Ahora se necesita un préstamo en pesos más grande para comprar la vivienda elegida dos meses atrás (Istock)
Ahora se necesita un préstamo en pesos más grande para comprar la vivienda elegida dos meses atrás (Istock)

El mercado inmobiliario espera un nuevo piso del dólar para volver a "respirar". La crisis impactó en los créditos hipotecarios y junio registró un volumen total otorgado de menos de $6.000 millones (equivalente a USD 202 millones), la mitad que el mes anterior y el número más bajo desde agosto de 2017, si se mide en pesos, y de 13 meses en divisas.

En volumen de aumento en marzo había sido $14.409 millones​, con un pico equivalente a USD 705 millones​; en abril $13.632 millones​ (USD 653 millones)​ y en mayo $11.111 millones​ (USD 436 millones)​. El mercado tenía una clara tendencia alcista que entró en pausa. 

Es que la crisis cambiaria provocó un freno total en la actividad inmobiliaria: se paralizó todo el sector y, en ese contexto, el volumen de nuevos créditos es un indicador más. La suba del dólar y la incertidumbre general le pusieron un signo de interrogación a un segmento que ahora implora por un piso para la divisa estadounidense que aclare el panorama, ya sea para los que están pendientes por sacar un crédito, como para aquellos que se ven obligados a renegociarlo.

Los bancos más activos en el rubro UVA –la modalidad de cuota de entrada baja y atada a la inflación que tiene más del 80% de los préstamos hipotecarios– son los públicos: Nación, Provincia y Ciudad. En las tres entidades, junio fue un mes de menor crecimiento en solicitudes (mayo también lo había sido), lo muestra el termómetro de la demanda pos-turbulencia cambiaria que se inició el 25 de abril.

"La estabilidad cambiaria es clave para que el crédito UVA vuelva fuerte. Además, todos esperamos a ver cuán lejos queda el precio de las propiedades. Hoy, hay un 'dólar ladrillo' de unos $25, que es lo que pactan compradores y vendedores para cerrar operaciones… las que se cierran", explican desde una de las entidades.

Junio fue un mes de fuerte demoras en el cierre de las operaciones y hubo cautela extrema de los interesados: los dueños quieren esperar a ver si sube el tipo de cambio, los compradores ven que no pueden comprar la propiedad que planeaban con los pesos que le habían pedido al banco, por tanto muchas operaciones iniciadas se trabaron.

“La estabilidad cambiaria es clave para que el crédito UVA vuelva fuerte. Además, todos esperamos a ver cuán lejos queda el precio de las propiedades”, explican desde una de las entidades

Además, la suba de tasas que se dio antes de la crisis cambiaria también subió el techo entre los solicitantes. Nación, por caso, pasó de 3,6% anual a más de 6%. Ciudad, llego a 6,4% desde 5,4%. Y Provincia se ubicó en más de 7%. Los privados más activos pusieron la tasa por arriba de 8% anual. Eso elevó el valor de la cuota inicial del préstamo y afectó la relación con el ingreso del grupo familiar del interesado.

En un año el ingreso mínimo para acceder a un crédito subió más de 60% (Istock)
En un año el ingreso mínimo para acceder a un crédito subió más de 60% (Istock)

"Vemos que la foto de junio se va recuperar con la estabilidad del tipo de cambio. Hoy estamos en 400 créditos mensuales. Veníamos de casi 600, en el primero trimestre, con niveles récord, cercanos a 2008″, explican en el Ciudad.

"El nivel de valores actuales dentro de un mercado dolarizado, con una devaluación interanual del 70% e ingresos en pesos que no crecieron en la misma proporción produce un desfasaje para calificar para los créditos hipotecarios", le dijo hoy a Infobae José Rozados, director de Reporte Inmobiliario.

Los números son contundentes. Por estos días, para acceder a un crédito hipotecario UVA para un monoambiente porteño se necesita un ingreso mínimo de $55.600. Esa cifra hace un año era un 64% menor.

Seguí leyendo: