Joshua Cheptegei, el talentoso atleta ugandés, brilló con luz propia en los recientes Juegos Olímpicos de París, imponiéndose en la exigente prueba de los 10.000 metros. Con un tiempo de 26:43.14, no solamente conquistó la medalla de oro, sino que también estableció un nuevo récord olímpico, superando el anterior registro del etíope Kenenisa Bekele, que databa de 2008. Este triunfo se llevó a cabo en un abarrotado Estadio de Francia, donde casi 80.000 espectadores fueron testigos de su impresionante demostración de poder y táctica.
El anterior registro olímpico, en manos de Bekele, era de 27:01.17. Pasaron 16 años y tres ediciones de los Juegos Olímpicos sin que nadie pudiera batir esa marca de Beijing 2008 porque el etíope Selemon Barega ganó en Tokio 2020 con 27:43.22 y el británico Mo Farah lo hizo en Río 2016 (27:05.17) y en Londres 2012 (27:30.42).
En París 2024 se estableció un nuevo registro olímpico que quebró Cheptegei, pero que también rompieron otros 12 atletas en estos 10.000 metros dejando un dato verdaderamente llamativo. El segundo, el etíope Berihu Aregawi (26:43.44), y el tercero, el norteamericano Grant Fisher (26:43.46) también superaron el registro olímpica del 2008.

Pero esos 27.01.17 también lo bajaron los restantes diez atletas que se ubicaron detrás de los tres ganadores: el canadiense Ahmed (26:43.79), el keniata Kibet (26:43.98), los etíopes Kejelcha (26:44.02) y Barega (26:44.48), el ugandés Kiplimo (26:46.39), el español Ndikumwenayo (26:49.49), el sudafricano Wildschutt (26:50.64), el keniata Mateiko (26:50.83), el norteamericano Young (26:58.11) y el francés Gressier (26:58.67). Recién el 14°, el representante de Kenia Nicholas Kipkorir, quedó por fuera de los números de Bekele en 2008 al registrar 27:23.97.
Hay que tener en cuenta que el récord mundial sí se había quebrado y todavía está en manos del propio Cheptegei, quien en Valencia durante octubre del 2020 registró un 26.11.00 que todavía nadie pudo romper. Incluso al anterior récord mundial en propiedad de Kenenisa Bekele radicaba del 2005 con un 26:17.53, una marca que continúa como la segunda mejor de la historia.

Cheptegei, de 27 años, no solo se llevó el oro sino que también redimió la decepción de los Juegos Olímpicos de Tokio, donde se había tenido que conformar con la plata en la misma prueba. Esta vez, logró imponer su supremacía en una carrera que se decidió en la última vuelta. Durante la primera mitad de la competencia, la carrera fue dominada por un trío de corredores etíopes—Selemon Barega, Berihu Aregawi y Yomif Kejelcha—que estuvieron liderando en relevos. Sin embargo, el ugandés se mantuvo estratégicamente en la sombra, aguardando el momento oportuno.
A medida que la carrera avanzaba, algunos atletas quedaron fuera de la competencia. El español Abdessamad Oukhelfen y el japonés Jun Kasai fueron de los primeros en ser superados por el ritmo impresionante del pelotón de cabeza. El francés Yann Schrub también enfrentó dificultades y abandonó la pista poco antes de llegar a los seis mil metros, tras lo cual fue asistido por voluntarios.

Solo dos corredores europeos lograron aguantar el ritmo frenético impuesto por los líderes (el español Thierry Ndikumwenayo y el francés Jimmy Gressier). En los últimos kilómetros, especialmente en el último, Cheptegei aceleró de manera impresionante, pasando la marca del último kilómetro en un arrollador tiempo de 2:26.
En las últimas vueltas, Cheptegei tomó la delantera, haciendo gala de una destreza táctica impecable y un cambio de ritmo devastador que le aseguró el primer lugar. Berihu Aregawi terminó en segundo lugar con un tiempo de 26:43.44, y el estadounidense Grant Fisher se llevó el bronce con 26:43.46.
Su desempeño en esta competencia marca un hito en su carrera y en la historia del atletismo olímpico. Este logro es particularmente significativo ya que su tiempo superó en 18 segundos el récord establecido por Kenenisa Bekele en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008.

El prestigioso Estadio de Francia fue testigo no solo de un récord olímpico, sino de una verdadera exhibición de talento y determinación por parte de Joshua Cheptegei. Tras su brillante victoria, el ugandés compartió su felicidad y satisfacción con los periodistas: “Mi colección para esta carrera está realmente completa. Estoy muy emocionado”, declaró. También recordó la inspiración que supuso para él ver a Bekele ganar en Pekín 2008: “Hace apenas 16 años, cuando veía ganar al gran Kenenisa Bekele en Pekín, era algo que crecía en mi corazón”, expresó. “Dije: ‘algún día quiero ser campeón olímpico’. Es el día más especial. No puedo describir la sensación. Llevaba mucho tiempo deseándolo. Cuando conseguí la plata en Tokio me sentí muy decepcionado. Solo quería ganar los 10.000 metros”.
Los comentarios de Cheptegei reflejan una dedicación y una mentalidad que son esenciales para cualquier aspirante a campeón: “Hace apenas 16 años, cuando veía ganar al gran Kenenisa Bekele en Pekín, era algo que crecía en mi corazón. Dije: algún día quiero ser campeón olímpico”, subrayó.
El medallero de los Juegos Olímpicos de París 2024:
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