditar competencias específicas, adquiridas tanto en entornos formales como informales, de forma rápida, flexible y con reconocimiento internacional.

Instituciones de prestigio como Harvard, el MIT o la UNED ya integran programas de microcredenciales en su oferta educativa. En muchos casos, no se exige contar con una titulación previa, lo que democratiza el acceso al aprendizaje especializado.

Para los estudiantes y profesionales, las microcredenciales representan la posibilidad de diseñar su propio itinerario formativo, modular y adaptable, alineado con sus objetivos y las demandas del mercado.

IA generativa, una herramienta para revolucionar el aprendizaje

Las microcredenciales y la inteligencia
Las microcredenciales y la inteligencia artificial permiten a los adultos actualizar sus habilidades de manera flexible, accesible y en cualquier etapa de su vida. —(Imagen ilustrativa Infobae)

La inteligencia artificial generativa (IAG) está emergiendo como un motor de cambio en la educación continua. Herramientas como ChatGPT de OpenAI, Gemini de Google o Claude de Anthropic son capaces de generar contenido textual, visual, de programación y análisis de datos a partir de simples instrucciones humanas, abriendo nuevas posibilidades para la enseñanza y el aprendizaje.

Diversos estudios han demostrado que estas tecnologías pueden desempeñar funciones como tutores virtuales, generadores de materiales didácticos, asistentes de redacción o facilitadores de simulaciones interactivas. Además, permiten personalizar la experiencia educativa en función del ritmo, estilo y nivel de cada persona, lo que contribuye a mejorar la retención de conocimientos y la motivación.

Sin embargo, el uso de la inteligencia artificial en el ámbito educativo también plantea retos. Entre ellos, destacan la necesidad de desarrollar el pensamiento crítico, evitar la dependencia tecnológica y garantizar un acceso equitativo a estas herramientas, de manera que no se amplíe la brecha digital existente.

La combinación de inteligencia artificial generativa y microcredenciales está configurando un ecosistema educativo más dinámico, modular y personalizado. Ya es posible, por ejemplo, utilizar algoritmos de IA para analizar las habilidades previas de un estudiante, identificar brechas de conocimiento y diseñar automáticamente itinerarios formativos adaptados a sus necesidades.

Del mismo modo, las plataformas que ofrecen microcredenciales están incorporando sistemas de recomendación basados en IA, capaces de sugerir rutas de aprendizaje, contenidos y certificaciones en función de los intereses y el perfil de cada usuario. Esto facilita una formación más precisa, eficiente y centrada en el individuo.

No obstante, este nuevo panorama no está exento de riesgos. La mercantilización de la educación, el uso opaco de algoritmos y la exclusión de sectores vulnerables son desafíos que deben abordarse con urgencia. Las instituciones educativas y los responsables políticos tienen la responsabilidad de establecer marcos éticos y pedagógicos que garanticen la calidad, la equidad y la transparencia en el uso de estas tecnologías.

Además, es fundamental promover una cultura de aprendizaje permanente que no se limite al desarrollo de competencias técnicas, sino que también incluya habilidades socioemocionales, ciudadanas y de pensamiento crítico.

Últimas Noticias

Mujeres más formadas, pero con menor liderazgo: cuando el CV no alcanza para romper el techo de cristal

El 76% de las mujeres que trabajan en el sector tecnológico tiene estudios universitarios o de posgrado, frente al 54% de los hombres. Una diferencia de 22 puntos que no se traduce en igualdad de participación y salarial

Mujeres más formadas, pero con

La científica argentina que busca llevar quinoa al espacio: “Estudiar ciencias es participar en la construcción del futuro”

Pamela Such Stelzer, científica egresada de la Universidad de Tucumán, habló con Ticmas sobre la línea experimental que une agricultura, biotecnología y astrofísica en una sola cápsula

La científica argentina que busca

Gobierno relanza ‘Quiero ser, quiero saber’ en colegios públicos y anuncia nuevos métodos de calificación y beneficios para estudiantes

Las nuevas funcionalidades facilitan la aplicación de exámenes de manera online u offline, y ofrecen herramientas de análisis de resultados, lo que permite a colegios ajustar estrategias educativas

Gobierno relanza ‘Quiero ser, quiero

CABA avanza con la prohibición del celular en la escuela: ya no se podrá usar en la secundaria

La medida profundiza las restricciones que rigen desde 2024 para la primaria y el nivel inicial. Ni alumnos ni docentes podrán tener sus teléfonos durante las horas de clase. Desde la cartera educativa porteña enfatizaron que habrá educación digital con los dispositivos de las escuelas

CABA avanza con la prohibición

¿La Generación Z es “menos inteligente”? Qué dice el análisis del Tec de Monterrey

Los nacidos entre 1997 y 2010 rindieron peor que la generación anterior en pruebas cognitivas.

¿La Generación Z es “menos