Las fotos legendarias de Boleslaw Senderowicz que transformaron la publicidad y la moda argentina regresan a escena

La FotoGalería Sara Facio revive las décadas de 1950 a 1980 con una muestra que reúne retratos únicos, técnicas experimentales y la huella inconfundible de Senderowicz en la cultura visual del país

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Boleslaw Senderowicz, figura clave de
Boleslaw Senderowicz, figura clave de la fotografía argentina entre 1950 y 1980, consolidó su estilo con imágenes de moda y publicidad

El martes 3 de febrero, la FotoGalería Sara Facio del Teatro San Martín reabre sus puertas con la exposición de mayor repercusión en la pasada temporada, Soñarse modernos, una selección de las obras más emblemáticas de Boleslaw Senderowicz. La muestra reúne imágenes que definieron su estilo y consolidaron su presencia en la fotografía argentina de las décadas de 1950 a 1980. Podrá visitarse de martes a domingos de 14 a 20 horas, con entrada libre y gratuita.

Senderowicz, nacido en Lodz, Polonia, en 1922 y radicado en Buenos Aires desde 1925, se formó como fotógrafo autodidacta mientras cursaba estudios en la Escuela Manuel Belgrano. Su trayectoria comenzó en el Teatro del Pueblo y se extendió durante más de cuatro décadas. Su trabajo representa un capítulo central en la cultura visual argentina de mediados del siglo XX y constituye un registro de los gustos sociales de esa época.

La exposición “Soñarse modernos” en
La exposición “Soñarse modernos” en la FotoGalería Sara Facio reúne las obras emblemáticas del fotógrafo Boleslaw Senderowicz

A partir de los años cincuenta, Senderowicz se especializó en fotografía de moda y colaboró con la Maison Jacques Dorian y la revista Claudia. En ese contexto, combinó la elegancia del género con un uso particular de la ironía, en línea con el perfil de la revista. Además, desarrolló campañas publicitarias para agencias como Gowland y Yuste, con las que trabajó para marcas argentinas e internacionales. Entre las figuras retratadas se encuentran Susana Giménez, Nacha Guevara y Ante Garmaz.

Durante los años sesenta, Senderowicz instaló el primer laboratorio de fotografía color en Buenos Aires y su estudio se convirtió en uno de los pioneros de la fotografía publicitaria en el país. Sus producciones para la revista Claudia y numerosas campañas comerciales definieron un estilo que impulsó la cámara fotográfica como herramienta artística y profesional.

El fotógrafo polaco-argentino combinó ironía
El fotógrafo polaco-argentino combinó ironía y elegancia en sus campañas para revistas como Claudia y marcas tanto nacionales como internacionales

Senderowicz abordó la fotografía como una puesta en escena, una perspectiva que se manifestó en sus imágenes de moda en escenarios no convencionales. Las tomas incluyeron paisajes urbanos, monumentos industriales y locaciones vinculadas al desarrollo económico de la Argentina de posguerra, como la fábrica de IKA, turbinas de avión y sitios balnearios. El contraste entre las modelos, las prendas y el entorno generó una tensión entre realidad y fantasía, característica de su trabajo publicitario.

En La Carpeta de los Diez, grupo integrado junto a Annemarie Heinrich y otros colegas, Senderowicz promovió una reflexión sobre la naturaleza del dispositivo fotográfico y su lenguaje, contribuyendo a la legitimación de la fotografía como arte en la Argentina. Paralelamente, impulsó la jerarquización profesional del oficio y la defensa de los derechos de autor. Su producción experimental incluyó técnicas como el enmascaramiento, el montaje de negativos y el retoque, recursos que utilizó tanto en el ámbito comercial como en el artístico.

Las producciones de Senderowicz se
Las producciones de Senderowicz se caracterizaron por utilizar escenarios urbanos e industriales, mostrando la pujanza económica de la Argentina de posguerra

La exhibición Soñarse modernos cuenta con el apoyo de la Embajada de la República de Polonia en Buenos Aires y de la Cancillería polaca.

Fuente y fotos: gentileza Departamento de Prensa CTBA.