
La actividad económica cerró el año pasado con una tendencia de mejora, pero las luces de alarma se encienden sobre tres sectores que son decisivos para la generación de puestos de trabajo. La construcción, la industria manufacturera y el comercio, que explican el 45% de los puestos de trabajo registrados, fueron los más afectados por la recesión y tienen peores perspectivas que otros sectores como energía o el agro.
La última foto de actividad del 2024 muestra una recuperación en términos generales con un desagregado que exhibe marcadas diferencias sectoriales, con rubros que reaccionaron con fuerza tras el impacto inicial y otros con un rezago mucho más largo. Los tres sectores mencionados terminaron el año pasado con desplomes en términos interanuales, por lo que arrancan la carrera mucho más atrás este año.
Un informe de la Fundación Capital explicó, en ese sentido, que “si bien es cierto que la actividad ya ha recuperado el nivel que tenía previo al cambio de administración, también lo es que la evolución resultó muy dispar entre los distintos sectores económicos”, definieron en un informe publicado este lunes. A noviembre, con datos oficiales, el PBI estaba 1,7% arriba respecto al mismo mes de 2023 medido sin estacionalidad, y 0,4% de mejora en promedio.
De todas formas, remarcaron “mientras los rubros intermediación financiera y explotación de minas y canteras (incluye hidrocarburos) se ubicaron bien por encima de ese umbral (9,9% y 6,9% frente a noviembre de 2023, respectivamente), el sector de la construcción quedaba 15% por debajo del mismo período, la industria un 2,5% y el comercio 1,4%”, aseguró el centro de estudios que fundó el ex presidente del Banco Central Martín Redrado. También resaltaron que entre los tres sectores concentran el 45% del empleo registrado.
“La buena noticia es que, con una dinámica económica que fue de peor a mejor durante 2024, el año pasado dejó un arrastre estadístico de tres puntos. Es decir, incluso sosteniéndose el nivel de actividad de diciembre durante todo el 2025, en el promedio del año se observaría un crecimiento de 3%”, concluyó la Fundación Capital. “De esta forma, este año se presenta como de recuperación, si bien la dinámica entre los sectores continuará siendo heterogénea”, cerraron.

La construcción y la industria conocerán este viernes sus últimos datos mensuales de actividad del 2024 cuando el Indec publique los indicadores sectoriales para cada uno. La consultora LCG anticipó qué se espera para los dos casos. Respecto a la industria (que había crecido mensualmente 0,4% en noviembre), mencionaron que ”volvió a mostrar signos positivos en algunos indicadores de avance que hacen pensar en un nuevo mes de crecimiento débil”.
Dentro de la industria también existe heterogeneidad, planteó LCG. “El crecimiento sigue sin ser generalizado, con molienda (dentro de la industria alimenticia) traccionando la recuperación. Particularmente en diciembre, se destacan las mayores importaciones de bienes intermedios (4,5%), pero un menor consumo de energía eléctrica (registrando caída por segundo mes consecutivo) y una baja pronunciada de la producción siderúrgica (-18% mensual) posiblemente asociada a paradas técnicas”, remarcaron. Con todo, estiman que el sector fabril cayó un 9% a lo largo de 2024.
Para el caso de la construcción, los números que espera LCG son de una mejora. “Tras la expansión mensual del 2,2% registrada en la construcción durante noviembre, los indicadores también anticipan otro crecimiento en diciembre”, aseguró el informe. “El despacho de cemento aumentó un 4,4% mensual desestacionalizado, y las escrituras tanto en CABA como en PBA crecieron 10,3% y 7,1% respecto a noviembre. Aunque el índice Construya anticipó una leve caída (-1,2% mensual), proyectamos crecimiento marginal del sector en diciembre”, detalló. El desplome fue mucho más pronunciado el año pasado para este sector, y LCG lo estimó en -27% anual en promedio y -11% al medir la actividad “entre puntas”.
En un pantallazo más general, Orlando J. Ferreres estimó que el 2024 terminó con un crecimiento de 4,6% interanual en diciembre, aunque una parte está explicada en la base de comparación de diciembre del 2023, que tuvo el impacto de la fuerte devaluación inicial del gobierno de Javier Milei y su efecto en la actividad. En términos generales, la caída de la economía sería de 2,9 por ciento.
“Entre los sectores, se destaca la mejora del comercio, impulsado por la rama mayorista, y la intermediación financiera. Entre los rubros con dificultades, sigue verificándose un letargo en la construcción que cierra un pésimo año”, detalló OJF. “Mirando el año que acaba de comenzar, las perspectivas son buenas: los salarios están recuperándose, impulsando al consumo privado, y el mayor orden macroeconómico alentará mayores oportunidades de inversión productiva”, concluyó Ferreres.
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