Cuáles son los dos artículos del Presupuesto 2027 que buscan impulsar la industria automotriz y qué impacto tendrán

El proyecto establece cupos fiscales para los regímenes de las leyes 27.263 y 27.686. Las medidas impactan tanto en la integración de piezas nacionales como en las inversiones para producir nuevos vehículos

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Dos artículos del proyecto de Ley de Presupuesto 2027 incluyen beneficios para la industria automotriz y autopartista.
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La industria automotriz argentina tendrá en 2027 dos herramientas fiscales con objetivos diferentes: incentivar la llegada de nuevas inversiones y promover una mayor utilización de autopartes de fabricación nacional. El proyecto de Presupuesto enviado por el Gobierno al Congreso definió cuánto podrá destinarse a cada uno de esos esquemas durante el próximo año.

Las medidas aparecen en los artículos 28 y 30 del Presupuesto 2027 y contemplan cupos fiscales por un total de $136.500 millones. Sin embargo, la distribución resulta muy diferente: $6.500 millones corresponden al régimen de promoción de nuevas inversiones en la industria automotriz-autopartista (Ley 27.686), mientras que otros $130.000 millones se asignan al programa que incentiva la incorporación de componentes nacionales (Ley 27.263)

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Aunque en conjunto los dos cupos representan $136.500 millones, no se trata de fondos que el Estado vaya a transferir directamente a las empresas. Son beneficios fiscales que permiten a las compañías acceder a distintos tratamientos tributarios o créditos fiscales bajo las condiciones establecidas por cada régimen.

Dos objetivos diferentes

La Ley 27.263, vigente desde 2016, tiene como objetivo aumentar la incorporación de autopartes fabricadas en la Argentina a los vehículos y otros productos alcanzados por el régimen. La ventaja principal consiste en un bono electrónico de crédito fiscal, que puede utilizarse para cancelar determinados impuestos nacionales y también puede ser cedido a terceros.

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El beneficio se calcula sobre el valor de las autopartes nacionales incorporadas a la producción y puede representar entre el 4% y el 15% de ese valor, dependiendo del nivel de contenido nacional alcanzado.

Pilas de múltiples marcos de puertas de vehículos sin pintar, de color gris metálico, apilados en estantes metálicos dentro de una fábrica de automóviles
Cuanto mayor es la integración de partes nacionales, mayor es el crédito fiscal. Pero durante gran parte de 2025 ese bono no se hizo efectivo, acumulando el monto de este año. (Infobae)

El régimen alcanza a automóviles, utilitarios, comerciales livianos, camiones, ómnibus, remolques y semirremolques, maquinaria agrícola y vial, motores —incluidos los híbridos—, cajas de transmisión y otros sistemas y componentes autopartistas.

En cambio, la Ley 27.686 tiene su foco en promover nuevas inversiones en la industria automotriz-autopartista y su cadena de valor. Es decir, nuevos proyectos industriales, como el lanzamiento de nuevos modelos de vehículos en el sector. Rige desde 2023, por lo que incluye los nuevos vehículos nacionales desde la llegada de la nueva pick up Ford Ranger a la actualidad.

La ley contempla beneficios vinculados con el IVA y el Impuesto a las Ganancias y establece, entre otros aspectos, mecanismos de amortización acelerada para determinados bienes de capital y obras de infraestructura. También, exime a esos proyectos de pagar derechos de exportación, algo que fue motivo de controversia en los últimos años a causa del impacto negativo en la competitividad de la industria automotriz argentina.

El detalle de cada artículo

El número más importante del proyecto para la cadena autopartista aparece en el artículo 30, y es el de un presupuesto de $130.000 millones de cupo fiscal para 2027.

Para evaluar su impacto, se puede tomar como referencia el gasto tributario estimado para la Ley 27.263 en 2026, calculado en $272.556 millones. Si bien en principio podría interpretarse como una eventual reducción del cupo destinado a promover la integración de partes locales, hay variables que contemplar en el análisis.

Los $272.556 millones no representan necesariamente el monto efectivamente pagado durante 2026 en bonos de crédito fiscal. Se trata de una estimación de gasto tributario y, por lo tanto, no puede equipararse directamente con el cupo fiscal de $130.000 millones establecido para 2027.

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La integración de partes nacionales en los vehículos fabricados en Argentina genera bonos fiscales para el pago de impuestos nacionales a las terminales.

Pero además, existen circunstancias particulares que pueden explicar una parte de la diferencia entre ambos ejercicios, ya que durante 2025 hubo períodos en los que los bonos vinculados con el régimen no se acreditaron con normalidad a las automotrices.

Fuentes del sector consultadas por Infobae confirmaron que durante casi un año esos bonos no se emitieron, por lo cual hubo una acumulación de beneficios pendientes que probablemente se hayan trasladado al volumen de gastos estimado para 2026.

A eso se suma un cambio en el universo de vehículos alcanzados. Un ejemplo es la pick up Nissan Frontier, cuya producción incluía una importante proporción de partes nacionales pero dejó de fabricarse en Argentina, generando que esos créditos no se utilicen para 2027.

La situación podría repetirse con otros vehículos. Incluso, el impacto sobre la integración local podría ser mayor si los nuevos proyectos tienen un mayor componente regional o una menor integración nacional por la utilización de partes importadas.

Sin embargo, también debe considerarse la inflación, que el Gobierno proyecta en 18% para 2027. Así, sin contemplar los pagos acumulados de dos años como se explicó, o la reducción de partes nacionales en los vehículos de producción local, los $130.000 millones previstos para 2027 podrían representar alrededor de 59,6% menos en términos reales respecto a los $272.556 millones de gasto tributario estimado para 2026.

El impulso para nuevas inversiones

En cuanto al artículo 28, el cupo de $6.500 millones establecido para 2027 y destinado a la Ley 27.686 representa un aumento nominal del 30%, ya que en el Presupuesto 2026 se había fijado para este mismo régimen un cupo de $5.000 millones.

En este caso, el beneficio está vinculado con proyectos de inversión aprobados y no directamente con la cantidad de autopartes nacionales incorporadas a los vehículos.

Camioneta de color verde claro de la marca Renault con el nombre Niagara en la placa frontal y fondo oscuro
Desde 2023, los nuevos proyectos industriales están beneficiados por la Ley 27.686. En 2027 se sumarán tres nuevos modelos, como la recientemente presentada Renault Niagara. (Renault Argentina)

La Ley 27.686 contempla proyectos destinados a la producción de vehículos, motores y componentes, incluyendo motores de combustión interna, híbridos, eléctricos, a GNC, GNL, biogás, celdas de combustible y otros sistemas de propulsión. También contempla cajas de transmisión, ejes con diferencial y otros sistemas y componentes autopartistas.

Esta ley es también la que establece un tratamiento específico de exención del pago de los derechos de exportación (arancel de exportación) de los vehículos producidos bajo proyectos aprobados dentro del régimen.

Sin embargo, como el Gobierno anunció en julio pasado un esquema de reducción gradual de esos aranceles hasta junio de 2027, el impacto en el presupuesto del año próximo será menor, ya que la alícuota bajará mes a mes hasta quedar en cero al cumplirse la mitad del próximo ejercicio.

El aumento del cupo podría estar vinculado con el ingreso de nuevos proyectos automotrices que estarán en pleno funcionamiento el año próximo, como las nuevas pickups Renault Niágara, Volkswagen Amarok y Toyota Hilux, naturalmente aumentarán tanto la producción nacional como las exportaciones del sector.

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