La noticia del asesinato de Facundo Espíndola paralizó a todo el mundo del fútbol, sobre todo luego de saberse que el presunto acusado es Nahuel Oviedo, otro futbolista con presente en San Telmo.

El delantero de 28 años fue detenido junto a otro sospechoso, acusado de asesinar a cuchillazos al ex arquero de Almagro, tras una riña que se desarrolló a la salida de un boliche bailable, en Hurlingham.

De esta manera, Infobae se comunicó con un representante de la dirigencia del Candombero para consultar acerca del futuro del futbolista y su vínculo con la institución. "Vamos a respetar su contrato. Hasta que la Justicia decida, nosotros no podemos hacer nada", afirmó Dario Rocher, vocal del club.

"No hemos hablado todavía entre los dirigentes. Son situaciones privadas, él es un empleado del club. San Telmo no tiene la obligación de poner un abogado. Vamos a juntarnos en la semana a tomar una posición", añadió.

Rocher asegura que nadie por parte de la institución "se contactó con el entorno de Nahuel". "Hoy el presidente estuvo en el entrenamiento, les preguntó a los jugadores si tenían alguna información. Tanto el plantel como nosotros estamos todos sorprendidos. No lo esperábamos nunca este tipo de hecho", comentó.

Oviedo contaba con dos antecedentes criminales previos a su desembarco en San Telmo: en 2011 fue detenido por aportar su automóvil y participar del robo de una propiedad en Villa Devoto. En 2013, su segunda mancha, acusado de ser cómplice de dos ladrones que le robaron a una mujer policía y le sacaron el arma reglamentaria.

El dirigente fue claro al referirse sobre el pasado del delantero que luego contrataron: "Los problemas que tuvo fue cuando estuvo en Huracán. Los antecedentes que tenía ya los había pagado. San Telmo contrató un jugador, no lo hecho en forma privada. Nosotros sabíamos de sus problemas pero pensamos que ya los había resuelto".

Lo ocurrido el domingo a la madruga tomó por sorpresa a todo San Telmo debido a que la actitud de Oviedo no encajaba con la manera de ser que ellos conocían de él. "Nunca tuvo ningún tipo de inconvenientes en el club, nunca faltaba y siempre estaba bien predispuesto. Era súper educado con nosotros. Teníamos una relación normal como con cualquier jugador", concluyó Rocher.

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