Los secretos de la cueva de 30 metros del estadio del Real Madrid: atardeceres simulados, 16 horas de luz y bandejas de 500 toneladas

Uno de los principales encargados del invernadero contó detalles de cómo funciona el cuidado del césped debajo del Santiago Bernabéu

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Así funciona el césped retractil del Real Madrid

Sin dudas, lo más llamativo del nuevo Santiago Bernabéu es el sistema de césped retráctil que le permite al club guardar bajo tierra su campo de juego en un invernadero vertical que cuida a la perfección la hierba que pisan los futbolistas. Esta megaobra de ingeniería que ha convertido al estadio del Real Madrid en un recinto capaz de albergar cualquier tipo de evento, ya que puede cambiar su superficie a gusto, ha sido explicada por uno de los cerebros detrás del diseño.

Hugo Díaz, jefe de proyecto, explicó al sitio español Marca qué sucede una vez que los paneles de césped descienden hacia la cueva de 30 metros de profundidad que se esconde debajo de una de las gradas. “Esto es una locura. En el hipogeo se guardan seis bandejas y cada una de ella pesa entorno a 300 y 500 toneladas en función a la cantidad de riego. Cada uno de ellos son auténticos monstruos”, comentó el experto.

Según contó, el hipogeo (como se le llama a este lugar en donde descansa la hierba) tiene un control computarizado constante que le permite a los encargados saber a cada segundo qué necesita el terreno, el porcentaje de humedad y todo tipo de dato relacionado.

En ese lugar se reproducen artificialmente las condiciones perfectas para que el pasto crezca fuerte y sano: “Las condiciones de cultivo son totalmente artificiales en el que buscamos simular lo máximo posible lo que sería estar en el exterior”, comentó al mismo portal José María Fernández, jefe de terrenos de juego y jardinería.

En este sentido, explicó que el césped recibe “16 horas de luz, donde la primera y la última hora simulan el amanecer y el atardecer para ir aumentando y disminuyendo la intensidad”. Además, agregó: “En cuanto al riego, estamos regando entre una y dos veces al día controlando la cantidad con las diferentes boquillas”.

Uno de los riesgos es la aparición de hongos, insectos o el contagio de algún tipo de enfermedad. Y para eso, los expertos llevan adelante medidas que deben ser respetadas por todos los trabajadores: “Somos muy cuidadosos con las desinfecciones de las máquinas y de la ropa. Además, usamos patucos desechables para que no haya ningún contacto desde el exterior”.

Mientras los paneles del césped están guardados y protegidos debajo del área de juego, en la superficie puede desplegarse una cancha de pasto artificial que sirve para albergar múltiples eventos: desde una cancha polideportiva hasta un espacio de ferias y congresos. La intención de esta gigantesca obra no solo fue la de modernizar uno de los estadios más legendarios del mundo, sino también la de poder recaudar cerca de 150 millones de euros anuales para que sirva como otra fuente de ingreso para la Casa Blanca.