
En Argentina, nos encontramos en un momento político crucial. A pesar de una gestión gubernamental desastrosa y corrupta, el peronismo sigue siendo una fuerza significativa. El dilema que enfrentamos no es menor: ¿cómo puede la oposición, siendo mayoría, superar sus antinomias y desmantelar el enigma de la lealtad peronista que persiste incluso en tiempos de crisis?
Argentina se enfrenta una vez más al triste espectáculo político-económico que parece nunca terminar de acabar. Sorprendió el candidato peronista, actual Ministro de Economía Sergio Massa, al obtener un 36% de los votos y entrar con ventaja de seis puntos al balotaje, a pesar de un récord económico que sería la envidia de cualquier guionista de distopías económicas financieras. La inflación anual se disparó durante su mandato de más de un año del 80% a más del 300% (anualizando el presente trimestre); la pobreza ha aumentado y el “Plan Platita”, que ha repartido subsidios como si fueran confites, solo ha empeorado la inflación. Y no olvidemos la corrupción galopante que ha salido a la luz.
PUBLICIDAD
El dilema de la lealtad a un fracaso evidente
Nos enfrentamos a un dilema tanto intelectual como emocional: ¿cómo es posible que un régimen con tal historial de fracasos económicos aún cuente con posibilidades de victoria? El populismo económico, con su promesa de bienestar inmediato, ejerce un fuerte atractivo emocional, especialmente sobre aquellos que luchan por llegar a fin de mes. Esta ilusión de prosperidad, impulsada por subsidios y políticas de asistencia, es insostenible en el largo plazo y sólo sirve para posponer ajustes económicos inevitables.
La trampa de la dependencia económica es especialmente potente en áreas vulnerables como el Conurbano bonaerense. Esta dependencia, exacerbada por una mentalidad cortoplacista, ha corroído la dignidad y la autoestima de muchas personas, haciéndolas susceptibles a la manipulación política. En suma, la lealtad al fracaso no es un misterio insoluble, sino el resultado de una compleja interacción entre el atractivo emocional del populismo y la dura realidad económica que muchos prefieren ignorar.
PUBLICIDAD
La apatía frente a la corrupción
Además de los problemas económicos, la corrupción rampante parece no afectar la popularidad del candidato. El partido peronista ha llevado la corrupción hasta un extremo donde se ha hecho tan habitual que muchos votantes parecen haberse adormecido ante ella aceptándola como una parte inevitable de la vida política. Los escándalos más atroces ya no parecen tener el impacto que deberían.
Es la hora de la oposición, Juntos por la Libertad
Pero no nos desviemos del punto central. Apenas anunciados los resultados de los comicios, Milei ya delineó cuál será su estrategia de campaña para lograr el triunfo en la segunda vuelta.
PUBLICIDAD
Hizo un llamado a un nuevo comienzo, borrando las agresiones mutuas que se infligieron durante la campaña electoral previa dejando una “tábula rasa” y extendiendo una invitación abierta a quienes anhelan un verdadero cambio. Propuso trabajar juntos para asegurar un futuro próspero para la Argentina, pensando en nuestros hijos más que en nosotros mismos.
Las estadísticas son reveladoras: la mayoría de los argentinos respaldó a la oposición, La Libertad Avanza y Juntos por el Cambio superan el 54% de los votos, y unidos podrían ganar cómodamente el ballotage. Especialmente si consideramos el 7% de votos que obtuvo el gobernador de Córdoba, Juan Schiaretti, cuyo enfoque moderado podría atraer más apoyo para la coalición opositora.
PUBLICIDAD
Como Milei mismo enfatizó, el verdadero desafío no se trata sobre él, sino sobre la capacidad de todos para trabajar juntos y superar diferencias ideológicas. La tarea de integrar a “Juntos por el Cambio” no será fácil; es un conglomerado heterogéneo que abarca desde liberales hasta socialdemócratas, radicales y miembros de la coalición cívica, con diversas opiniones sobre el libre mercado y formas de interacción política.
Desde Libertad y Progreso trataremos de colaborar para tender puentes entre estos sectores dispares y minimizar la confrontación previa. Al examinar las plataformas de ambos grupos, es evidente que comparten aproximadamente un 80% de sus propuestas de gobierno. Ambos se distancian considerablemente del intervencionismo estatista y la corrupta y mala gestión financiera asociada con el kirchnerismo.
PUBLICIDAD
Imaginemos un escenario en el que Argentina, tras resolver sus dilemas políticos y realizar las reformas estructurales indispensables, se transforma rápidamente en una economía de un billón de dólares. En dicho contexto, la deuda pública, aun incluyendo el descalabro del Banco Central, se tornaría manejable en relación con nuestra riqueza. Nuestro país dispone de vastos recursos: un territorio de casi tres millones de km² y abundantes reservas de energía, tanto convencionales como no convencionales. El potencial minero para el oro, plata, litio y cobre es asombroso. Si aplicásemos un modelo de explotación similar al de Chile, podríamos generar exportaciones solo en cobre por valor de 30,000 millones de dólares anuales. Mientras la acuicultura en Chile ha crecido durante décadas, la nuestra permanece inexplotada por mero dogmatismo ideológico. Por otro lado, el sector agropecuario podría duplicarse si eliminamos las barreras de las retenciones y del cepo cambiario. A esto se suma el potencial insospechado en economía del conocimiento y tecnología.
La magnitud del desafío es considerable, pero la recompensa sería inmensa. No podemos permitirnos dejar pasar esta oportunidad histórica.
El autor es Director general de Libertad y Progreso
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Cuántos dólares le faltan a Economía para cubrir los vencimientos hasta fin de 2027: la demanda cambiaria preelectoral es clave
En el círculo rojo confían en que el Gobierno honrará los compromisos, pero temen que la demanda de divisas previa a la hora de las urnas lime las reservas liquidas. Ya no habría ayuda de EEUU, pero hay vía alternativa

Mercados: cuáles son los activos y sectores ganadores y perdedores en un escenario de paz en Oriente Medio
Tras casi cuatro meses de hostilidades las Bolsas internacionales recuperan sus fundamentos con menores presiones inflacionarias y la atención puesta sobre las tasas interés
El Banco Central desaceleró la compra de dólares, pero se acerca a los USD 11.000 millones en 2026
La autoridad monetaria adquirió poco más de USD 200 millones en las últimas cuatro ruedas y las reservas internacionales volvieron a quedar por debajo de la semana previa
Seis datos destacados del comercio exterior en mayo, que marcó un récord exportador de la Argentina
Por primera vez, las ventas superaron los USD 9.500 millones, el superávit mensual fue el mayor de la serie histórica, los combustibles desplazaron a los granos y se revirtió el saldo con China entre otros aspectos

Más allá del fútbol: cómo es el intercambio comercial de la Argentina con Austria, Argelia y Jordania
Un informe analizó el comercio bilateral del país con sus rivales en la fase de grupos del Mundial 2026: maíz, soja y lácteos son los puntales de las ventas argentinas




