El gol convalidado por la “Ley Wenger” que abrió el debate: así funciona la regla del fuera de juego que está en fase de prueba

La Canadian Premier League implementó la norma impulsada por el exentrenador del Arsenal que modifica la histórica forma de medir el offside

La regla del off side que se llevó a cabo en el empate 3-3 entre Toronto y Vancouver
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Una de las reglas más controvertidas se implementó en la Canadian Premier League. Inter Toronto rescató un empate 3-3 ante Vancouver FC en el tiempo añadido gracias a un gol de Tomasz Skublak que habría parecido fuera de juego bajo el criterio habitual, pero fue válido por una prueba reglamentaria conocida como la “Ley Wenger”, impulsada por el exentrenador del Arsenal y actual director de desarrollo del fútbol mundial en la FIFA, Arsène Wenger. La norma dictamina que el atacante debe superar por completo al penúltimo defensor para quedar adelantado.

Vancouver se había puesto 3-2 en el descuento, antes de que Toronto lanzara su última ofensiva cerca de los 97 minutos. Beni Badibanga asistió a Skublak, cuya ubicación al momento del pase expuso la diferencia entre la regla vigente y el nuevo criterio en evaluación. La acción ocurrió durante un partido que terminó convertido en una demostración práctica de cómo cambiaría el fútbol si el fuera de juego dejara de decidirse por una parte aislada del cuerpo. El delantero tenía zonas de su cuerpo por delante de la línea defensiva, pero no había rebasado enteramente al rival.

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La Canadian Premier League comenzó en 2026 a probar una variante conocida como Daylight Offside, vinculada con una propuesta de Arsène Wenger, responsable de Desarrollo Global del Fútbol de la FIFA. La iniciativa es llamada habitualmente “Ley Wenger”, aunque no reemplazó la regla internacional. Bajo la Regla 11 actual, un futbolista está en posición de fuera de juego cuando cualquier parte computable de su cabeza, tronco, piernas o pies se encuentra más cerca de la meta rival que el balón y el penúltimo adversario. Una rodilla, un hombro o un pie pueden determinar una infracción.

La posición de Tomasz Skublak para convertir el 3-3. Gracias a la implementación de la Ley Wenger, se encuentra en posición habilitada porque una parte de su cuerta está en la misma línea que el penúltimo jugador rival
La posición de Tomasz Skublak para convertir el 3-3. Gracias a la implementación de la Ley Wenger, se encuentra en posición habilitada porque una parte de su cuerta está en la misma línea que el penúltimo jugador rival

El sistema experimental desplaza esa frontera. Para sancionar al atacante, todo su cuerpo susceptible de marcar un gol debe estar por delante del penúltimo defensor; si una parte válida permanece en línea o detrás del rival, continúa habilitado. La diferencia altera el sentido de jugadas decididas por márgenes mínimos. La tecnología permite identificar con precisión posiciones separadas por centímetros, pero la prueba canadiense plantea si esas distancias deben definir una infracción.

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La propuesta no busca eliminar el fuera de juego ni permitir que los delanteros esperen junto al arco rival. Su objetivo es modificar el momento exacto en que un atacante pasa de estar habilitado a ocupar una posición prohibida, con un criterio más favorable para quien ataca.

La modificación tendría consecuencias que exceden el trabajo de los árbitros asistentes. Las defensas ya no podrían sostener el achique con la misma referencia, porque un delantero podría adelantar una parte considerable de su cuerpo y conservar una posición válida. Los entrenadores deberían revisar la coordinación de la última línea, las coberturas y la defensa de los espacios a espaldas de los zagueros. También cambiarían la presión sobre el jugador que conduce el balón y los desmarques.

Simulación de lo que sería fuera de juego y de lo que no si se aplicase la Ley Wenger. (@433)
Simulación de lo que sería fuera de juego y de lo que no si se aplicase la Ley Wenger (@433)

El debate, por lo tanto, no se limita a la posibilidad de que haya más goles. Durante décadas, los equipos construyeron mecanismos defensivos y ofensivos alrededor de la línea que determina el fuera de juego; una nueva definición obligaría a ajustar esos movimientos.

Lo ocurrido entre Toronto y Vancouver no implica que el fútbol mundial ya haya adoptado otra norma. Las competiciones que se disputan bajo las Reglas de Juego convencionales deben aplicar el criterio actual, en el que basta que una parte válida del atacante quede por delante del penúltimo rival.

La experiencia en Canadá funciona como una prueba autorizada para observar las consecuencias de la variante en partidos oficiales. Al final de la temporada, las comisiones de IFAB y de la FIFA deberán analizar los beneficios del ensayo y decidir si avanzan sobre uno de los principios tácticos y reglamentarios que definen al fútbol.

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