El ritual de la “banda del palo santo” que terminó con el título de Argentina en Qatar: la revelación sobre Messi de uno de sus fundadores

Cuti Romero y Lisandro Martínez, compañeros de habitación en la concentración, fundaron este espacio dedicado a quitar las malas energías desde la Copa del Mundo en Doha. En Norteamérica, se sumó el capitán y un líquido bendecido

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Cristian Romero, Lisandro Martínez y Nahuel Molina sentados en una habitación de la selección argentina con saumerios y palo santo encendidos.
Cristian Romero, Lisandro Martínez y Nahuel Molina se distienden en la concentración de la selección argentina, con sahumerios y palo santo encendidos sobre la mesa (Imagen Ilustrativa Infobae)

(Desde Estados Unidos) Hace pocos días, un video de Lionel Messi riéndose a carcajadas en medio de la pista del aeropuerto de Kansas City recorrió el mundo. Personal del lugar tomó las imágenes de los jugadores de la selección argentina siendo requisados por la seguridad aeroportuaria antes de tomar el vuelo que los iba a depositar en la ciudad de Miami para el enfrentamiento con Cabo Verde, que terminó con una sufrida victoria 3-2 y el pase a los octavos de final de la Copa del Mundo que enfrentará al equipo de Scaloni contra Egipto, hoy desde las 13 (hora argentina) en Atlanta.

¿Qué sucedió? La policía detectó un objeto singular en el equipaje de Lisandro Martínez, no de Cuti Romero como se presumió. Se trató de un Magiclick, el clásico encendedor manual de chispa muy usado en los hogares argentinos. El capitán de Argentina se enteró cuando su amigo Rodrigo De Paul le avisó, lo que desató la risa del número 10, justo antes de que él también sea revisado por la seguridad. A partir de ahí, volvió a aparecer en el mapa una cábala que nació durante la gesta en el Mundial de Qatar 2022: “la banda del palo santo”.

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Los artífices de este ritual, que nació en una habitación de la Universidad de Qatar, el lugar de concentración de Argentina en Doha, fueron los marcadores centrales titulares. Romero y Martínez, amigos más allá compañeros de equipo, cultivaron la idea de “sacar las malas ondas” en Medio Oriente y la historia tuvo un final feliz para todos los argentinos. Y el otro día, tras la victoria ante el combinado africano, ambos dieron la nota en la zona mixta. “Era de los dos, de los dos. Y se lo sacaron a Licha que lo traía ahí en la mochila”, confesó Cuti en diálogo con el Pollo Álvarez.

Acto seguido, al recordar la reacción de Messi, el todavía defensor del Tottenham dejó una frase que marca que “la banda del palo santo” no sólo son ellos y Nahuel Molina, el tercer integrante. “Él también lo usa, así que…”, acotó el 13 de la Selección. ¿Messi también se prendió a usar sahumerios en su habitación?

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La risa de Lionel Messi al ver lo que encontró la policía dentro de la valija del Cuti Romero

El otro día, segundos antes del comienzo del duelo ante los caboverdianos en Miami, se dio otra típica imagen que muestra las creencias de la pareja de centrales de la Albiceleste. A la espera que empiece el famoso conteo de 10 a 0 hasta que el árbitro Drew Fischer pitara el inicio del encuentro, Damián, uno de los utileros, salió disparado hacia el vestuario. Infobae estaba en la zona destinada a la prensa, justo en línea diagonal a donde Argentina defendió en el primer tiempo. Poco tiempo después, el mismo colaborador volvió y le entregó algo a Romero. El surgido en Belgrano de Córdoba se lo pasó por la cara y las piernas, y también se lo compartió a Martínez. ¿Qué era? “Agua bendita, me la hice traer. Y la usamos los dos, así que le di a él”, respondió Cuti en relación al líquido que usó en la antesala del encuentro.

La historia cuenta que de la habitación que compartían Romero y Martínez en Qatar se puso en marcha este ritual que, con el resultado final del último Mundial, cómo no seguir la costumbre que ayudó a los futbolistas en momentos delicados durante la Copa del Mundo en Medio Oriente. “Para mí es un estilo de vida tratar de encontrar el equilibrio, que es muy importante en el fútbol. Pasamos acá viviendo miles de emociones, vivimos a mil. Cuando estás en casa o en el club, hay que tratar de encontrar ese equilibrio energético. En ese momento el Cuti me cargaba mucho. Cuando llegamos a Qatar, no sé si era por el aire acondicionado o qué, pero primero caí yo. Estuve tres o cuatro días en cama, con fiebre, dolor de garganta que no podía ni hablar. Lo llamé a Marito (utilero), le dije traeme palo santo, sahumerios... Eso es bueno porque fuimos a una universidad donde había mucha gente, no sabés con qué energías se encontraba todo eso. Mucha energía que inconscientemente nos contaminaba”, relató Licha en una nota periodística con Gastón Edul en la que repasó detalles poco conocidos tras la consagración en el estadio Lusail contra Francia.

Primero empecé en la habitación. Empecé con el encendedor a prender todo, abríamos las puertas. Después lo hicimos con el Cuti. Primero me tenía como un loco y después terminó pidiendo. Rompimos como tres encendedores de tanto usarlos. Teníamos el hábito de despertarnos, prender el palo santo, sahumerio, salir al balconcito que pegaba todo el sol: agradecíamos, visualizábamos, queríamos la Copa del Mundo todo el tiempo. Fue muy importante”, agregó el Carnicero, el apodo que le pusieron los fanáticos del Manchester United al nacido futbolísticamente en Newell’s.

Después de conseguir una angustiante clasificación a octavos de final en Miami, un integrante del seleccionado nacional hizo una revelación sobre la previa del encuentro

Con el paso de los días, esa costumbre se esparció por los pasillos de las habitaciones. Y también en un lugar común que había en la concentración. Lo mismo que en la utilería y otros espacios en los que todos los implicados creían que iba a servir esa “limpieza” en medio de la Copa del Mundo. Y en ese interín fue que se sumó Molina con otro elemento.

“Rodri (De Paul) fue el que dijo del humo, todo eso. Porque más adelante agarré y empecé a poner en el pasillo. Yo decía por acá pasan todos. Cambiar esa energía. Estábamos en la pieza, saltó Moli y dice: ‘Ey, conseguí una cabeza de ajo para las malas vibras’. ¡Ya está, estábamos re metidos! Agarré, pedí la cabeza de ajo y la puse en la sala de juegos, que estábamos todos. Un punto estratégico, cosa que nadie lo vea”, reveló Martínez en la charla.

Ahora, cuando restan pocas horas para volver a ver a la selección argentina en un duelo mano a mano para seguir con vida en el Mundial, se confirma que la “banda del palo santo” volvió a sus andanzas. A pesar que la policía le sacó un elemento clave a uno de sus fundadores. Y sí la historia tiene el mismo desenlace que en Qatar, ¿vos no te prendés un sahumerio para ayudar a la causa?

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