
El techo, la casa misma se nos vino encima. Económica, financiera y socialmente la fragilidad del país es extrema. No así, parece ser, políticamente. El oficialismo y la oposición han dado señales de estar en el mismo barco y están dispuestos a operar juntos en esta emergencia nunca vista.
Aunque prosiguen en la superficie “irritaciones" de distinto tipo. El pedido de intervención a la Justicia de Jujuy, por ejemplo, con el objetivo de liberar a Milagro Sala, enfurece al radicalismo y a Juntos por el Cambio.
PUBLICIDAD
Por suerte Alberto Fernández es un muy buen comunicador (la docencia universitaria lo ha ayudado mucho), mantiene una calma imprescindible y eso ayuda a que el mensaje sea bien enviado y que lo reciban todos, sin academicismo, en términos sencillos y prácticos.
Se sumaron decisiones que muestran el interés del Estado en que todos estemos cuidados y al mismo tiempo la producción continúe. Son propuestas muy difíciles de coordinar. Por un lado se limitan los medios de transporte, se suman 1.400.000 (mayores de edad) que están exentos de compromisos laborales sobre una mano de obra activa “blanca” de 4.600.000 personas. La crisis y el ahogo sofoca a varios sectores económicos que no pueden paliar su realidad con préstamos o exenciones que les ofrece el Gobierno. Vienen a los tropezones desde hace dos años y desde que asumió el Frente para Todos no hubo repuntes productivos, las promesas no se transformaron en cuestiones concretas.
PUBLICIDAD
Lo práctico e inmediato es el sostenimiento oficial eficiente para los sectores sociales más necesitados con alimentación y cupos extras de dinero.
También se ha aprendido de las crisis sanitarias de Italia y España, naciones que no canalizan desde hace años importantes fondos para modernizar la infraestructura en centros de salud y dotarlas de modernidad. Por el “acogotamiento” presupuestario, producto de la crisis que superó todas las expectativas en el 2007/2008, descuidaron la sanidad, la estructura hospitalaria y todo su aparataje imprescindible, los elementos, instrumentos y dispositivos indispensables para salir de un colapso.
PUBLICIDAD

En la Argentina el cerco se estrecha en transporte, comercios, turismo, indumentaria, lugares de comida, etc. Los locales vacíos sólo en Buenos Aires llegan al 20 por ciento del total. Los empleados de los shoppings piden que cesen las actividades en esos lugares. Repuntan el sector farmacéutico y sus puntos de expendio.
Por supuesto la gente se enfrenta con noticias falsas que circulan en las redes sociales y el encierro continuado genera miedos que no estaban para nada previstos en sus vidas. Si bien hay un área de la población vulnerable (los mayores de 65 años), nadie está exento del contagio; ni los jóvenes, ni los de la primera madurez. Eso se asegura por la propia experiencia que estamos enfrentando, más la del exterior.
PUBLICIDAD
Las noticias nuevas irrumpen a cada momento. Unas dicen que se desarrollan vacunas y remedios salvadores, pero no se comunica como se debe que cada una de esas creaciones necesitan experimentación, estudios en profundidad. Es algo que no se resuelve de un día para el otro. Ni en meses.
Hace una semana se habló que Israel había conseguido la vacuna específica, luego hubo silencio sobre ello y en pocos días se agregó, con optimismo, que la Academia Militar de Ciencias Médicas en China pudo lograrla. No hay certezas, no hubo precisiones en firme.
PUBLICIDAD
Junto con ésta esperanza la alarma continúa porque se está investigando que el Covid 19 no es el mismo en distintos países. Va mutando, según señalan las investigaciones. Es una luz roja, una pesadilla en medio de una situación peligrosa que fuerza a recordar las que fueron masivas en un pasado y otras no tan lejanas en el tiempo.
En medio de todo, la economía
Económicamente no se sabe cuál será el equilibrio del gobierno entre las urgencias internas en el país y los compromisos financieros externos. La Argentina está conminada a negociar en los días cercanos 68.000 millones de dólares con el FMI y bonistas por títulos emitidos oportunamente. Se suponía hace días que eso tendría que estar solucionado antes del último día del mes que estamos transitando. Este mes de marzo vencen 3.000 millones de dólares.
PUBLICIDAD
Por otra parte, en abril vencen 500 millones de dólares. La fecha tope de negociación es antes de mitad de año, no más allá de mayo o mitad de junio de 2020. Como si fuera poco, los precios de exportación de nuestros productos históricos están en baja pronunciada y las acciones de las empresas argentina en Wall Street han sufrido pérdidas multimillonarias, día a día, como un goteo persistente.
Como hará el Gobierno para mantenerse en equilibrio perfecto es una incógnita. La producción industrial cayó cerca de un 14 por ciento, teniendo en cuenta que en enero pasado sólo estaba activa el 58 por ciento de la capacidad instalada.
PUBLICIDAD
La generación eléctrica había disminuido entre un 7 y un 8 por ciento, la merma del comercio bordeaba el 21% de las ventas minoristas. Y el desempleo ya oscilaba entre el 6 y el 6,5 por ciento. Las exportaciones, el mismo comercio mundial se han apagado.
El impacto económico para la Argentina será muy pesado en los primeros seis meses del año. Nadie sueña con alcanzar las colocaciones externas del 2019 por 40.000 millones de dólares (los agropecuarios llegaron, de ese total a los 25.000 millones de dólares). El año pasado, China, ahora en un retroceso notable había importado de nuestro país 7.000 millones de dólares, la mayoría del total productos agropecuarios.
PUBLICIDAD
Las expectativas frente a lo que vendrá dependerá del rumbo del comercio exterior, de la suerte en las negociaciones por la deuda externa y, fundamentalmente, del comportamiento del virus y el de los argentinos.
Esta historia no tiene un final certero.
Seguí leyendo:
PUBLICIDAD
PUBLICIDAD
Últimas Noticias
Caputo: “Todavía hoy la gente tiene desconfianza, ahorra en dólares y los pone abajo del colchón”
El ministro de Economía sostuvo que aún hay contribuyentes que eligen no bancarizar por miedo que los políticos vuelvan a hacer lo mismo. A qué se refiere con que vienen “los mejores 18 meses”

Volvió a caer la venta de ropa: se redujo 6,9% y sólo una de cada seis empresas espera una mejora
La cámara sectorial confirmó una desaceleración en el ritmo de caída de las ventas, pero advirtió que la demanda sigue débil y las expectativas de mejora son minoritarias entre las empresas del sector

Se toma menos y resignando calidad: el consumo per cápita de vino sigue cayendo y está en el mínimo histórico
Los primeros cinco meses de 2026 muestran una nueva caída, en un mercado que resigna volumen y en el que la ingesta de varietales cae más del 26% y el tetra brik le gana terreno a la botella
Por qué el campo quedó conforme con el discurso de Javier Milei en Palermo
Aunque el sector no consiguió la eliminación total de las retenciones, las principales entidades valoraron el reconocimiento al agro como motor de la economía




