El polémico festejo de uno de los hijos del Cholo Simeone tras la victoria del Atlético sobre el Real Madrid en el Clásico

Gianluca presenció el triunfo del equipo de su padre por 3-1 desde el palco del Estadio Cívitas Metropolitano

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El hijo de Simeone se mostró eufórico desde el palco

La sexta jornada del fútbol español entregó uno de los partidos más importantes del campeonato, el cual se llevó a cabo en el Estadio Cívitas Metropolitano entre el Atlético de Madrid y el Real Madrid en lo que fue el Clásico de la ciudad.

El conjunto cholchonero fue el que se impuso en esta ocasión, sin embargo, además de Álvaro Morata, el otro protagonista del encuentro fue el hijo de Diego Cholo Simeone, quien presenció el triunfo del equipo de su padre por 3-1 desde las gradas y con mucha efusividad.

Tras la victoria del cuadro rojiblanco, un video de Gianluca (el segundo de los tres hijos varones) se viralizó a través de las redes sociales. En la grabación se podía ver al joven de 25 años haciendo gestos obscenos a los fanáticos merengues tras el 2-0, convertido por Antoine Griezmann.

El delantero, que milita en el Tudelano de la Segunda División RFEF (cuarta categoría del fútbol español) aprovechó que su equipo jugó el sábado (ganó 2-1) para asistir al día siguiente a ver al conjunto dirigido por su padre, junto a su familia. Su pareja Abril Bruzzese también se encargó de compartir algunas imágenes de lo que fue la jornada. Además de mostrar la iluminación del estadio, también filmó otro video de Gianluca, festejando en el palco mientras que su padre lo hacía dentro del campo.

Griezmann marcó el segundo gol del Atlético en la victoria frente al Real Madrid (EFE)
Griezmann marcó el segundo gol del Atlético en la victoria frente al Real Madrid (EFE)

Con tres goles de cabeza, el colchonero se impuso a su clásico rival, que perdió su primer partido de la temporada y con ello el liderato, ahora en poder del Barcelona, igualado con el Girona.

Dos tantos en el tramo inicial de Álvaro Morata y del francés Antoine Griezmann ante una desoladora zaga madridista vistieron de rojiblanco el derbi ante la falta de respuesta del equipo del italiano Carlo Ancelotti, cuyo plan inicial, con Rodrygo Goes como único punta y un medio del campo muy poblado, no le funcionó por su endeblez en el área propia y su inoperancia en ataque.

Aunque pareció que el conjunto de Ancelotti iba a recuperarse, con un disparo desde fuera del área del alemán Toni Kroos (e incluso luego rozó el empate con un tanto de Eduardo Camavinga), todo quedó en un espejismo, porque de nuevo naufragó atrás, con un bajo nivel del austríaco David Alaba, aprovechado otra vez Morata, que de cabeza volvió a estirar la distancia de dos goles nada más comenzar el segundo tiempo.

El Atlético controló sin grandes apuros el resultado. Los cambios de Ancelotti apenas sirvieron para nada. Sin ideas ni recursos de peso, centros sin sentido y disparos lejanos sin acierto, se desvaneció el Real Madrid y festejó el Atlético, cuya victoria vale su peso en oro para olvidar algunos errores anteriores y no rendirse antes de tiempo.