Gracias Leo

Verónica Brunati  - Topo López - Lionel Messi
Verónica Brunati durante una nota con Lionel Messi
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Hace días que no puedo escribir.

No encuentro las palabras.

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Les cuento a mis hijos algunas cosas que quisiera que recordaran de Messi y de su papá. Y pienso: ¿qué escribiría el Topo hoy?

Mi mamá me mira. Le digo que la quiero. La saludo desde la televisión mientras hablo de Messi. Siento que la amo. Y pienso en todas las veces que me vio irme a cubrir a la Selección con Messi.

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¿Te dije lo suficiente que te amo, ma? Ella estuvo conmigo en Brasil, en Chile, en Estados Unidos, en Rusia y en tantos otros lugares. Ayudándome con mis hijos para que yo pudiera hacer mi trabajo.

No encuentro todavía las palabras para explicar algo que tampoco sé cómo explicar: media vida cubriendo a la Selección Argentina con Messi.

Todo lo que Messi fue para nosotros. Todo lo que nos inspiró. Todo lo que nos ilusionó. Todo lo que nos enseñó con su manera de ser. Porque la dimensión de Messi como ser humano es tan grande. Mi vida es mejor por Messi.

La del Topo lo fue. Y la de mis hijos también.

Porque Messi es una felicidad única.

Después del accidente del Topo, Messi me hizo llamar para que fuera a la Ciudad Deportiva Joan Gamper. Me recibió, me abrazó y me preguntó:

Verónica Brunati  - Topo López - Lionel Messi
El Topo López en una entrevista con Lionel Messi

— “¿Qué puedo hacer por vos, por Agus y Lucía?”

¡Recordaba los nombres de mis hijos! Me sorprendió. No supe qué decirle. Lo miré a Daddy. ¿Qué podía pedirle yo a Lionel Messi? No sabía.

— “Quiero ayudarte. ¿Qué puedo hacer por ellos?"

Y yo le dije:

— “Ser Lionel Messi”.

Mis hijos son felices cuando te ven, Leo. Mis hijos lloran mucho. Solo quiero volver a verlos reír.

Leo me miró y me dijo:

— “No. Algo más, Vero…"

—Si no consigo más trabajo, si veo que la cosa se complica, le mando un CV a tu papá. Te lo juro.

Nunca le dije que estaba en el fondo del mar. Nunca le dije que no sabía cómo seguir sola. Él insistió.

— “Bueno, sí –le dije–, que los recibas a Agus y a Lucía algún día. Nada los hará más felices”.

Verónica Brunati  - Topo López - Lionel Messi
Messi con Agus y Lucía

Y tenía razón.

Messi es una felicidad tan grande. Yo fui muy feliz viajando y cubriéndolo. Me sentía una súper mamá. Es increíble decirlo así, pero es verdad. Messi me inspiraba. Me daba fuerzas cuando no las tenía.

Me empujaba a hacer cosas que nunca imaginé que podía hacer: sola, con mis dos chiquitos, por el mundo, siguiendo a la Selección. Decenas de viajes, centenas de partidos, zonas mixtas, entrevistas, muchos países. Tantas veces sin dormir, sin comer, sin descansos. Por eso solo quisiera que fuera muy, muy feliz.

Y agradecerle. Siempre. Por todo.

Messi es argentino. Pero a veces pienso que debería ser declarado Patrimonio de la Humanidad.

Porque aunque aunque dejará de jugar para la Selección, aunque algún día se retire del fútbol, hay algo que nadie puede retirar: la felicidad que nos dio.

La felicidad que nos sigue dando. La que les dio a mis hijos, la que le dio al Topo, la que me dio a mí. Quizás ese sea su mayor legado.

No los títulos. No los récords. No los goles. La felicidad. Darnos felicidad. Esa que queda para siempre.

Gracias, Leo. Por todo.

Y por haber hecho un poquito más feliz la vida de los que tuvimos la suerte de cruzarnos con vos.

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